Viernes, Febrero 21, 2020

Política de Estado


Domingo, 15 Diciembre 2019 12:35

La globalización ya tiene su credo: arrepentíos, pecadores

No es política, no es ideología, mucho menos es una “cortina de humo”, no: lo que hoy estamos viendo imponerse es una especie de nueva religión secularizada, un credo universal de sustitución, una suerte de fe ciega que aspira a apoderarse de los cuerpos y las almas. Y lo está consiguiendo tanto por la persuasión como por el miedo. Violencia de género. Emergencia climática. Esos son, de momento, los nombres del credo nuevo. Arrepentíos, pecadores.

Era lo que le faltaba al mundo global para tomar realmente cuerpo: una ideología global, una fe única, una “religión verdadera” que pudiera imponerse sobre las conciencias en nombre, por supuesto, de nuestra redención. Porque eso era lo que se precisaba, ¿no? Un nuevo horizonte apto para todos los pueblos, todas las naciones, todas las culturas. Una nueva referencia universal. La destrucción del viejo orden católico había dejado un vacío inmenso. En el siglo XX dos nuevas “ideologías universales”, como las llama Hannah Arendt, trataron de llenar el hueco: la lucha de razas, que terminó entre las ruinas de Berlín en 1945, y la lucha de clases, que terminó también en Berlín, pero bajo los cascotes de un muro, en 1989. ¿Qué otra ideología buscar? ¿El Mercado? Lo intentaron, pero es difícil construir una promesa de redención sobre el ideal del egoísmo. Así amaneció el mundo posmoderno: muertos todos los credos, afloraba un paisaje absolutamente fragmentario y caótico donde todo valía lo mismo, luego nada valía realmente nada. Resultaba divertido, sí, pero ¿cómo gobernar eso? 

Un anillo para gobernarlos a todos

En efecto, ¿cómo construir un poder de ambición planetaria sobre una humanidad fragmentada de tal manera? ¿Cómo forjar un anillo para gobernarlos a todos? Y entonces alguien tuvo la idea de armar nuevas luchas universales que trascendieran las viejas y engorrosas fronteras de los Estados-nación y las identidades culturales, siempre tan molestas. No fue el pueblo quien las inventó, no: ha sido el poder el que ha definido estas nuevas guerras, tanto más universales y transversales cuanto más abstractas. Guerras válidas para todo el mundo porque no oponen a sujetos concretos en campos definidos por un interés material directo (franceses contra alemanes, ricos contra pobres, blancos contra negros, qué sé yo), sino que sitúan el antagonismo en conceptos ideales, indeterminados (el “hombre” y la “mujer”, el “clima”, etc.), cuyo dibujo material sólo aparece a posteriori. Conceptos tan universales, tanto, que en realidad carecen de significado material, pero justamente en eso reside su fuerza… emocional.

Primera guerra universal y transversal: la de los hombres contra las mujeres. ¿Acaso no hay en todas partes algunos hombres que matan a algunas mujeres? Pocas cosas más fáciles de visualizar. La izquierda andaba buscando desesperadamente nuevos sujetos revolucionarios desde la desaparición del proletariado. Lo intentó con las minorías étnicas y con los pueblos oprimidos, pero estos sujetos tienen el inconveniente de que la revolución termina y lo que sale de ahí pocas veces es edificante. Por el contrario, la guerra de sexos no terminará nunca, pues siempre habrá contendientes a los que enfrentar, personajes para un construir un relato interminable, infinito, que siembre la semilla de la discordia en el corazón del género humano. La juez Pilar Llop, hoy presidenta del Senado en España, lo ha expresado con un candor inigualable: “Una democracia en la que la mitad de la sociedad (los hombres) vierte violencia sobre la otra mitad (las mujeres) no es una democracia”. Se lo dijo al diario “El País” en una entrevista de diciembre de 2018. Ahí, en esa fórmula, está todo: dos sujetos indeterminados de extensión universal se hallan en guerra eterna. Por supuesto, la objeción de principio es evidente: salga usted a la calle y dígame dónde ve esa violencia derramada, al margen de un número determinado de casos concretos que, proporcionalmente, no dejan de ser minoritarios. Pero esto es lo de menos: lo que importa es la construcción de un relato capaz de movilizar conciencias en un tiempo de conciencias dormidas.

