Martes, 27 Octubre 2020 07:34

España: La diócesis de Menorca cesa a una catequista que se “casó” con una mujer

La diócesis de Menorca, pastoreada por el obispo Francisco Simón Conesa Ferrer desde 2016, ha cesado a una catequista al haber contraído “matrimonio” civil con otra mujer. El obispado ha dicho que respeta, pero no comparte, su decisión de “casarse” con una mujer.

“Respetamos, aunque no compartimos, su decisión de contraer matrimonio civil con otra persona del mismo sexo”, se lee en un comunicado de la diócesis respecto a la catequista Carme Mascaró, que realizaba su labor en el Centro Catequístico Sant Miquel, de Ciutadella.

La diócesis señala que “nos situamos en el campo de la incoherencia”, ya que contraer matrimonio civil con una persona del mismo sexo “supone públicamente no aceptar la enseñanza de la Iglesia acerca del matrimonio, lo cual, según nuestro parecer, aconseja que deje de enseñar la fe cristiana a los más jóvenes”.

“Ser catequista es una misión que la Iglesia encomienda a determinadas personas para que, en su nombre, enseñen la fe que ella profesa. No existe un derecho previo a ser catequista. Corresponde a la Iglesia valorar las cualidades que ha de tener un catequista antes de confiarle o retirarle esta misión, sin que ello suponga discriminación ni exclusión”, explican desde la diócesis insular. “Los fieles tienen derecho a pedirnos que los catequistas estén bien formados y que sean coherentes con lo que enseñan”, dice el escrito.

Sin embargo, se ha hecho saber a la ya ex catequista que desean “seguir contando con ella en las múltiples tareas que se desarrollan en el Centro Catequístico (teatro, coro, tiempo libre, etc.) y  con todo aquello que no suponga enseñar la fe cristiana en nombre de la Iglesia”.

Les ofrecemos el comunicado de la diócesis de Menorca respecto a este caso:

En la comunidad eclesial, a medida que aumenta la responsabilidad de sus miembros se exige un grado mayor de compromiso. Además de poseer unas cualidades objetivas por parte de los que ejercen algún cargo, también se valora mucho la ejemplaridad de vida que ha de ser un referente claro para los demás.

Todos estamos llamados a la santidad y a vivir en comunión en el seno de la Iglesia, pero a la hora de incorporarse a una asociación o de ejercer algún cargo de mayor responsabilidad se pide un plus de credibilidad por parte la persona que ha de asumir una función específica, de manera que la misión que se le encomienda sea fructuosa y que la persona en concreto no pueda suscitar ningún tipo de escándalo en los fieles.

Nos situamos en el campo de la coherencia y de los principios; no de las penas ni de las exclusiones. Decir a una persona que no puede ser catequista o presidente de una cofradía, etc. no quiere decir que se consideren separados de la Iglesia, puesto que a pesar de sus circunstancias particulares siguen formando parte de la familia eclesial como bautizados y como tales pueden y deben participar.

En este contexto debe situarse la respuesta del Obispado de Menorca ante la noticia de que  se ha pedido a una catequista del Centro Catequístico Sant Miquel, de Ciutadella, que deje de impartir catequesis tras haber contraído matrimonio civil.

Desde el Obispado valoramos muy positivamente la tarea que Carme Mascaró viene realizando tanto en el Centro de Sant Miquel como en Cáritas Diocesana, en la que está contratada como técnico. Respetamos, aunque no compartimos, su decisión de contraer matrimonio civil con otra persona del mismo sexo.

Pero en consonancia con lo expuesto más arriba vemos que nos situamos en el campo de la incoherencia, puesto que contraer matrimonio civil con una persona del mismo sexo supone públicamente no aceptar la enseñanza de la Iglesia acerca del matrimonio, lo cual, según nuestro parecer, aconseja que deje de enseñar la fe cristiana a los más jóvenes. Así se le ha hecho saber, primero a través de los responsables del centro y después personalmente.

Ser catequista es una misión que la Iglesia encomienda a determinadas personas para que, en su nombre, enseñen la fe que ella profesa. No existe un derecho previo a ser catequista. Corresponde a la Iglesia valorar las cualidades que ha de tener un catequista antes de confiarle o retirarle esta misión, sin que ello suponga discriminación ni exclusión.

