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Domingo, 29 Marzo 2020 10:45

¿Es la religión útil?

Si hay algo que defina a nuestra época, tal vez sea una cierta obsesión con la utilidad. Cuando se presenta ante nosotros una nueva realidad, en lugar de admirarla, nos preguntamos inmediatamente “para qué sirve”. Y si la respuesta es que no sirve para nada, que lo estamos contemplando no nos va a reportar ningún beneficio inmediato y tangible, esbozamos una mueca disgustada y proseguimos nuestra búsqueda de lo útil en otro sitio. Sucede lo mismo cuando juzgamos la idoneidad de nuestros actos: ya no son apropiados si son buenos; son apropiados si son beneficiosos (o, lo que es lo mismo, si contribuyen a directamente a nuestra supervivencia biológica o a nuestro bienestar).

En cierta manera, es inevitable que dirijamos a la religión la misma mirada que al resto de fenómenos humanos y nos preguntemos: “Pero ¿acaso sirve para algo la religión?”

En su extraordinario ensayo Dios no mola, publicado por Bibliotheca Homo Legens, Ulrich L. Lehner subraya la ilegitimidad de la pregunta en cuestión. Según él, más que si la religión es útil, debemos preguntarnos si es verdadera. Ése es el interrogante fundamental. Nadie se adhiere a un credo porque sea benéfico para el orden social o porque permita el progreso; se adhiere a él porque piensa que es verdadero. En cierto modo, quien se pregunta por la utilidad de la religión reduce – lo pretenda o no – la grandeza del objeto de su estudio:

«Mi posición es que creer en Dios es una afirmación verdadera o no lo es. Un dios que nos guste porque nos da, a mi vecino y a mí, unos códigos morales para que así sea menos probable que nos convirtamos en ladrones o asesinos no es Dios, sino una función».

Esto no significa que no debamos juzgar los frutos de una religión; significa que una religión no es valiosa por sus frutos, sino por su grado de verdad. De nada vale que tal credo inspire una estupenda declaración de derechos humanos y mantenga la cohesión comunitaria si sus afirmaciones no son verdaderas, es decir, si no casan con la realidad. Puede ser un credo útil, pero no valdrá la pena desenvainar la espada por él. Puede ser beneficioso para el orden social, pero nadie en sus cabales consagraría su vida a él.

Puede comprar aquí el libro ‘Dios no mola’

¿Qué no es la religión?

En el Occidente hodierno existen dos visiones preponderantes de la religión. La primera de ellas la considera un artificio encaminado a sostener un orden político concreto; la segunda, por su parte, afirma que es un mecanismo que nos ayuda a sobrellevar el miedo a la muerte, algo así como un modo de domesticar lo desconocido, lo incierto. Según Lehner, ambas visiones pecan de reduccionistas; pues, si bien analizan los frutos de la religión (y ni siquiera lo hacen plenamente), no analizan la naturaleza profunda del fenómeno religioso.

El autor de Dios no mola refuta con especial vigor la segunda de las visiones:

«La religión plantea la cuestión de por qué cosas como el dolor, el sufrimiento y la muerte existen. Hace, pues, que estemos incómodos en el universo porque nos señala más allá de él sin darnos una respuesta práctica. Por lo tanto, el argumento de que es un mecanismo que nos ayuda a sobrellevar la mortalidad no es convincente».

Cabría añadir que ambas perspectivas del fenómeno religioso terminan incurriendo en el mismo error: el relativismo religioso. Como las religiones ya no son juzgadas según su grado de verdad, según su conformidad con la realidad de las cosas, todas terminan siendo igualmente válidas. Al fin y al cabo, se limitan a cumplir la función preestablecida.

 

8 comentarios en “¿Es la religión útil?
  1. Belzunegui

    La religión es la mayor rebeldía del hombre que no tolera vivir como una bestia, que no se conforma -no se aquieta- si no trata y conoce al Creador. Os quiero rebeldes, libres de toda atadura, porque os quiero -¡nos quiere Cristo!- hijos de Dios. Esclavitud o filiación divina: he aquí el dilema de nuestra vida. O hijos de Dios o esclavos de la soberbia, de la sensualidad, de ese egoísmo angustioso en el que tantas almas parecen debatirse.

    El Amor de Dios marca el camino de la verdad, de la justicia, del bien. Cuando nos decidimos a contestar al Señor: mi libertad para ti, nos encontramos liberados de todas las cadenas que nos habían atado a cosas sin importancia, a preocupaciones ridículas, a ambiciones mezquinas. Y la libertad -tesoro incalculable, perla maravillosa que sería triste arrojar a las bestias- se emplea entera en aprender a hacer el bien: Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 37-38.

    1. XRada

      Agudo y claro San Josemaría Escrivá

  2. rastri

    La religión, mi religión es el medio útil que me permite esperar que la justicia, ya que ésta aquí no existe ni puede existir, entiendo y espero que existirá en otra dimensión después de éste haber mal vivido aquí.

    Yo entiendo, aunque no comparto, a aquellos quienes carentes de esta tabla de salvación que es la religión, terminal por suicidarse ante tanto engaño y frustración.

    1. Cuando el hombre padece, lo natural es buscar a Dios, si en vez de eso, uno decide suicidarse, ¿Qué ámbito de acción respetuosa con nuestro libre albedrío Le dejamos?

  3. Gelasio

    En opinión de un servidor, cuando quienes más deberían ser ejemplares (también los laicos hemos de serlo, por supuesto), ponen su ministerio al servicio de una tendencia (me refiero en concreto al separatismo catalán) y lo hacen sin disimulo, incluso en algunas homilías, la religión sigue siendo útil, pero me temo que esa utilidad queda muy desvirtuada.
    Es la reflexión de un laico español y catalán, que escribe desde Cataluña.

  4. .

    http : / / wwwmileschristi.blogspot.com/2020/03/algunas-curiosidades-sobre-el-novus-ordo.html?m=1

  5. .

    Aquí, hay más detalles de las nuevas creencias actuales.
    No soy SEDEVACANTISTA.

  6. .

    Simplemente, creo en DIOS PADRE, DIOS HIJO JESUCRISTO Y DIOS ESPÍRITU SANTO; en MARÍA SANTÍSIMA, los Ángeles y en los SANTOS.
    Y, por sobre todo, creo en SA TA NÁS, LU CI FER y toda la LE GION de ESPÍRITUS, que rodean por debajo y arriba de la TIERRA, en el IN FI ER NO y en sus SE CUA CES.
    TODO, ANTES DE CREER EN MI RELIGION, EN MI SANTA IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA.

     

     

    29/03/20 www.infovaticana.com