Segunda guerra universal y transversal: la de la humanidad contra el clima. ¿Acaso no es cierto que vivimos un periodo de calentamiento? ¿Acaso no es cierto también que estamos ensuciando el mundo hasta más allá de lo razonable? Helo aquí: luchemos todos juntos -y en unión- por un gigantesco cambio de las condiciones de producción, de tal modo que detengamos la marcha del cosmos hacia el Apocalipsis. El capitalismo global buscaba desde mucho tiempo atrás un argumento que le permitiera obrar ese prodigio: una gigantesca acumulación de capital como no se veía desde los tiempos de la posguerra para afrontar una nueva revolución industrial. Aquí lo ha encontrado. Y apenas nadie osará levantar la voz, porque la ira del dios Clima será terrible.

Más allá de todo debate racional, la “Calentología” se ha convertido en una especie de Iglesia. Su profeta: el ex vicepresidente americano Al Gore. Sus Escrituras: los informes del Panel Internacional de la ONU. Sus doctores: los científicos y técnicos de ese Panel. Sus predicadores: los medios de comunicación que transmiten, frecuentemente exagerándolas, las predicciones del apocalipsis climático. Su mesías: la santa niña Greta, que camina sobre las aguas a bordo de un catamarán señalando el camino de la redención y amenazando a los pecadores. Sus penitentes y flagelantes: los “activistas” que se manifiestan por las calles asaltando tiendas, imbuidos de un poderoso sentimiento de superioridad moral, y llamando a la universal conversión. El Paraíso prometido: la Tierra, nada menos. “Seguidme y heredaréis la Tierra, que de otro modo perecerá”. Eso es estrictamente lo que nos están diciendo. Es un fenómeno impresionante: una religión para los tiempos de la muerte de la religión. 

La destrucción del mundo racional

Lo que hace de estos nuevos dogmas una religión, más que una ideología, es su estructura. Para empezar, se presentan como axiomas más allá de toda duda: como son afirmaciones cargadas de contenido moral (“defender a las mujeres”, “salvar a la humanidad”), no es posible plantear el menor debate sin convertirse inmediatamente en sospechoso. “Sólo un puñado de fanáticos sigue negando la evidencia”, decía hace poco Pedro Sánchez a propósito de la emergencia climática. Pero, ¿qué evidencia? El procedimiento racional convencional se basa en someter una hipótesis a prueba para verificarla o refutarla, pero aquí no cabe eso: la mera petición de un debate contradictorio ya es causa de expulsión a los infiernos, como le sucedió al meteorólogo jefe de France Télévisions, Philippe Verdier, cuyo libro Climat investigation le valió (octubre de 2015) que le echaran del trabajo. Porque esto no es ciencia. Es otra cosa. ¿En qué campo está realmente el fanatismo?

Segundo elemento estructural que hace de todo esto una religión: la obligación de acatar el credo completo, en todas sus partes, sin opción de análisis parcial. Por ejemplo, si estuviéramos ante una discusión puramente racional, uno podría perfectamente condenar la violencia contra las mujeres pero, al mismo tiempo, discutir que se trate de “violencia de género”, es decir, una violencia ejercida sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. También por ejemplo, en un plano puramente analítico, uno podría estar de acuerdo en que las emisiones de CO2 son esencialmente nocivas pero, al mismo tiempo, discutir la validez universal de los modelos de simulación informática empleados para predecir el apocalipsis climático. Pero aquí no cabe nada de eso: hay que coger el credo completo, del mismo modo que nadie podría seguir llamándose cristiano si rehusara acatar, por ejemplo, tres de los diez mandamientos. Integrismo climático, integrismo de género.

