Martes, 08 Diciembre 2020 04:47

Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María

Hoy celebramos la Inmaculada Concepción de María. La Inmaculada Concepción es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción.

Como demostraremos, esta doctrina es de origen apostólico, aunque el dogma fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus.

 “…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…” (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

La Concepción: Es el momento en el cual Dios crea el alma y la infunde en la materia orgánica  procedente de los padres. La concepción es el momento en que comienza la vida humana.

Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la “llena de gracia” desde su concepción.

La Encíclica “Fulgens corona”, publicada por el Papa Pío XII en 1953 para conmemorar el centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, argumenta así: “Si en un momento determinado la Santísima Virgen María hubiera quedado privada de la gracia divina, por haber sido contaminada en su concepción por la mancha hereditaria del pecado, entre ella y la serpiente no habría ya -al menos durante ese periodo de tiempo, por más breve que fuera- la enemistad eterna de la que se habla desde la tradición primitiva hasta la solemne definición de la Inmaculada Concepción, sino más bien cierta servidumbre”.

Fundamento Bíblico

La Biblia no menciona explícitamente el dogma de la Inmaculada Concepción, como tampoco menciona explícitamente muchas otras doctrinas que la Iglesia recibió de los Apóstoles. La palabra “Trinidad”, por ejemplo, no aparece en la Biblia. Pero la Inmaculada Concepción se deduce de la Biblia cuando ésta se interpreta correctamente a la luz de la Tradición Apostólica.

El primer pasaje que contiene la promesa de la redención (Genesis 3:15) menciona a la Madre del Redentor. Es el llamado Proto-evangelium, donde Dios declara la enemistad entre la serpiente y la Mujer. Cristo, la semilla de la mujer (María) aplastará la cabeza de la serpiente. Ella será exaltada a la gracia santificante que el hombre había perdido por el pecado. Solo el hecho de que María se mantuvo en estado de gracia puede explicar que continúe la enemistad entre ella y la serpiente. El Proto-evangelium, por lo tanto, contiene una promesa directa de que vendrá un redentor. Junto a El se manifestará su obra maestra: La preservación perfecta de todo pecado de su Madre Virginal.

En Lucas 1:28 el ángel Gabriel enviado por Dios le dice a la Santísima Virgen María “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Las palabras en español “Llena de gracia” no hace justicia al texto griego original que es “kecharitomene” y significa una singular abundancia de gracia, un estado sobrenatural del alma en unión con Dios. Aunque este pasaje no “prueba” la Inmaculada Concepción de María ciertamente lo sugiere.

El Apocalipsis narra sobre la “mujer vestida de sol” (Ap 12,1).  Ella representa la santidad de la Iglesia, que se realiza plenamente en la Santísima Virgen, en virtud de una gracia singular. Ella es toda esplendor porque no hay en ella mancha alguna de pecado. Lleva el reflejo del esplendor divino, y aparece como signo grandioso de la relación esponsal de Dios con su pueblo.

Desarrollo

Los Padres se referían a la Virgen María como la Segunda Eva (cf. I Cor. 15:22), pues ella desató el nudo causado por la primera Eva. También se refieren a la Virgen Santísima como la absolutamente pura San Agustín y otros.  La iglesia Oriental ha llamado a María Santísima la “toda santa”

En el siglo IX se introdujo en Occidente la fiesta de la Concepción de María, primero en Nápoles y luego en Inglaterra.

Hacia el año 1128, un monje de Canterbury llamado Eadmero escribe el primer tratado sobre la Inmaculada Concepción donde rechaza la objeción de San Agustín contra el privilegio de la Inmaculada Concepción, fundada en la doctrina de la transmisión del pecado original en la generación humana.

La castaña, escribe Eadmero, “es concebida, alimentada y formada bajo las espinas, pero que a pesar de eso queda al resguardo de sus pinchazos”. Incluso bajo las espinas de una generación que de por sí debería transmitir el pecado original, María permaneció libre de toda mancha, por voluntad explícita de Dios que “lo pudo, evidentemente, y lo quiso. Así pues, si lo quiso, lo hizo”.

