Jueves, 26 Noviembre 2020 05:35

Muere el obispo más anciano del mundo

Damián Iguacén Borau, obispo emérito de Tenerife, falleció el martes a los 104 años de edad, en la residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados que lo atendían en el Hogar Saturnino López Nova, en Huesca. Era el obispo más anciano del mundo.

La Cigüeña nos señala que, tras la muerte de Iguacén, de los prelados españoles pasa a ocupar el decanato de edad Francisco Álvarez Martínez, cardenal arzobispo emérito de Toledo, con 95 años. En el mundo pasa al primer lugar el obispo ruandés Nikiwigize que tiene 101 años.

Según la biografía de la CEE, el obispo emérito de Tenerife nació en el pueblo aragonés de Fuencalderas (Zaragoza). Cursó estudios en el Seminario Conciliar de la Santa Cruz de Huesca. El 7 de junio de 1941 fue ordenado sacerdote. El 11 de octubre de 1970 consagrado obispo en la Catedral de Barbastro y el 14 de agosto de 1984 se convierte en prelado de la diócesis de Tenerife, de la que era obispo emérito.

Su primer destino fue como párroco en diversas parroquias en la diócesis de Huesca de 1941 a 1944. Fue vicerrector del Seminario de Huesca de 1944 a 1948 y consiliario de Jóvenes y Mujeres de Acción Católica entre 1950 y 1969. De 1955 a 1969 pasó a ser párroco de San Lorenzo de Huesca.

Posteriormente, recibió el encargo como Administrador Apostólico de Huesca en 1969 y fue nombrado obispo de Barbastro el 11 de octubre de 1970 hasta que en 1974, fue trasladado a la diócesis de Teruel. En 1984 fue nombrado obispo de Tenerife, ministerio que desempeñó hasta el 12 de junio de 1991, cuando la Santa Sede aceptó su renuncia y pasó a ser emérito.

Iguacén también publicó diversos estudios y libros sobre el patrimonio histórico y sobre advocaciones marianas.

El funeral por su eterno descanso tendrá lugar hoy, día 26 de noviembre, a las 11 horas, en la Catedral de Huesca.

Requiem aeternam dona ei Domine.
Et lux perpetua luceat ei.
Requiescat in pace.

 

1 comentarios en “Muere el obispo más anciano del mundo”
  1. Don Damián Iguacén fue obispo queridísimo por donde pasó e incluso de emérito siguió incansable atendiendo a files y sacerdotes hasta que los años ya le impusieron su permanencia en su retiro de Huesca.

    Hoy habrá recibido el abrazo de su Señor como siervo bueno y fiel.

    Descanse en paz.

    La Cigüeña

     

     

    26/11/20 www.infovaticana.com