El tercer elemento es, por supuesto, el pecado y el pecador. Dado que estamos ante axiomas que hay que aceptar más allá de toda duda, dado que son afirmaciones cargadas de contenido moral y dado que la Verdad hay que aceptarla en su conjunto, toda disidencia queda necesariamente convertida en mancha moral, en transgresión, en culpa. Discrepar no es un error, es un pecado. El descreído no es alguien que esté equivocado, es un infiel, un apóstata que debe ser excluido de la comunidad. En efecto, la potencia emocional de la Verdad revelada es tan intensa que sólo una mala persona –machista, racista, etc.- puede hurtarse a sus bondades. Hay miles de científicos que discrepan de los análisis del Panel de la ONU sobre cambio climático, pero de inmediato se les retira tal condición, porque ¿cómo puede seguir llamándose científico alguien que no reconoce la Verdad revelada por “la ciencia”? Hay miles de juristas que consideran que la ley española de violencia de género es sustancialmente injusta, pero de inmediato su estatuto de jurista queda sepultado por esa mancha moral, pues ¿cómo puede seguir llamándose jurista alguien que discute la “Justicia” por antonomasia?

Los nuevos doctores de la ley, los alfaquíes de la nueva religión, han inventado un término para estos pecadores: “negacionista”, concepto extraído de la polémica sobre el genocidio judío y que ahora se aplica a quienes disienten del credo ortodoxo. Es, una vez más, un concepto cargado de fondo moral: Mefistófeles, el demonio del Fausto, es “el espíritu que todo lo niega”. Negar la verdad suprema del clima o del género es una actitud propiamente diabólica, merecedora de las más severas condenas: el silencio, la exclusión, el linchamiento público. Ha nacido una nueva Inquisición.

Y así murió la izquierda

Hay comentaristas que dicen que en realidad estamos ante un nuevo disfraz de la vieja izquierda para alcanzar sus sueños revolucionarios. Como la izquierda ha sido la primera en subirse al carro de la violencia de género y la emergencia climática, la vinculación parece transparente. ¿Acaso la santa niña Greta no ha hecho girar su discurso hacia la fusión de todas estas cosas? “Los sistemas coloniales, racistas y patriarcales de opresión han creado y alimentado la crisis climática. Necesitamos desmantelarlos a todos”, escribía Greta con las activistas Luisa Neubauer y Ángela Valenzuela (Project Syndicate, 29.11.2019). El planteamiento es falso (de hecho, el primer contaminador mundial sigue siendo, y con diferencia, China), pero eso ya da igual: he aquí un banderín de enganche emocional para que todas las reivindicaciones de género, de etnia y de lo que sea, se unan frente al demonio, por supuesto macho y blanco, bajo la bandera común de la fe climática.

Izquierda, pues. Pero, en realidad, ¿de qué izquierda estamos hablando? 

Lenin dijo aquello de que “los burgueses nos venderán la soga con la que los ahorcaremos”. Hoy el capitalismo transnacional podría decir lo mismo respecto a la izquierda, porque todas estas nuevas religiones políticas sólo benefician, en realidad, al orden económico vigente. Cambiarán sin duda los medios de producción y el perfil de la producción, pero la propiedad no cambiará de manos, al revés. En rigor, todas estas reivindicaciones de corte feminista, climático, etc., sólo benefician al orden económico mundial. Un solo ejemplo: para el sistema de producción y consumo, seis “singles” son mucho más rentables que una familia tradicional de seis miembros, al menos a corto plazo, porque producen más y consumen más. Desde el punto de vista de la izquierda tradicional, cuyo horizonte teórico ha sido siempre la protección de las clases desfavorecidas frente al poder, las reivindicaciones climáticas o “de género” tienen una significación muy limitada. Pero esa izquierda, al parecer, ya ha muerto definitivamente. Lo que ahora tenemos en esa orilla es un millonario que mira despectivo al pueblo y le llama “fascista” desde lo alto de sus privilegios.