Los grandes teólogos del siglo XIII presentaban las mismas dificultades de San Agustín: la redención obrada por Cristo no sería universal si la condición de pecado no fuese común a todos los seres humanos. Si María no hubiera contraído la culpa original, no hubiera podido ser rescatada. En efecto, la redención consiste en librar a quien se encuentra en estado de pecado.

El franciscano Juan Duns Escoto, al principio del siglo XIV, inspirado en algunos teólogos del siglo XII y por el mismo San Francisco (siglo XIII, devoto de la Inmaculada), brindó la clave para superar las objeciones contra la doctrina de la Inmaculada Concepción de María. El sostuvo que Cristo, el mediador perfecto, realizó precisamente en María el acto de mediación más excelso: Cristo la redimió preservándola del pecado original. Se trata una redención aún más admirable: No por liberación del pecado, sino por preservación del pecado.

Escoto preparó el camino para la definición dogmática. Dicen que su inspiración le vino al pasar por frente de una estatua de la Virgen y decirle: “Dignare me laudare te: Virgo Sacrata”  (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original? – Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.

2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original? – Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.

3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó: Luego 1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original. 2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha 3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.

El dogma de la Inmaculada Concepción de María no ofusca, sino que más bien pone mejor de relieve los efectos de la gracia redentora de Cristo en la naturaleza humana. Todas las virtudes y las gracias de María Santísima las recibe de Su Hijo. La Madre de Cristo debía ser perfectamente santa desde su concepción. Ella desde el principio recibió la gracia y la fuerza para evitar el influjo del pecado y responder con todo su ser a la voluntad de Dios. A María, primera redimida por Cristo, que tuvo el privilegio de no quedar sometida ni siquiera por un instante al poder del mal y del pecado, miran los cristianos como al modelo perfecto y a la imagen de la santidad que están llamados a alcanzar, con la ayuda de la gracia del Señor, en su vida.

En torno a las ideas de Escoto se suscitó una gran controversia. Después de que el Papa Sixto IV aprobara, en 1477, la misa de la Concepción, esa doctrina fue cada vez más aceptada en las escuelas teológicas.

El Papa Sixto IV, en 1483, casi 4 siglos antes del dogma, había extendido la fiesta de la Concepción Inmaculada de María a toda la Iglesia de Occidente.

 

24 comentarios en “Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María”
  1. CANT A LA IMMACULADA, PATRONA D’ ESPANYA. Jacint Verdaguer:
    “Oh Verge Immaculada,
    per vostra Concepció,
    d’ Espanya Reina amada,
    salvan vostra nació.
    Vós, Maria, sou l’estrella
    que guià Espanya al Nou Món.
    Vós d’ Espanya sou la gloria.
    Patrimoni ets de Maria,
    oh, d’ Espanya, hermós país!”.
    Quien quiera leer más: http://germinansgerminabit.blogspot.com.es/2013/12/solemnidad-de-la-inmaculada-concepcion.html#more
    ¡Jacinto macu, de la que te has librado! Tienes suerte de estar con Dios y su Madre, porque si eso lo dices y escribes en este tiempo en que vivimos te llaman de todo menos bonito.

  2. “Díganme, ¿qué corazón de criatura es como el Corazón de María? No hay ninguno como el Corazón de María, perfecto desde el principio, Inmaculado desde el nacimiento y lleno de Gracia, superando en Su gracia a las gracias de Mis Ángeles. Es por esto que Mis Ángeles, en multitudes, se preguntaban unos a otros: “¿Quién es ésta, detrás de Su velo?”. “¿Por qué se inclinan las crestas de las montañas, reverenciándola, saludándola cuando Ella pasa?”. “¿Quién es ésta sin una mancha en Su Corazón y tan agradable a Dios?”. “¿Han visto cómo toda la creación de Dios inclina su mirada cuando Ella pasa?”. “¿Quién es Ella que es como una fuente que hace fértiles los jardines por Sus gracias, este pozo de agua viva?”. “¿Quién es Ella, con un Corazón tan puro de amor divino, aspirando a Dios día y noche, noche y día, y en perfecta unión con el Altísimo?”. “¿Quién es esta Virgen que es tan humilde por encima de Su gran riqueza de virtudes y gracias, que los Ojos del Dios Supremo nunca La abandonan?”. Muchos de Mis Ángeles permanecieron en silencio, admirados, las palabras les faltaron…

