Domingo, 07 Julio 2019 09:37

Denuncian a una escuela que castigó a niños por no querer participar en el ‘orgullo LGTB’

El adoctrinamiento obligatorio del lobby LGTB en las escuelas vuelve a ser motivo de polémica, esta vez en el Reino Unido, donde niños de diez años fueron castigados por rechazar esa imposición.

Los niños se limitaron a pedir permiso para no participar en ese evento

Según ha denunciado la organización británica Christian Concern, los hechos ocurrieron el 20 de junio en la Escuela de Primaria Heavers Farmer, en Croydon, en la zona sur de Londres. La persona que ordenó el castigo es la directora de esa escuela, Susan Papas, ya quiso obligar a los alumnos a participar en un desfile del Orgullo Gay el año pasado, algo que provocó un conflicto en el centro, según ha señalado la citada organización. Esta vez, la directora expulsó a un niño, Farrel, y a una niña, Kaysey, ambos de diez años, por pedir permiso a su profesor para no participar en las actividades del “Orgullo LGTB” programas en la escuela para este curso. Los dos niños alegaron motivos religiosos, pues Farrel es un niño católico y Kaysey es cristiana evangélica. El profesor rechazó la petición de los niños alegando que eso era parte del plan de estudios.

La directora de la escuela gritó, humilló y difamó a los niños ante su clase

Christian Concern ha denunciado que después de la clase, el profesor acusó a Farrel de usar “lenguaje homofóbico”, algo que el niño niega. El profesor llegó a preguntar a los niños si quieren que mueran los gays, a lo que Farrel y Kaysey contestaron que no. El profesor preguntó a Farrel de dónde era, y él dijo que era de procedencia “jamaicana africana”. Más tarde, la directora gritó a los dos niños en frente de toda la clase: “¿Cómo os atrevéis? Sois una decepción para la escuela”, les dijo. A continuación, Susan Papas castigó a los niños en diferentes habitaciones durante varias horas. A Kaysey le preguntó: “¿cómo te atreves a decir que quieres matar a las personas LGTB?”, algo que la niña no había dicho. Ante la negativa de la niña, la directora volvió a gritarle acusándole de haberlo dicho. Los compañeros de aula de Kaysey han apoyado la versión de la niña, a pesar de lo cual tanto ella como Farrel fueron expulsados cinco días. Los padres de ambos niños han presentado una denuncia por estos hechos, pues “es ilegal excluir por una razón no disciplinaria”. Los padres acusan a la directora de actuar “de manera comtraria al deber de igualdad de la escuela; precisamente el deber de eliminar la discriminación basada en la religión o las creencias”.

Denuncian que la escuela violó el Convenio Europeo de Derechos Humanos

En su denuncia, los padres han recordado el Convenio Europeo de Derechos Humanos, cuyo Artículo 9 establece: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho implica la libertad de cambiar de religión o de convicciones, así como la libertad de manifestar su religión o sus convicciones individual o colectivamente, en público o en privado, por medio del culto, la enseñanza, las prácticas y la observancia de los ritos.” También alegan que lo que señala el Artículo 2 del Protocolo adicional de ese Convenio: “El Estado, en el ejercicio de las funciones que asuma en el campo de la educación y de la enseñanza, respetará el derecho de los padres a asegurar esta educación y esta enseñanza conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas.

En 2018 la directora quiso obligar a los niños a acudir a un desfile del ‘orgullo’

No es la primera vez que el activismo político de la directora Susan Papas provoca un conflicto en ese colegio. El 29 de junio de 2018, catorce familias protestaron contra un desfile del “orgullo LGTB” organizado en esa escuela de primaria y de asistencia obligatoria para los alumnos, incluidos los más pequeños. Papas había enviado cartas a los padres invitándoles a participar en el desfile. Una madre cristiana con un hijo de cuatro años se negó a que su hijo participase en ese desfile, y denunció a la escuela por su adoctrinamiento ideológico. Las familias también señalaron la actitud militante de Attie Papas, hija de la directora y también profesora de la escuela, además de militante feminista. Ante las protestas, el desfile fue finalmente cancelado, pero Susan Papas insistió en incluir el adoctrinamiento LGTB en el programa educativo de la escuela, con la excusa de “celebrar el mes nacional del orgullo”.

“Cuando los matones saben que el derecho no está de su lado, recurren a la coacción y a la intimidación”

Desde el Christian Legal Centre (CLC), que apoya a las familias de la escuela que se han opuesto a ese adoctrinamiento, señalan que “los padres están empezando a ver los peligros de la imposición de la nueva ideología sexual y de género que no permite la disidencia incluso de niños de diez años”. El incidente ocurrido el 20 de junio “pone de relieve nuevamente lo agresiva e intolerante que puede ser la agenda LGBT”, señala el CLC. “Una ideología que tiene que recurrir a tácticas tan duras para obligar a niños de diez años a aceptar algo que instintivamente no aceptan, sólo pone de relieve lo aplastante que es esa ideología”, añade. Aquí vemos la fragilidad de toda esta agenda sexual impuesta a nuestros hijos e incapaz de soportar el desafío de niños inocentes de diez años. El CLC señala, además, que “cuando los matones saben que el derecho no está de su lado, recurren a la coacción y a la intimidación. Eso es exactamente lo que se está haciendo en la Escuela Primaria Heavers Farm”.

 

3 comentarios 

Bobby McGee
El objetivo es sustituir la bandera de la hoz y el martillo por la bandera
de LGTB.
 
Miguel Alparez
Como salta la gente por nada.
Claramente hemos llegado a un extremo en el cual o le toleras de todo al lobby rosa o te tratan como el diablo (el clásico "o conmigo o contra mi").
Por cierto, ambos niños apelaron a motivos religiosos para no ir. Supongo que es porque en el cristianismo, es tabú toda relación sexual que no lleve a la reproducción (y demos gracias que eran cristianos y no musulmanes, aunque me imagino de haber sido lo ultimo, vaya que les hubieran dado el permiso).
 
Luis Carlos Bustos Marin
A ver si se hubieran atrevido con musulmanes. 
Estos no se dan cuenta que hasta los propios homosexuales se acabarán hartando del arco iris y de las drag-quens, y va a pasar de moda igual que los tupé rockabilly, las melenas hippies o las cretas punkies. Y tratar de forzar algo a que se ponga de moda cuando no goza de verdadera popularidad, acaba provocando aún mayor hartazgo. 
Al final la revolución sexual se hundirá porque la gente se cansará de la hipocresía de los promiscuos a la hora de cortejar, y de la vulgaridad y mediocridad de las relación carnales sin verdadera intimidad con alguien que te inspira confianza, cariño y admiración. 
También habrá voces preguntando el porqué no hay agallas para denunciar la verdadera homofobia que hay en Rusia, China o los países islámicos, que sí deja víctimas mortales.
 
 
06/07/19 www.outono.net