¿De verdad alguien cree que estamos ante un movimiento de resistencia frente al poder, ante una nueva versión de los “parias de la tierra” (hoy, parias del clima) insurrectos frente a la explotación? Basta ver quién financia la European Climate Foundation, organización (por supuesto, “no gubernamental”) clave en esta guerra y fábrica del fenómeno Greta Thunberg. Son Bloomberg Philantropies, del magnate norteamericano Michael Bloomberg, la Rockefeller Brothers Found, el fondo británico TCI (The Children’s Investiment Fund Management), las fundaciones Hewlett y Packard (del gigante de la electrónica Hewlett-Packard), el Fondo de Arcadia Capital Partners, etc. O sea, los parias de la tierra.

Por otro lado, ambas guerras universales, la de género y la climática coinciden en una cosa: sólo el poder es capaz de resolver el problema. Y además, ha de ser un poder global, transnacional, muy por encima del alcance de las viejas democracias nacionales. Son guerras de carácter tan extenso, tan enorme, tan inabarcable en su dimensión planetaria, que por naturaleza exigen la intervención de un poder omnímodo y cuanto más transnacional y coercitivo, mejor; la única opción de la persona singular es bajar la cerviz y someterse a lo que diga el mando invisible del mundo globalizado. De nada sirve la oposición individual, la resistencia personal, la objeción de conciencia: la magnitud del desafío es tan poderosa que sólo cabe el acatamiento, y lo que está en juego es tan alto –la humanidad, nada menos- que cualquier disidente queda de inmediato condenado como blasfemo, como apóstata, bajo el infamante sambenito de “negacionista”. Es, cabalmente hablando, un nuevo totalitarismo.

Al final, en esto como en otras cosas del mundo global, la única instancia eficaz de resistencia, el último baluarte frente a esta especie de Moloch abstracto, es la apelación a las realidades concretas, a los espacios donde es posible decidir al margen del poder mundial: las personas, las familias, las identidades culturales, las naciones, los espacios políticos visibles y gobernables, donde todavía puede hacerse realidad la voluntad ciudadana sobre una idea racional del bien común. “Racional” es, en este contexto, la palabra clave: frente al magma emocional de las religiones globales, alzar esa vieja razón europea que analiza y disecciona. Si no, estamos perdidos.

 

22 comentarios en “La globalización ya tiene su credo: arrepentíos, pecadores
  1. Belzunegui

    Lo terrible del caso, lo más terrible, es que la actual jerarquía, supuestamente católica, se ha empeñado en desmantelar el credo católico para pasarse, con armas y bagajes, a los nuevos dogmas del pensamiento único, utilizando incluso la sede petrina y todo el aparato vaticano para tratar de encabezar y dar aliento vital a los nuevos dogmas, incluidos, además del cambio climático y la violencia de género, el migracionismo salvaje, el islam religión de paz, el homosexualismo, el legetebismo y el ecumenismo ecumaníaco poliédrico.

  2. Desidereo

    Y dale… chico. ¡Que los del credo son otros! ¡Que el cambio climático no es un credo, que es CIENCIA!

    ¡Qué manía de asignarle a otra gente sus paranoias… chico!

    1. Seletotsira

      Excelente articulo.

    2. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo./" rel="external nofollow ugc">MARIELA

      El cambio climático será ciencia cuando se demuestre.

      1. Desidereo

        Mariela:

        ¿Tiene usted la más mínima y remota idea de lo que habla? ¿Ha leído usted algo sobre el tema? Esta más que demostrado que nosotros, el hombre, ha provocado un cambio enoooorme en el clima. ¿Cómo de enorme? Pues de 280 ppm de CO2 a más de 400 ppm de CO2, y subiendo… y seguirá subiendo.

        P-U-N-T-O.

        Si usted quiere decir lo contrario, por favor, aporte su fuente, y explíquese: ¿No ha cambiado y sigue cambiando la concentración de CO2? ¿No ha sido el hombre el causante de ese cambio TREMENDO, sin precedente NUNCA en la historia de la humanidad, y sin preceden NUNCA en los últimos 800 mil años?

        Responda usted, haga el favor…

        1. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo./" rel="external nofollow ugc">MARIELA

          Vale. Voy a tragarme por un rato, no mucho, que los humanos somos los causantes del calentamiento global ¿y en ese caso, qué?