    Es en ese Corazón, en ese Abismo de gracia que Yo ejercí Mi Poder. El Autor del cielo y de la tierra, el Autor de la gracia, encontró Su cielo en el cielo, Su gracia en la gracia, para venir en la condición de un esclavo. Yo vine a la Prodigiosa Humildad para servir y no para ser servido. Yo, el Redentor de toda la humanidad, el Mesías prometido, vine a la imagen perfecta de Mi Sagrado Corazón, para compartir las penas, las alegrías, los sufrimientos, el martirio, las maravillas, las traiciones, las agonías, la flagelación, el traspasamiento, y la crucifixión. Juntos, Nuestros Corazones expiaron.” TLIG 25.03.1996

  3. Lonelydriver, lo ves que no sabes nada. La Virgen María no es divina, es una criatura creada por Dios, que El sí es divino., Creada por Dios, con voluntad propia, con la diferencia de que no hay , no ha habido y no habrá mujer más santa que Ella. Que te cuesta no que creas, tan solo que no disparates contra lo que es sagrado

  4. Hoy tengo mucho gusto, en un rato a las 3 a. m., me uniré en oración con muchas personas. Se rezará el rosario, oraciones a La Divina Misericordia y otras más, no mucho, 1 hora.
    Y es en honor de tan hermosa niña, de tan hermoso cielo. Se le rogará por la situación reinante, para que interceda ante su Hijo, pediremos por todas las personas que amamos, y con gusto lo haré por quienes aquí estamos, por éste medio informativo y sus ¿visitantes, se dice?, no se, pero éso haré. Por el mundo entero. Las cosas están color de ?

  5. Bernadette llevaba muchos días pensando en la exigencia del P. Peyramale y desde que se despertó con la necesidad de ir a la Gruta tuvo claro que tenía que preguntarle el nombre, así que pensó una frase respetuosa y la fue repitiendo en su interior: “Señora, ¿tendría usted la bondad de decirme quién es, por favor?”. A modo de respuesta sólo obtuvo una sonrisa.

    Per esta vez la niña tenía la obstinación de sus peores días. He aquí la escena tal como la relató ella misma ese día y en redacciones posteriores que hizo en 1861 y en 1866:

    “Yo le pregunté tres veces seguidas quién era. Ella sonreía siempre. Al final, me aventuré una cuarta vez. Entonces, alargando los brazos hacia el suelo, elevó los ojos con la mirada hacia el cielo y después, juntando las manos sobre el pecho, dijo ‘YO SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN’. Son las últimas palabras que ella me ha dirigido”.

  6. De pronto,sintió pánico a olvidar esas palabras que no entendía, o a no pronunciarlas bien. Así que arrancó a correr y sin la más mínima pausa se dirigió a la Maison Lavigne, la casa del señor cura. Durante todo el camino no cesó de repetir la frase “Que soy era ImmaculadaCouncepciou”, en el “bigourdan” -entonces le llamaban “patois”- de Lourdes. La última palabra no la pronunciaba bien y ella decía “con-chep-cion”.

