Jueves, 14 Junio 2018 09:49

Cardenal Burke: la Irlanda católica “no recibió apoyo de Roma” durante el referéndum del aborto

No porque sea flagrante y dolorosamente obvio, como hemos recordado aquí en diversas ocasiones, tiene menos mérito que el Cardenal Raymond Leo Burke lo recuerde públicamente: en un momento crucial para los católicos irlandeses, cuando en su país se votaba eliminar la protección constitucional al no nacido, Roma calló.

Lo ha señalado en declaraciones al semanario polaco Sieci: “En Irlanda, durante la campaña previa al referéndum sobre la protección de la vida del no nacido, exactamente igual que en los referenda anteriores sobre el llamado ‘matrimonio’ de personas del mismo sexo, quienes han combatido en estas batallas no recibieron apoyo de Roma”. Y añade que incluso los propios obispos irlandeses “defendieron demasiado débilmente los principios morales”.

Es una omisión misteriosa, llamativa en una encrucijada tan estratégica en la guerra contra Cultura de la Muerte. Irlanda se mantenía como bastión solitario en Europa, y ha caído en una derrota estrepitosa con un bando, el de los defensores de la vida, luchando sin una palabra de apoyo del pastor de los católicos.

 

Un silencio así, subraya Burke -uno de los dos supervivientes de los cuatro cardenales que sometieron sus Dubia al Papa, nunca respondidos-, refleja una situación “alarmante” en la Iglesia.

Es difícil que los fieles puedan sostenerse en la batalla cuando sus propios pastores, como indica Burke más adelante en la entrevista, arrojan dudas sobre la doctrina perenne de la Iglesia.

Esta situación se debe, ante todo, dice Burke, a que “se están minando y cuestionando verdades de fe fundamentales”.

“La doctrina moral nos enseña que ciertos comportamientos son malos, siempre y en todas partes, y que no pueden ser considerados buenos en ninguna circunstancia”, sigue el cardenal. “Esto se aplica a la actividad sexual con una persona del mismo sexo tanto como a las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Y ahora estamos viendo aparecer en la propia Iglesia un consentimiento a este tipo de prácticas”.

 

infovaticana.com/