En este mismo contexto de la credibilidad y de la coherencia,, nos sentimos responsables de garantizar a los fieles que la doctrina impartida en nuestras catequesis se corresponde al pensar y sentir de la Iglesia. Los fieles tienen derecho a pedirnos que los catequistas estén bien formados y que sean coherentes con lo que enseñan.

Por otra parte, se le ha hecho saber a esta catequista que deseamos seguir contando con ella en las múltiples tareas que se desarrollan en el Centro Catequístico (teatro, coro, tiempo libre, etc.) y  con todo aquello que no suponga enseñar la fe cristiana en nombre de la Iglesia.

Esperamos que esta nota contribuya a la clarificación de la situación y a estrechar los vínculos de comunión entre unos y otros en el seno de la Iglesia.

Ciutadella de Menorca, 26 de octubre de 2020.

 

8 comentarios en “La diócesis de Menorca cesa a una catequista que se “casó” con una mujer”
  1. Que no se entere Berg, que la repone de inmediato y hasta le llama por teléfono para decirle Dios la ha hecho así y tiene derecho a ¿familia? y al reconocimiento legal, vinculante para la Iglesia, pues hay que obedecer a las autoridades civiles.

    Este caso va a ser la prueba de oro para Berg y el que puede acelerar el camino alemán, y el español, y el mundial, hacia el cis ma. Este caso va a ser clamoroso y decisorio. ¿ Qué os jugáis ?.

  2. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 32 — 5, 8
    Hermanos:
    Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.
    Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.
    De la fornicación, la impureza, indecencia o afán de dinero, ni hablar; es impropio de los santos. Tampoco vulgaridades, estupideces o frases de doble sentido; todo eso está fuera de lugar. Lo vuestro es alabar a Dios. Tened entendido que nadie que se da a la fornicación, a la impureza, o al afán de dinero, que es una idolatría, tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.
    Que nadie os engañe con argumentos falaces; estas cosas son las que atraen el castigo de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos. Antes sí erais tinieblas, pero ahora, sois luz por el Señor.

  3. «La comunidad LGBT católica estadounidense, buenos expertos en esta materia, dan la bienvenida a la decisión del Papa Francisco de incluir a tres arzobispos abiertamente ‘Gay Friendly’ en el próximo consistorio. Un largo artículo publicado en New Ways Ministry recuerda a Wilton Gregory, a Mario Grech y a Marcello Semeraro: «Más importante aún, el hecho de que hayan demostrado ser buenos receptores para desarrollar su pensamiento sobre estos temas, alejándose de ideas y actitudes estereotipadas».

    1. Estos nombres se unen a Blase Cupich, Joseph Tobin, Kevin Farrell, Jozef De Kesel, Vincent Nichols, Matteo Zuppi, Jean-Claude Hollerich, José Tolentino Medonca, John Atcherly Dew, Dominique Mamberti y Michael Czerny: «Esperamos y oramos para que continúen su ministerio profético y que otros líderes de la Iglesia sigan su ejemplo».

      Como no pueden decir ministerio católico, le llaman profético, un ministerio que debe abundar mucho en el infi erno, lleno de pseudo profestas que se profetizan a sí mismos y sus sodomías.

    2. Curiosamente los 14 nombrados por Francisco el homosexualista, aupado por la mafia lavanda, entre otras, que se ve en la obligación de corresponder a tanto amor “Gay Friendly”.

  4. Es una medida insuficiente, puesto que si la mantienen en el coro o en actividades de tiempo libre, el cese es a medias. ¿Acaso las actividades parroquiales de tiempo libre no tienen una finalidad pastoral? Una homosexual activa es una mala influencia para los niños y jóvenes que se acercan a las actividades parroquiales.
    Lamentablemente la presencia de homosexuales en acto es frecuente en las diócesis: profesores de religión, ministros extraordinarios de la comunión, etc. Muchos obispos lo saben y no hacen nada. Y Francisco tiene mucha culpa en esto, ya que con sus silencios y comentarios, está frenando al episcopado, dificultando la labor de los obispos que quisieran corregir esta lacra.