Sábado, Noviembre 16, 2019

Política de Estado


Lunes, 21 Octubre 2019 11:03

Fue guardia suizo y reza a diario con un Rosario que utilizaba Juan Pablo II: «Haz buen uso de él»

El profesor Mario Enzler enseña Economía en la Busch School of Business de la Catholic University of America (UCA), con sede en Washington, D.C. Además de ser músico, trabajó durante años en la banca de inversión. Sin embargo, el periodo que realmente marcó su vida fue el que pasó en la Guardia Suiza y sobre todo un momento y un regalo muy especial que recibió de San Juan Pablo IILo cuenta él mismo en su blog , tal como recoge Cari Filii News

Mi arma más poderosa

En el calendario litúrgico, el 7 de octubre es la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario. Esta fiesta celebra la victoria naval de la flota de la Liga Santa en Lepanto que en 1571 salvó la civilización cristiana de la derrota ante el Imperio Otomano.

El Papa San Pío V conocía bien la tremenda importancia de resistir la expansión agresiva de los turcos y las seguras consecuencias de una derrota a sus manos. La batalla era espiritual y la existencia del Occidente cristiano estaba en juego, así que el Santo Padre llamó a los fieles de la católica Europa a unirse a él para rezar el Rosario pidiendo la victoria de la Liga Santa, dividida internamente por celos y rivalidades y mucho menos numerosa que los invasores. La posterior victoria cristiana, obtenida por la valiente lucha de los hombres y la poderosa intercesión de Nuestra Señora, invocada por los cristianos de Europa, es un hecho histórico bien conocido.

Uno de los frescos de Giorgio Vasari sobre la Batalla de Lepanto que adornan la Sala Regia del Palacio Apostólico vaticano.

Es muy significativo que los cristianos acudiesen a la batalla bajo una bandera con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, enarbolada por el sobrino-nieto del almirante Andrea Doria. La Madre de Dios se había aparecido en México cuarenta años antes y una reproducción de su imagen milagrosa se conservaba en la catedral de Génova, uno de los estados miembros de la Liga Santa. Este hecho, menos conocido, me lo contó un fraile agustino ya fallecido que trabajaba en la habitación contigua al magnífico mural de la Batalla de Lepanto en la Sala Regia del Vaticano.

La Sala Regia del Palacio Apostólico vaticano. Abajo a la izquierda, un guardia suizo monta guardia.

Sirviendo en la Guardia Suiza pasé muchas horas contemplando ese mural, encargado por el Papa y pintado por Giorgio Vasari en conmemoración de la batalla. Muchas veces me encontré allí rezando el Santo Rosario (aunque fuese "a cachos": la Santísima Madre de Dios habrá sabido bien cómo juntarlos) con el rosario que el Papa San Juan Pablo II me dio una tarde que caminaba en solitario por la Loggia, algo inusual porque normalmente había alguien con él.

El protagonista de esta historia, junto a San Juan Pablo II.

Cuando se acercó a mi posición, antes de cuadrarme me di cuenta de que llevaba el rosario en la mano. Debí quedarme mirándolo, porque el Santo Padre pasó primero por delante de mí sin reparar en mi presencia, y luego, repentinamente… ¡me lo encontré delante de mí! Me miró intensamente con sus profundos ojos azules y dijo: “Mario, el rosario es mi oración favorita, maravillosa por su simplicidad y profundidad. Toma este rosario y haz buen uso de él”.

Aquel día decidí que también sería soldado de Nuestra Señora, y me he asegurado de llevar siempre conmigo aquel rosario.

No he olvidado esa decisión, y hoy, muchos años después, cuando cada mañana conduzco por la Avenida New Hampshire de Washington camino de mi despacho en la Busch School of Business and Economics en la Universidad Católica de América, aprovecho para rezar mi rosario diario.

Mario Enzler, en la actualidad.

La pasada semana, cuando estaba parado en un semáforo en rojo, alcé la mano con el rosario en ella para coger algo. ¡Para mi sorpresa, por el rabillo del ojo capté la mirada de otro “soldado” de Nuestra Señora! Un hombre típicamente vestido como un hombre de negocios, a los mandos de un coche caro, me miró, levantó la mano también con el rosario y me hizo el signo de levantar el pulgar.

 "

Revelación a San Pío V de la victoria de la Santa Liga en Lepanto", cuadro atribuido a Juan de Toledo (1611-1665). Se conserva en el Museo Naval de Madrid.

Por inspiración divina, el Papa San Pío V supo mientras rezaba el rosario, mucho antes de que llegase la noticia a Roma –y así lo anunció desde la iglesia de Santa Sabina, en la colina del Aventino en Roma-, que en el golfo de Patras, al oeste de Grecia, la Cruz había triunfado. Hoy también necesitamos un triunfo de la Cruz en nuestras familias, en nuestros lugares de trabajo y en nuestra sociedad.

Queridos amigos, el arma de paz más poderosa que tenemos los laicos, que somos llamados a santificar el mundo entero –empezando por ser santos y luego moldeando nuestras obras a la luz de nuestra fe, de forma que la fe anime cada momento del día- es el Santo Rosario. No os avergoncéis, sed soldados de Nuestra Señora por Cristo en la Iglesia. Rezadlo a menudo; rezadlo con devoción; rezadlo bien.

 

 

19/10/19 www.religionenlibertad.com

Valora este artículo
(0 votos)
Inicia sesión para enviar comentarios

Santo Tomas Moro

El hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral.

Nuestra Señora de las Rosas - Mensajes

 

Mensajes a  Maureen Sweeney-Kyle

 

 

 

 

 

“Como hijos de la Nueva Jerusalén,

 

ustedes deben afrontar la corrupción

 

que está consumiendo el corazón del

 

mundo. 

 

La decadencia moral no tiene límites." ...

 

lea más: amorsanto.com 15-09-2009

 

 

 

Primer vínculo vital e irremplazable

Dale el pecho a tu niño hasta los 2 años de edad, como mínimo.

Monumento al no nacido - Eslovaquia

 

 

 

 

Políticas de Estado en Perú

Conozca las exitosas políticas de estado de Perú

Cántico de David 1 Cro 29 10-13

 

 

 

Bendito eres, Señor,

 

Dios de nuestro padre Israel,

 

por los siglos de los siglos.

 

 

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,

 

la gloria, el esplendor, la majestad,

 

porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,

 

tú eres rey y soberano de todo.

 

 

De ti viene la riqueza y la gloria,

 

tú eres Señor del universo,

 

en tu mano están el poder y la fuerza,

 

tú engrandeces y confortas a todos.

 

 

Por eso, Dios nuestro,

 

nosotros te damos gracias,

 

alabando tu nombre glorioso.

 

 

 

 

 

Oración a Sta. María, Señora de la Gracia

Resultado de imagen para inmaculado corazon de maria

 

Santísima Virgen María

 

Señora de la Gracia

 

Te ruego me concedas tener

 

Un profundo conocimiento intelectual

 

De tus virtudes virginales

 

Una intensa experiencia vital

 

De tu ternura de madre

 

Y una constante actitud

 

De consagración total

 

A tu Inmaculado Corazón

 

Y que

 

Por el conocimiento

 

El amor

 

Y la consagración

 

Pueda hacerme

 

Un poco más semejante

 

A tu tan querido Hijo

 

Mi Salvador y Señor

 

Jesucristo

 

Amén