Lunes, 30 Noviembre 2020 07:19

San Andrés Apóstol

La liturgia griega distingue a San Andrés con el titulo de “protocletos”, “el primer llamado”; pero, en rigor, este titulo ha de compartirlo con el apóstol Juan; ellos fueron los primeros que, en una tarde inolvidable, escucharon las palabras, nuevas para el mundo, de Jesús. Este recuerdo, siempre fresco en la memoria de Juan, ha quedado esculpida en su Evangelio.

Andrés era hermano de Simón Pedro y como él pescador en Cafarnaúm, a donde ambos habían llegado de su natal Betsaida. Como lo demuestran las profesiones que ejercían los doce apóstoles, Jesús dio la preferencia a los pescadores, aunque dentro del colegio apostólico están representados los agricultores con Santiago el Menor y su hermano Judas Tadeo, y los comerciantes con la presencia de Mateo.

De los doce, el primero en ser sacado de las faenas de la pesca en el lago de Tiberíades para ser honrado con el titulo de “pescador de hombres” fue precisamente Andrés, junto con Juan. Los dos primeros discípulos ya habían respondido al llamamiento del Bautista, cuya incisiva predicación los había sacado de su pacífica vida cotidiana para prepararse a la inminente venida del Mesías.

Cuando el austero profeta se lo señaló, Andrés y Juan se acercaron a Jesús y con sencillez se limitaron a preguntarle: “Maestro, ¿dónde habitas?”, signo evidente de que en su corazón ya habían hecho su elección. Andrés fue también el primero que reclutó nuevos discípulos para el Maestro: “Andrés encontró primero a su hermano Simón y le dijo: Hemos encontrado al Mesías. Y lo llevó a Jesús”. Por esto Andrés ocupa un puesto eminente en la lista de los apóstoles: los evangelistas Mateo y Lucas lo colocan en el segundo lugar después de Pedro.

Además del llamamiento, el Evangelio habla del Apóstol Andrés otras tres veces: en la multiplicación de los panes, cuando presenta al muchacho con unos panes y unos peces; cuando se hace intermediario de los forasteros que han ido a Jerusalén y desean ser presentados a Jesús; y cuando con su pregunta hace que Jesús profetice la destrucción de Jerusalén. Después de la Ascensión la Escritura no habla más de él.

Los muchos escritos apócrifos que tratan de colmar este silencio son demasiado fabulosos para que se les pueda creer. La única noticia probable es que Andrés anunció la buena noticia en regiones bárbaras como la Scitia, en la Rusia meridional, como refiere el historiador Eusebio. Tampoco se tienen noticias seguras respecto de su martirio que, según una Pasión apócrifa, fue por crucifixión, en una cruz griega.

Igual incertidumbre hay respecto de sus reliquias, trasladadas de Patrasso, probable lugar del martirio, a Constantinopla y después a Amalfi. La cabeza, llevada a Roma, fue restituida a Grecia por Pablo VI. Consta con certeza, por otra parte, la fecha de su fiesta, el 30 de noviembre, festejada ya por San Gregorio Nacianceno.

 

6 comentarios en “San Andrés Apóstol”
  1. Qué hermoso es Cristo, que no se conforma con Su gloria, si no, que engrandece a quien le sigue. La pregunta que le hacen de ¿Dónde vive?, deja ver claro en su interrogante que ya los había ” flechado” . Dichoso San Andrés , que lo tuvo en la tierra y lo tiene en el cielo

  2. Roguemos a San Andrés nos de sabiduría para EVANGELIZAR a nuestras familias , ” San Andrés, tú que fuiste corriendo y al primero que tenías en mente y en Tu corazón anunciar el Encuentro con Jesus , fue a Tu Hermano Simón, concedemos Sabiduría para saber evangelizar a nuestras familias y Ser ejemplos vivos de nuestro propio encuentro con Jesus”

  3. “Andrés encontró primero a su hermano Simón y le dijo: Hemos encontrado al Mesías. Y lo llevó a Jesús”.

    ¿ Porqué Berg nos prohibe hacer proselitismo diciendo que hemos encontrado el Mesías ? Porque no hace caso a Jesucristo, sino al demonio, el padre de la mentira, el mayor enemigo del proselitismo, hasta el punto de que ha conseguido su prohibición.

  4. Amar a Cristo en la Cruz, he ahí lo que San Andrés quiso. En una sociedad hedonista y relativista como la que hemos construido, el mensaje y el ejemplo de San Andrés es más necesario que nunca. Ama tu Cruz como Cristo amó a la suya, para redimirnos de nuestros pecados. Como bien decía mi confesor: “Señor, ¡ayúdame a resistir la tentación de bajar de la Cruz, dame fuerzas para cargarla contigo!”

     

     

    30/11/2014  www.infovaticana.com