Jueves, 23 Julio 2020 08:14

La demanda de un transgénero contra un hospital católico, nuevo precedente en los Estados Unidos

Un hospital católico en Maryland (Estados Unidos) enfrenta una demanda de una persona que se presenta como un hombre transgénero porque el hospital se niega a realizarle una histerectomía en el útero sano de la persona en cuestión.

La demanda cita una decisión de la Corte Suprema de 2020 que considera que la discriminación laboral basada en la identidad de género es una violación de la ley de derechos civiles del país.

El Centro Médico St Joseph de la Universidad de Maryland, un hospital fundado por católicos que ahora se encuentra en el Sistema Médico de la Universidad de Maryland, canceló la histerectomía para Jesse Hammons de Baltimore, de 33 años, que estaba programada para el 6 de enero.

El demandante afirma que la histerectomía no se habría cancelado si fuera por un diagnóstico diferente a la disforia de género. Debido a que el hospital realiza histerectomías para otras afecciones diagnosticadas, habría tratado a Hammons injustamente. Hammons dijo que la cirugía ayudaría a eliminar la producción de estrógenos y mejoraría drásticamente su salud mental.

La disforia de género es una condición en la cual una persona cree que se le ha “asignado mal” su género al nacer. Si bien el apoyo médico para la cirugía de “afirmación de género” se ha ampliado y está cubierto por muchas aseguradoras, la cirugía también tiene críticas.

El paciente transgénero tiene otros hospitales

Michael Schwartzberg, director de relaciones con los medios del Sistema Médico de la Universidad de Maryland, dijo que las regulaciones federales de privacidad le impiden hacer comentarios sobre un caso específico. También añadió que cualquier paciente que busque atención que no esté disponible en el hospital católico puede recibir atención en otros hospitales del sistema.

“La salud y la seguridad de nuestros pacientes es, y siempre será, nuestra máxima prioridad”, dijo el portavoz, recordando que el hospital fue construido sobre “una misión de servicio amoroso y atención compasiva”.

Gail Cunningham, vicepresidenta senior de asuntos médicos y directora médica del hospital, ha afirmado que retirar un órgano sano violaría la ética católica. Ella canceló la cirugía y le dijo al cirujano que la disforia de género no era una razón médica suficiente para el procedimiento.

 

1 comentario 

Un efecto de la aberración trans debe ser exacerbar la imbecilidad. Ella jura que es hombre, y pide que le extirpen su útero masculino. Hace años un tipo trans, que jura que es mujer, pedía que le operaran un cáncer de su próstata femenina.

 

 

22/07/20 www.forumlibertas.com