Jueves, 19 Marzo 2020 11:26

Aborto: las vidas que podría salvar el virus

Si Planned Parenthood, la mayor multinacional del aborto en el mundo, se ve obligada a interrumpir su actividad por la epidemia, se salvarán en un solo día más vidas de las que ha segado el virus hasta ahora en todo el mundo.

Hay, como hemos dicho, una viva discusión en la comunidad católica sobre si Dios castiga o no en este mundo -el Antiguo Testamento parece ser una clara prueba de lo primero- y se hacen en todo el mundo rogativas -por lo común, propiciadas por párrocos y laicos más que por obispos- para pedir el fin de esta peste. Pero es difícil encontrar una civilización que merezca más el castigo que la nuestra, y el genocidio silencioso del aborto es una tragedia muy superior, numéricamente, que la pandemia.

Naturalmente, el aborto es el satánico sacramento de la postmodernidad, y sus adeptos ya se han movilizado para que no se detenga la picadora de carne por mucho que se ponga en riesgo a ‘pacientes’ y ‘personal médico’.

‘El Acceso al Aborto Está Amenazado A Media Que Se Extiende el Coronavirus’, titula el Huffington Post, aterrado ante la posibilidad. Esta semana, la National Abortion Federation ha enviado un correo electrónico masivo para presionar sobre la comunidad médica de modo que se sigan practicando abortos en plena crisis sanitaria. No importa que los hospitales estén saturados, que exista el temor de que no haya facultativos suficientes o medios técnicos o camas para tratarlo, lo importante es que los abortistas mantengan su negocio de muerte a costa de lo que sea.

“Durante este crisis de salud pública, la atención tocológica, incluyendo el aborto, sigue siendo un servicio médico esencial”, reza el correo. “La National Abortion Federation (NAF) llama a los líderes a que garanticen que las clínicas abortistas sigan abiertas y urge a los hospitales a que sigan proporcionando abortos”.

¿En qué sentido son ‘esenciales’ los abortos en una emergencia médica como esta? ¿No es un procedimiento que se elige? ¿Es el modo en el que todos los seres humanos llegamos a este mundo, el embarazo, una enfermedad? Las razones ‘terapéuticas’ son tan estadísticamente excepcionales que, sumadas a la violación y al incesto como motivos alegados no representan más del 7% del total. El resto, ‘motivos sociales’.

Pero, por ahora, mientras se cierran escuelas, universidades, bares, restaurantes, etcétera, las clínicas abortistas siguen abiertas, con el consiguiente peligro de contagio y el uso de recursos vitales para luchar contra la infección. Han conseguido, incluso, que el Colegio de Médicos Obstetras y Ginecólogos emita un comunicado en el que piden que las medidas de contención de la epidemia no incluya el cierre de los centros abortistas. Incluso los demócratas -Nancy Pelosi, supuesta ‘católica’, específicamente- han tratado de ‘colar’ nuevos fondos federales destinados a la multinacional del aborto en las medidas legislativas para parar la pandemia.

Ese golpe se ha parado a tiempo. Pero aún es posible que se haga lo correcto y la gravedad de la situación obligue a los comerciantes de la muerte a hacer, al menos, una pausa en su negocio.

 

3 comentarios en “Aborto: las vidas que podría salvar el virus
  1. El Proscrito

    Poco castigo me parece el coronavirus, ahora bien, si se ceba en Europa quizás haya todavía un margen para la esperanza, en especial, si hiciera una criba en el Vaticano y el Papa se diera por fin cuenta de la deriva diabólica que protagoniza.

    1. Raúl

      Duro comentario, pero cierto 100%

  2. Belzunegui

    Se salvarían muchas más vidas, con carácter permanente y no transitorio, si el Bergoglio de las dos caras, que dice estar contra el aborto, dejase de invitar al Vaticano a los mayores anti natalistas del mundo, como Jeffrey Sachs, dejase de colaborar en los planes abortistas y legeteberos de la ONU, disfrazados de educación para el futuro, y dejase de exaltar y premiar a abortistas como Emma Bonino, promotora del aborto en Italia, y Lilianne Ploumen, promotora del aborto en Holanda.

     

     

    19/03/20 www.infovaticana.com