Miércoles, 02 Diciembre 2020 06:22

El Vaticano instala una capilla con material reciclable, fruto de la encíclica Laudato si’

El medio de comunicación del Vaticano nos trae hoy, en esta campaña que va a durar un año con motivo del quinto aniversario de la publicación de Laudato si’ ―la encíclica sobre ecología del Papa Francisco―, la historia de la génesis de una extraña capilla construida en el Jardín Botánico de Roma.

La instalación arquitectónica está hecha de plantas, materiales reciclados y “armonías musicales”. Tiene como objetivo, nos dice Vatican News, “reforestar el planeta, apoyando la ‘Campaña Un Trillón de Árboles’ de la ONU”. Llamada ‘Capilla Viviente’, es un “fruto concreto del compromiso con la creación impulsado por el Papa Francisco ‘Laudato si’”.

“El compositor australo-canadiense Julian Darius Revie lee la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco y queda impresionado: ya en 2015 siente una fuerte exhortación a encontrar “una armonía entre el hombre y la naturaleza” y reflexiona sobre cómo la “armonía sea ​​una palabra de música”: “por tanto, se siente como si se le llamara en primera persona, tratando de encontrar una síntesis para poder representar” concretamente los principios subrayados por el Papa”. Es la conmovedora historia ―nótese la ironía― que nos trae el medio de comunicación vaticano.

Así nació la idea de crear esta capilla, inaugurada el pasado mes de junio en el Jardín Botánico de Roma. “Se trata de una instalación arquitectónica inspirada en la Porciúncula de Asís y Laudato si’ que combina naturaleza, arte y religión, hecha de plantas, materiales reciclados y, de hecho, armonías musicales”, dice Vatican News.

La arquitecta paisajista Consuelo Fabriani, directora del ‘Programa Capilla Viviente’, quien supervisó toda la construcción, ha explicado que esta capilla es el resultado de un trabajo colectivo promovido por el Dicasterio para el Servicio de Desarrollo Humano Integral, que también involucra al arquitecto canadiense Gillean Denny, un centenar de estudiantes de la Universidad Estatal de Pensilvania, la Universidad La Sapienza de Roma, la ONU, y el Movimiento Católico Mundial por el Clima.

En el artículo los protagonistas del proyecto explican la importancia de plantar árboles y de cuidar la casa común. He echado de menos que indicaran cuánto ha costado esta capilla; mera curiosidad.

 

17 comentarios en “El Vaticano instala una capilla con material reciclable, fruto de la encíclica Laudato si’”
        1. Y a usted alguien le ha pagao un bocadillo de fiambre con la misión de incordiar a quien no “papolatrice”. Pareciese usted un troll quinceañero y petardero que necesitase reafirmar una personalidad narcisista e inmadura berreando contra cualquier comentarista que hable fuera de su superior concepción de la iglesia y del mundo.
          Tío, eres mú pesao.

  1. Resulta lacerante que además de aguantar erráticas encíclicas, debamos soportar las celebraciones de sus aniversarios. La ocurrencia de esta “capilla viviente” es una clara manifestación de la apostasía idolátrica en la que se encuentra inmerso el Vaticano.
    El objetivo de las capillas cristianas debe ser la alabanza a Dios, la veneración a la Virgen, a los ángeles y a los santos, y la edificación espiritual de las almas. Eregir una capilla con el objetivo de reforestar el planeta, es paganismo ambientalista, y como tal, es algo anticatólico.

    1. ¿”Eregir” una capilla…? Querrá decir erigir, ¿no? Aprenda a escribir y después léase con atención las encíclicas. Luego, quizás podamos hablar de esa nueva capilla que – digo yo- también servirá para rezar si uno quiere, ¿no?

      1. Andrés: Claro que es “erigir”. Pero lo he escrito desde mi teléfono móvil que tiene un corrector automático que muchas veces enreda más que ayuda, de modo que ha sido el teléfono el que ha cambiado la letra.
        Pero yo me pregunto ¿qué aporta su comentario a la reflexión? Y la respuesta es: nada. Usted se sitúa en el estilo de los que en vez de argumentar, prefieren atacar a los comentaristas y desde luego de esa forma no se avanza en el diálogo.

        1. ¿Diálogo? Pensaba que era un monólogo. Usted con sus escritos no deja títere con cabeza. ¿Con argumentos? Lo único que he leído en las pocas entradas que le he leído son ocurrencias y especulaciones gratuitas, sin demasiado fundamento. Si no le gusta oírlo, ¿qué quiere que le haga?

  2. El compromiso de los católicos y nuestra “armonía”, no ha de ser con la creación, sinó con la Santísima Trinidad. La naturaleza que nos rodea la ha puesto Dios para nuestro servicio. Debemos dominar y explotar los recursos naturales para nuestro beneficio, y romper los discursos falaces que hablan de superpoblación o de que el hombre está cambiando el clima. Esa ideología ecologicista es ajena y hasta contraria a la fe católica.
    Resulta lamentable ver en qué gastan los donativos del óbolo de San Pedro.

    1. ¡Pues nada hombre!……¡arriba la desarmonía con la creación!…. ¡Viva la contaminación!…….¿el concepto de sostenibilidad?……¡eso son paparruchas de los ambientalistas!……………..¿y la población?…..nada hombre, las mujeres “a parir como conejas”(vd. criticó en otro post al papa por decir que las mujeres no estaban para eso)………¿el cambio climático?…….¡qué estupidez! ¡simples delirios de científicos delirantes!……y, en cuanto a la Fé Católica, la única interpretación válida es la Cristofascista…….

  3. Si no estamos en armonía con el creador, que creó materia y espíritu, difícilmente estaremos en armonía con la creación. Quienes rechazan la creación del alma y la vida eterna, no están en armonía con la creación. La Laudato ni menciona al alma ni la vida eterna.

  4. La creación es una obra trinitaria, de modo que al procurar vivir “en armonía” con la naturaleza, se vive también en armonía con quien la creó, y viceversa.
    Y, por cierto, Dios ha creado fundamentalmente para manifestar su gloria y comunicarla, no para servirnos de ella como quien se sirve unos pinchos en la barra del bar. Le sugiero repasarse un poco la teología de la creación. San Buenaventura, entre otros, lo explica muy bien.

     

     

    01/12/20 www.infovaticana.com