Sábado, 28 Abril 2018 19:07

El Hospital Arzobispal Sant Pau de Barcelona anima a ‘descartar’ a los Down

 

 
Carlos Esteban
27 abril, 2018
 

En el Hospital Arzobispal de Sant Pau, en Barcelona, los principios esenciales de la bioética cristiana cuentan exactamente cero, informa José Luis González Navarro en el blog católico Germinans Germinabit.

 

Toma González Navarro palabras textuales de responsables del hospital que ponen los pelos de punta y llevan a preguntarse cómo puede el arzobispo Omella haber dejado que se llegue tan lejos, aunque imaginamos que actuará de inmediato.

 
Las declaraciones que cita están extraídas de sendas conferencias pronunciadas en un ciclo, ‘La Medicina a tu Alcance’, el pasado 22 de abril, a cargo de Jordi Surrallés, director del Servicio de Genética del Hospital de Sant Pau y de Elisa Llurba, directora del Servicio de Ginecología del mismo hospital.

 

“Si hay embarazos en la población de riesgo, es imprescindible el Diagnóstico prenatal para evitar que nazca un niño con este tipo de patologías”, sostiene Surrallés. “Por ejemplo, el Síndrome de Down”.

 
Por ejemplo. Lógicamente, es “imprescindible” evitar que nazcan niños con Síndrome de Down, qué otra cosa cabría esperar de uno de los responsables de un hospital dependiente de la diócesis.

 

Saboreen sus palabras: “Si sabemos que el padre y la madre son portadores de una enfermedad genética y tienen un riesgo muy alto de tener un hijo con una alteración genética, podemos también hacer lo que se llama el Diagnóstico Genético Preimplantacional.

 

Es decir, no esperar a un embarazo, sino estudiar el embrión antes de que se implante en el seno materno. Esto ¿cómo se hace? Pues con las técnicas de fecundación in vitro: se mezclan los óvulos con el espermatozoide y tenemos un embrión muy pequeño que podemos micromanipular. Se puede extraer una célula de este embrión y estudiar si tiene una patología o no. Si no la tiene, con un catéter se pone en el útero y, si hay suerte, se implanta y nacerá un niño sano”.

 

Escuchemos ahora a Elisa Llurba, directora del Servicio de Ginecología del Hospital de Sant Pau: “La genética se utiliza hoy en día para descartar enfermedades cromosómicas (hoy a los niños los llaman “enfermedades”), como pueden ser el síndrome de Down, el de Edwards… Todo lo que son los problemas cromosómicos más frecuentes. Esto se hace a través del cribaje y del diagnóstico preimplantacional para saber si las mujeres necesitan un estudio más en profundidad y buscar si los cromosomas son o no normales”.

 
Su Ilustrísima acaba de presentar un vídeo promocional para exponer su plan pastoral y, de paso, recordar a los feligreses de Barcelona que ya está aquí la campaña de la Renta y que no se les puede olvidar marcar la X a favor de la Iglesia.

 

Explota el vídeo, además de los guiños ‘cool’ de rigor, el lema papal de una ‘Iglesia en salida’, alineándose así expresamente con el programa papal. Pero parte de ese programa, algo en lo que el Papa ha insistido de forma machacona, es la lucha contra la ‘cultura del descarte’. Y eso, al parecer, es a lo que dedican en el buque insignia hospitalario de la Archidiócesis de Barcelona, a incitar a que se ‘descarten’ esas ‘vidas sobrantes’ que, al parecer, son los individuos afectados por el Síndrome de Down.

 

 

infovaticana.com