Martes, 30 Julio 2013 17:10

Los peruanos no quieren aborto legal ni uniones gays

 

En Perú, en materia de defensa de la vida y del matrimonio, los números han avalado muy recientemente el sentir de las multitudes que protagonizaron, en marzo, la Marcha por la Vida.

Pocos días atrás, una encuesta de Ipsos arrojó que el 87% de los consultados rechazaría elegir a un hipotético candidato presidencial que impulsara el aborto, frente a un escaso nueve por ciento que sí votaría por él.

Asimismo, los peruanos rechazan por amplia mayoría el matrimonio homosexual (76% contra 20%) y la idea de legalizar drogas como la marihuana (un 92% se opone).

Y la curiosidad pica: ¿cómo es posible, ante la actual avalancha en otras partes del mundo, que tan gran proporción de encuestados en el país sudamericano siga avalando los valores tradicionales?

“Hay un movimiento ciudadano que está naciendo sobre la primera generación de organizaciones provida”, refiere a Aceprensa Carlos Polo, asesor de la Comisión de Familia y Defensa de la Vida de la Arquidiócesis de Lima.

“Empezamos a intuir que nuestra mentalidad anterior nos había aportado interesantes recursos, pero que ya daba demasiadas señales de estar agotada.

Si bien habíamos obtenido victorias políticas interesantes, empezábamos a notar que las derrotas se acumulaban más que los triunfos, a pesar del creciente entusiasmo, de la entrega y la participación. Una tormenta perfecta que, a gritos, nos pedía atención y una propuesta innovadora. Esa tarea ya está en marcha hace algunos años”.

 

El 87% de los peruanos no votarían a un candidato presidencial favorable al aborto, y el 76% se oponen a legalizar el matrimonio homosexual

 

La articulación en este sentido se ha dio haciendo más sólida: “Tenemos a personas y organizaciones que imparten cursos y maestrías sobre la temática familiar –explica–; prestigiosos profesionales e investigadores que expresan su opinión en los medios de comunicación, o que publican artículos y libros en medios especializados.

Además, contamos con jóvenes que producen videos virales, que se hacen sentir en las redes sociales, que visitan a las autoridades y hacen lobby parlamentario para generar legislación a favor de la vida o bloquear aquella que está en contra”.

“Hoy, por ejemplo, hay una necesidad urgente en el vecino Brasil. Un proyecto de ley pretende que los centros de salud puedan entregar una droga abortiva a toda mujer que alegue estar embarazada porque fue violada. Es la norma con la cual sueña todo abortista latinoamericano.

Frente a ello, rápidamente formulamos un pronunciamiento para dar a conocer la situación e intentar mover las voluntades de los diputados provida, que no son pocos, pero que pueden estar confundidos. La firman los más importantes líderes provida de Iberoamérica, entre los que destacan Red Familia de México, con más de 800 organizaciones miembros, y HazteOir.org, una plataforma con más de 400.000 miembros activos”.

El frente abortista

Enfrente están distintas organizaciones, de las que Polo, también director de la Oficina para América Latina del Population Research Institute, destaca algunas. Por ejemplo, la International Women Health Coalition (IWHC) promueve el “aborto seguro y legal”, como declara en su web; tiene como socio en Perú a la filial local de las Católicas Por el Derecho a Decidir.

 

“Hay un movimiento ciudadano que está naciendo sobre la primera generación de organizaciones provida”

 

Asimismo, señala al International Project Assistance and Services (IPAS), que asegura trabajar para que las mujeres accedan a “servicios seguros y respetuosos de atención integral del aborto”, y que entrena a médicos y los provee de máquinas de succión.

No se presenta abiertamente en una web pero publicita sus equipos y servicios en todo evento de “salud reproductiva” y abortista en Perú. Y no podía faltar la International Planned Parenthood Federation (IPPF), la mayor proveedora de abortos en el mundo, al ser propietaria de la franquicia de la red más extensa de clínicas. Su contraparte en el país andino es el Instituto Peruano de Paternidad Responsable (INPPARES).

La estrategia utilizada por estos grupos para promover su causa en Perú se despliega en varias direcciones. Una es insistir en la necesidad del aborto en caso de violación, o de malformación genética del bebé. Otra, publicitar los casos de niñas o enfermas mentales embarazadas a consecuencia de abusos sexuales en el ámbito doméstico.

Otra más, difundir la posibilidad del “aborto seguro” con la píldora abortiva, y habilitar una línea telefónica para instruir a las mujeres en el procedimiento.

El 87% de peruanos contra el aborto es, según Polo, el síntoma de una tendencia que se irá acentuando en los próximos años, también en los otros países de la región.

Con tal mayoría, “las autoridades no deberían poner en riesgo su legitimidad por seguir las directivas de ONG que reciben fondos internacionales”, advirtió Luis Gaspar, presidente del Comité de Defensa de la Vida y Familia, de Lima, al conocer los datos. Y añadió: “Nosotros estaremos atentos para recordárselo”.

 

aceprensa.com  29-07-2013