  7. Bernadette no podía entender esa frase. Habían pasado sólo cuatro años desde que el Papa Pio IX proclamara el Dogma de la Inmaculada Concepción. Es evidente que la ignorancia de esta niña le impedía alcanzar a entender estos conceptos en un momento en que no llevaba ni dos meses asistiendo al catecismo y cuando aún no sabía ni leer ni escribir. Con que la Santísima Virgen se hubiera presentado como lo hizo en la Rue du Bac a Catherine Labouré:-“Yo soy María, concebida sin pecado”- quizás, sólo quizás, y más por el nombre de María, nuestra pequeña podría haber entendido…

    En cuanto Bernadette llegó a casa del señor cura, atravesó la puerta del huerto y le encontró allí, cavando la tierra para cuando llegara el momento de plantar sus hortalizas. Bernadette, resollando y sin más preámbulo, dijo, con sus defectos de pronunciación:

    Que soy era ImmaculadaCouncepciou!
    La roca Peyremale vaciló a causa del impacto. Por su parte, Bernadette, dándose cuenta de lo brusco de su frase, repitió:

  8. La Dame ha dicho: “Que soy era ImmaculadaCouncepciou”.
    Me estás engañando –espetó-. No te puede haber dicho esto. ¿Tú sabes lo que eso quiere decir?
    Bernadette sacudió la cabeza, tristemente. No lo sabía…

    Entonces… ¿cómo puedes decirlo si no lo has entendido?
    Lo he repetido durante todo el camino.
    El arma de su autoridad, le abandonó. En el fondo de su corazón estaba emocionado. Por lo que conocía a esa niña, sabía que era obediente pero también que nadie había conseguido hacerle decir algo distinto de lo que había visto u oído. El P. Peyramale calló mientras trataba de contener las lágrimas.

    Ha vuelto a pedir una capilla – murmuró Bernadette ante el silencio del sacerdote.
    El sacerdote hizo acopio de sus fuerzas para pronunciar la última frase, que le permitía salvar las apariencias:

    Vuelve a tu casa. Te veré otro día.

  9. Misterio infinito es que siga viva y presente en cada hijo que la invoca. Mas de 2009 años misteriosamente en el corazón de cada necesitado.. milagro, dulce compañera, Madre cariñosa y justa. Siempre viva!!!! Ruega por nosotros que recurrimos a vos.

  10. Y con todo ello podemos afirmar con y desde la Iglesia de Jesucristo: Sí, la Virgen María es SANTA desde el primer momento de su concepción y el que afirme lo contrario, queda sujeto a penas canónicas. Y no lo digo yo, sino la Bula Ineffabilis Deus, en la que el Papa Pio IX, después de afirmar la Inmaculada Concepción de María como dogma, dice: ” Por lo cual, si algunos presumieren sentir en su corazón contra los que Nos hemos definido, que Dios no lo permita, tengan entendido y sepan además que se condenan por su propia sentencia, que han naufragado en la fe, y que se han separado de la unidad de la Iglesia, y que además, si osaren manifestar de palabra o por escrito o de otra cualquiera manera externa lo que sintieren en su corazón, por lo mismo quedan sujetos a las penas establecidas por el derecho. “

  11. La principal preocupación de mis libros es la búsqueda de la verdad. Con este trabajo, llego a la síntesis de que Si Lourdes es verdad, todo es verdad, en el sentido de que, si la Historia nos puede documentar que lo de Bernadette no es un engaño, entonces existe la consecuencia lógica de que Dios existe, que Dios ha entrado en la Historia con Jesucristo; y que este Dios es, por decirlo de alguna manera, un Dios católico: con la confirmación de un dogma papal pronunciado cuatro años antes, y su petición a los sacerdotes de construir una capilla para ir en procesión, María remite a la Iglesia, a la jerarquía; además, en todas las apariciones lleva en la mano un rosario. Si, en base a la Historia, se puede decir que Lourdes es verdad, entonces es también verdad todo lo que cree el pueblo católico.

    Vittorio Messori.

  12. No sé si os acordaréis, pero este dogma qué negado por Bergo lio al afirmar recientemente que la Virgen no nació santa. Si no nació santa, es que nació con pecado. Niega el dogma y no pasa nada. Nos estamos acostumbrando a lo peor. Quizás lo peor es el acostumbramiento, que posibilita más y más negaciones.