    3. Blanca

      ¿Ciencia? ¿Por eso tienen a todos los científicos que no están de acuerdo con estas teorías sin dejarles hablar ni salir en los medios? Pues son muchos y buenos, y no contaminados por ninguna ideología. Hasta ahora se les puede oír en algunos periódicos o radios y en internet, aunque en esta última a no tardar mucho los censurarán.
      Sois unos panolis los que os créis todas las barbaridades que están contando estos aprovechados. Marxistas, por cierto.

      1. Desidereo

        Blanca:

        NINGÚN CIENTÍFICO NO ESTÁ DE ACUERDO CON EL CAMBIO CLIMÁTICO.

        ¿Lo oye usted? NINGUNO. No hay un solo artículo que usted me pueda poner encima de la mesa contrario al cambio climático. Ni uno solo…

        Puede usted ponerme tonterías de hace 20 años… y 20 años es una eternidad. Por ejemplo, las predicciones usan ordenadores… compare usted un ordenador de hace 20 años con uno de ahora. Y gracias.

        Y ya entonces, hace 20 años, eran tonterías.

        Mientras tanto, yo puedo ponerle EVIDENCIAS:

        www . climate . gov/news-features/event-tracker/king-tides-cause-flooding-florida-fall-2017

        Y esto es AHORA, YA. No le digo lo que será en el futuro.

        ¿Cuándo será el momento de actuar, según usted?

        1. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo./" rel="external nofollow ugc">MARIELA

          El científico (va con retranca) de Al Gore, habló que para el 2014 el ártico estaría derretido. Y ya vemos (también va con retranca)la predicción científica lo cumplidísima que está. Y así todo…Para él si que están siendo incómodas las verdades (nuevamente retranca) que soltó.

      2. Desidereo

        Hay… es cierto, científicos que cuentan MENTIRAS, donde pueden contarlas, en los periódicos, en libros, en vídeos, etc…

        Si me muestra usted lo que dicen esos “científicos” yo le contaré la mentira. Eso no es CIENCIA. No cuentan esa mentira como científicos, no son científicos cuando las cuentan. ¿Por qué? Pues porque la ciencia se hace en revistas especializadas, con proceso de revisión por pares, etc… no en libros o vídeos. ¿Lo entiende usted? NO son científicos, sino MENTIROSOS. Igual que hay sacerdotes que le meten mano a los niños, hay científicos que, en su tiempo libre (no como científicos) cuentan mentiras.

        Le invito a que me desafíe usted con lo mejor que tenga… con su mejor “prueba” contraria al cambio climático, a poder ser actual, pongamos desde el 2010.

  3. Hay gente que deja huella en los pueblos y que forma parte del cuento bonito del pueblo, son gente como yo que es generoso con los pobres y da propinas a los comerciantes, y cuando una persona se vuelve parte del pueblo se puede combertir en mitologia,asi enpezo jesus, hoy he visto a mi amigo comerciante cuvano y ha dicho que formo parte del cuanto del pueblo y eso es inborrable y Dios vio que era bueno ver la web

    1. la mitologia de jose

      1. me acepte o no me acepte la iglesia yo ya soy mitologico todos mis escritos aun que borrados esta en el big data

    2. Seletotsira

      Perdona Desidereo
      No pretendía ser una apelación personal a tu comentario

    3. Fernando

      Jose….
      convertir es con v
      empezar es con m
      cubano es con b
      imborrable es con m
      Si escribes con esas faltas de ortografía tan básicas, tu comentarios pierden toda categoría.

      1. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo./" rel="external nofollow ugc">MARIELA

        Fernando, no creo que a jose le importe que sus comentarios se desacrediten por sus faltas, ya que él mismo dice que es mitológico. Bueno, él lo llama mitologico. Y los mitologicos están por encima del bien, del mal y de la RAE

  4. Es un enfoque claro y certero. Tan sólo el final me desagrada, porque la razón sola, sin la Luz sobrenatural de la Fe, aunque puede llegar a ser humanamente sensata, conveniente y social, se queda coja, sin la vertiente profunda que el cristianismo la confiere. Es la razón unida al corazón, en donde mora la Santísima Trinidad, la única capaz de crear sociedades buenas. Buenas, en la más completa de sus acepciones.

