Martes, 15 Octubre 2013 23:50

Bienvenido al planeta de los viejos, ¿quién va a trabajar entonces?

 
El rápido envejecimiento de las poblaciones.

 

Dentro de 10 años habrá mil millones de personas de más de 60 años en el mundo y cada vez habrá más ancianos, porque los humanos han dejado de tener hijos y la mayoría de los paises en occidente ya no pueden reemplazar su población, al punto que los demógrafos estiman que Europa tendrá sólo el 5% de la población que tiene ahora sobre el año 2300.

Pero el problema no es para el 2300, el problema es de ahora. Las generaciones que viven, que cuando eran jóvenes, se les prometió prosperidad y seguridad, ahora en la vejez, enfrentan la ruina y la bancarrota.

El fenómeno mundial del envejecimiento es alarmante, según las cifras que presenta nuevo índice de HelpAge International

Los países enfrentan un auténtico déficit demográfico. Su mano de obra en disminución no es capaz de mantener a los ancianos. Carecen de recursos para subvencionar programas de pensión y atención médica necesarios para atender a poblaciones que envejecen velozmente.

RÁPIDO ENVEJECIMIENTO DE LOS MÁS POBRES POR POLÍTICAS ANTINATALISTAS

 

El envejecimiento es un fenómeno mundial. Pero los países pobres están envejeciendo más rápidamente a raíz de políticas agresivas de planificación familiar y control demográfico.

Durante décadas, organismos de la ONU, países ricos y filántropos prometieron a los países pobres un «dividendo demográfico» de estas políticas. El beneficio constituye el ingreso extra que las familias perciben debido a que tienen menos hijos.

Las naciones carentes cumplieron con su parte. Los desembolsos mundiales en actividades demográficas que tienen el efecto generalizado de reducir la fertilidad alcanzaron los 60 mil millones de dólares el año pasado.

Muchos países tienen una fecundidad por debajo del nivel de reemplazo y mujeres que en promedio tienen menos de dos hijos.

Unos pocos, mayoritariamente en Asia, han experimentado un desarrollo económico significativo. Pero todos enfrentan el mismo problema ahora. El mundo está envejeciendo y prácticamente nadie está listo.

LOS PAÍSES POBRES ENVEJECERÁN ANTES DE QUE OBTENGAN PROSPERIDAD ECONÓMICA

 

HelpAge pronostica que para el 2050 casi una cada cuatro personas tendrá más de sesenta años. En la actualidad, solo el 11 % de la población mundial tiene más de esa edad. El índice clasifica a 91 países según seguridad en los ingresos, estado de salud, educación y empleo para las personas mayores.

La preparación de los países pobres en vista al fenómeno del envejecimiento se está convirtiendo en un tema recurrente entre demógrafos y agrupaciones dedicadas a la población.

Los demógrafos observan que «los países en desarrollo envejecerán antes de hacerse ricos»Esa es una de las conclusiones de la División de Población de la ONU en preparación para el programa de desarrollo que reemplazará a los Objetivos de Desarrollo del Milenio en 2015.

LA TENDENCIA SE ESTÁ ACELERANDO

 

Puede que los retos sean incluso más pronunciados. Un informe reciente del Deutsche Bank elaborado por el renombrado economista Sanjeev Sanyal predice que la población mundial alcanzará su punto máximo en 2055 y no en 2100, como prevé la ONU. El envejecimiento también será más veloz. Ver aquí.

Sanyal señala que el envejecimiento mundial combinado con un mejor nivel de salud dará origen a poblaciones activas más viejas. A los países en desarrollo con mano de obra menos calificada les resultará difícil competir en un mundo que envejece.

Sanyal también predice que la fertilidad en África disminuirá mucho más rápido de lo que afirma la división de población de la ONU debido a la urbanización, lo cual agrava los desafíos que representa el envejecimiento en la región del mundo menos desarrollada y la única donde la fertilidad es todavía alta. Los 11 mil millones de dólares que los países ricos entregan a África para actividades demográficas cada año también podrían ser responsables de esto.

UN GRAN PROBLEMA DEL QUE EL SISTEMA DE PODER MUNDIAL NO HA TOMADO CUENTA

 

El envejecimiento se está convirtiendo en una de las áreas políticas más dinámicas en el mundo ya que los países en desarrollo buscan asesoramiento sobre cómo afrontar el fenómeno. Algunos países y activistas propusieron un acuerdo de la ONU para abordar el problema. Pero pocos están dispuestos a asumir obligaciones que requieran un mayor gasto público.

Los sistemas jubilatorios que se desmoronan ya afectan a las naciones ricas con baja fertilidad y economías lentas. Ni siquiera Estados Unidos podrá mantener el gasto en seguridad social dentro de unas cuantas décadas.

Las elites mundiales se han jugado en las tres o cuatro últimas décadas a bajar la población mundial, apostando al aborto, la anticoncepción, la esterilización, y hasta incluso la homosexualidad, porque temen un tercer mundo superpoblado que se puede sublevar.

Pero se “han pasado de rosca”, para usar una jerga del Papa Francisco. Y ahora deberían comenzar a admitir que las tendencias poblacionales son difíciles de revertir, y que estamos en un espiral demográfico a la baja.

¿Pero como admitir lo que hasta ahora era un axioma: el mundo va hacia la superpoblación, se acaba el agua, los alimentos, las fuentes de energía?

¿Cómo admitir que los programas a favor del aborto y la anticoncepción son una parte del problema?

¿Cómo poner la marcha atrás y sacara de la mentalidad occidental que no es bueno el aborto ni la anticoncepción?

 

Fuentes: C-FAM, Signos de estos Tiempos

 forosdelavirgen.org 13-10-2013