    1. Si, Belzunegui. Recuerdo esa declaración con gran tristeza. Es más triste que haya católicos que hayan defendido esas desacertadas y heréticas palabras de Francisco. Aquí mismo, en este medio lo hemos podido comprobar a través de ciertos comentarios .
      A los católicos nos toca defender a la Inmaculada Concepción, el modelo perfecto de virginidad, pureza, castidad, y santidad.

      Gran Señora. Te amamos profundamente y te defenderemos siempre. Estamos para servirte. Somos tus hijos y tus soldados.
      Ruega por nosotros, Bendita Madre de Dios y nuestra.

      1. Y necesitamos su ayuda, su intercesión maternal, todos los días:

        Sub tuum praesidium
        confugimus,
        Sancta Dei Genitrix.
        Nostras deprecationes ne despicias
        in necessitatibus nostris,
        sed a periculis cunctis
        libera nos semper,
        Virgo gloriosa et benedicta.

        Bajo tu amparo nos acogemos,
        santa Madre de Dios;
        no deseches las súplicas
        que te dirigimos en nuestras necesidades,
        antes bien, líbranos de todo peligro,
        ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

    2. Del 8 de diciembre, 2019, en plaza de España. Oración de Francisco:

      Oh María Inmaculada
      nos reunimos una vez más a tu alrededor.
      Cuanto más avanzamos en la vida,
      más aumenta nuestra gratitud a Dios
      por darnos como madre, a nosotros pecadores,
      a Ti, que eres la Inmaculada.

      Entre todos los seres humanos, eres la única
      preservada del pecado, por ser la madre de Jesús,
      Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

      La oración es más larga y sigue abundando en esa idea inicial. Pero tengo mis dudas de que usted quiera leerla hasta el final.

      En fin, que no hay peor sordo que el que no quiere oir. Creo que debería usted dejar ya de sembrar cizaña contra el papa en sus escritos. Me he fijado que usted acostumbra a sacar de su contexto las palabras de Francisco. Y siempre para atacarle. Así, hace usted un flaco servicio a la verdad.

      Saludos.

  13. Escribo desde la ciudad de Leon en Nicaragua .En nuestra patria la Inmaculada Concepcion la Patrona .Se reza la novena en familia nueve dia antes del 8 de Diciembre y el dia 7 se celebra la vispera del dia ocho elaborando altares en las casas de los devotos y obsequiando a quien visita el altar caramelos u ptro objeto util y grite :_Quien causa tanta alegria ?y el dueño de casa responde:La Concepcion de Maria.

  14. Todos los privilegios de la Virgen María, y en especial su Inmaculada Concepción, derivan de su condición de Madre de Dios, pues Jesucristo es Dios y hombre verdadero, el Verbo hecho carne, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Si Jesucristo no fuera Dios no nos habría redimido, ni María sería Inmaculada ni asociada a la redención de la humanidad de un modo especialísimo, aunque le parezca una tontera a quien no pierde ocasión para rebajarla del pedestal en aras de un ecumenismo más falso que Judas.

  15. Después de todas las infamias vertidas aquí contra el papa Francisco por su decisión de no acudir a la plaza de España de Roma, como es tradicional, rodeado de multitudes, los medios de comunicación informan hoy de que:

    “El papa Francisco acudió temprano esta mañana a la romana plaza de España, donde rindió un homenaje privado a la Inmaculada Concepción, ya que a causa de la pandemia este año no se celebra el tradicional acto multitudinario”. En un amanecer lluvioso, depositó un ramo de rosas blancas al pie de la columna y rezó vuelto a la imagen de la Inmaculada.

    Después acudió a la basílica de Santa María la Mayor, donde se recogió en oración ante el icono de Mater Salus Populi Romani, y celebró la misa.

    Gracias papa Francisco: por su gesto, por sus oraciones y por su ejemplo de amor filial a la Inmaculada!

     

     

    08/12/2015 www.infovaticana.com