  5. Adriana

    Mientras no se haga algo concreto para sacar a los ocupas de la iglesia seguiremos viendo como se hace una nueva religion unica y habremos pecado de omision y como dijo Jesus el que quiera ver que vea

    1. Seletotsira

      Hemos de ser portadores y transmitir de Luz. Comencemos con nuestro próximo, que es el que tenemos a mano.
      Os invito a leer el Informe Kissinger. A este señor, como no, le dieron el Nobel. Ahí comencé de crío a desarrollar alergia a la manipulación.
      PD.: …si se tira del hilo se tiene para rato, y se comprende el presente.

  6. Adriana

    El articulo describe bien la situacion pero algo anda mal……no todo esta perdido los escogidos no vamos a renunciar ni claudicar ni abandonar a la iglesia en su pasion

    1. Seletotsira

      Ahí, ahí!!

  7. Spes

    ¿Quieres saber las noticias?
    Lee el Apocalípsis. Éso dicen unos analistas.
    Éstos millonarios que manipulan lo del cambio climático, conocen y explotan las “noticias” de la Biblia, tal como lo hizo satanás cuando tentó a Cristo en el desierto, le recordó a Él, las escrituras. Se van a desaparecer playas, se van a inundar ciudades, el agua tragará naciones. Todo éso viene en el Apocalípsis, y éstos andan como Jonases.
    Todo lo han copiado vilmente de la Biblia. Solo que lo hacía Jonás por orden y amor de Dios, y éstos Jonases de pacotilla lo hacen por votos políticos, por poder mundial, por dinero para acabar pronto, que es llamado, “el estiércol del diablo”. A que contra esa contaminación no luchan.

Valora este artículo
(0 votos)
Inicia sesión para enviar comentarios

Santo Tomas Moro

El hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral.

Nuestra Señora de las Rosas - Mensajes

 

Mensajes a  Maureen Sweeney-Kyle

 

 

 

 

 

“Como hijos de la Nueva Jerusalén,

 

ustedes deben afrontar la corrupción

 

que está consumiendo el corazón del

 

mundo. 

 

La decadencia moral no tiene límites." ...

 

lea más: amorsanto.com 15-09-2009

 

 

 

Primer vínculo vital e irremplazable

Dale el pecho a tu niño hasta los 2 años de edad, como mínimo.

Monumento al no nacido - Eslovaquia

 

 

 

 

Políticas de Estado en Perú

Conozca las exitosas políticas de estado de Perú

Cántico de David 1 Cro 29 10-13

 

 

 

Bendito eres, Señor,

 

Dios de nuestro padre Israel,

 

por los siglos de los siglos.

 

 

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,

 

la gloria, el esplendor, la majestad,

 

porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra,

 

tú eres rey y soberano de todo.

 

 

De ti viene la riqueza y la gloria,

 

tú eres Señor del universo,

 

en tu mano están el poder y la fuerza,

 

tú engrandeces y confortas a todos.

 

 

Por eso, Dios nuestro,

 

nosotros te damos gracias,

 

alabando tu nombre glorioso.

 

 

 

 

 

Oración a Sta. María, Señora de la Gracia

Resultado de imagen para inmaculado corazon de maria

 

Santísima Virgen María

 

Señora de la Gracia

 

Te ruego me concedas tener

 

Un profundo conocimiento intelectual

 

De tus virtudes virginales

 

Una intensa experiencia vital

 

De tu ternura de madre

 

Y una constante actitud

 

De consagración total

 

A tu Inmaculado Corazón

 

Y que

 

Por el conocimiento

 

El amor

 

Y la consagración

 

Pueda hacerme

 

Un poco más semejante

 

A tu tan querido Hijo

 

Mi Salvador y Señor

 

Jesucristo

 

Amén