Viernes, 01 Enero 2021 09:37

Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primer Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental, su celebración se comenzó a dar en Roma hacia el siglo VI, probablemente junto con la dedicación –el 1º de enero– del templo “Santa María Antigua” en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma.
 
La antigüedad de la celebración mariana se constata en las pinturas con el nombre de “María, Madre de Dios” (Theotókos) que han sido encontradas en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma, donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa en tiempos de las persecuciones.
 
Más adelante, el rito romano celebraba el 1º de enero la octava de Navidad, conmemorando la circuncisión del Niño Jesús. Tras desaparecer la antigua fiesta mariana, en 1931, el Papa Pío XI, con ocasión del XV centenario del concilio de Éfeso (431), instituyó la Fiesta Mariana para el 11 de octubre, en recuerdo de este Concilio, en el que se proclamó solemnemente a Santa María como verdadera Madre de Cristo, que es verdadero Hijo de Dios; pero en la última reforma del calendario –tras el Concilio Vaticano II– se trasladó la fiesta al 1 de enero, con la máxima categoría litúrgica, de solemnidad, y con título de Santa María, Madre de Dios.
 
De esta manera, esta Fiesta Mariana encuentra un marco litúrgico más adecuado en el tiempo de la Navidad del Señor; y al mismo tiempo, todos los católicos empezamos el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María.
 
El Concilio de Éfeso
 
En el año de 431, el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, afirmando: “¿Entonces Dios tiene una madre? Pues entonces no condenemos la mitología griega, que les atribuye una madre a los dioses”. Ante ello, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso –la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años– e iluminados por el Espíritu Santo declararon: “La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios”. Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: “Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.
 
Asimismo, San Cirilo de Alejandría resaltó: “Se dirá: ¿la Virgen es madre de la divinidad? A eso respondemos: el Verbo viviente, subsistente, fue engendrado por la misma substancia de Dios Padre, existe desde toda la eternidad… Pero en el tiempo él se hizo carne, por eso se puede decir que nació de mujer”.
 
Madre del Niño Dios
 
“He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra” Es desde ese fiat, hágase que Santa María respondió firme y amorosamente al Plan de Dios; gracias a su entrega generosa Dios mismo se pudo encarnar para traernos la Reconciliación, que nos libra de las heridas del pecado. La doncella de Nazareth, la llena de gracia, al asumir en su vientre al Niño Jesús, la Segunda Persona de la Trinidad, se convierte en la Madre de Dios, dando todo de sí para su Hijo; vemos pues que todo en ella apunta a su Hijo Jesús.
 
Es por ello, que María es modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación. En nuestra Madre Santa María encontramos la guía segura que nos introduce en la vida del Señor Jesús, ayudándonos a conformarnos con Él y poder decir como el Apóstol “vivo yo más no yo, es Cristo quien vive en mí”.
20 comentarios en “Solemnidad de Santa María, Madre de Dios”
 
  1. En mi niñez pasábamos por una casa y siempre sin variar, alguien decía: En esta casa se cayó una señora al pozo y se murió, Dios la castigó por querer mucho a la Virgen, !!!, Y tanto oí ésa barbaridad, que por ignorancia o maldad decían, que me cuidé de amarla. Ahora, pienso en la Virgen María, como lo más hermoso que tenemos los seres humanos, y dicen que Ella es la más bella creación de Dios, y me apena que haya hecho caso de aquellas advertencias, desde niña debí amarla, ahora , tengo agradecimiento y amor muy grande por Ella, Madre de Dios y Madre nuestra

    1. Spes. A mí también alguien me intentó convencer de que es malo amar a la Virgen.
      Pero ¿cómo no amar hasta los huesos de aquella que es amada por Dios y quien es el modelo perfecto y la esperanza del ser humano?
      Estoy segura de que si caigo a un pozo por “exceso” de amor a la Virgen, será la mano del enemigo la que me empuje.
      Bendita sea la Madre de Dios.

      1. Sí, y creo que es San María Grignion de Montfort quien dice que nunca por mucho que se ame a la Madre, se rebajará el amor por su Hijo, sino todo lo contrario. Mientras más amor por ella, mucho más lo será por su Hijo. Siendo así la cosa, entonces;
        !! Que Viva la Virgen María!!

  2. Ahora pondré que la quiero aún más. Un poeta dijo:
    Pondré los labios, donde tú, las plantas. Yo también diré lo mismo, ya que las plantas de ella, siempre van hacia su Hijo.

    1. Miguel, es usted un genio. Encontró el camino fácil, segura y rápida de enviar almas al Cielo. Principie usted, por aquello de dar ejemplo. Abortar: detener, suspender. Abórtese de esta vida o pídale a un amigo que le haga el favor. Tenga la seguridad de que detrás de usted nos vamos cientos de millones. ¡Vamos, Miguel, anímesea dar el ejemplo!

  3. Al limbo, la del niño y la de la “madre”, al in fierno. Eso sí que es seguro tras un aborto, siempre y cuando el aborto se realice “con éxito” según los que lo planean, porque hay veces que gana la vida y el niño sobrevive al asesinato.

        1. Mariela, ya me archivaron, pero no estoy de acuerdo.
          El dolor de los pecados y pedir perdón a Dios por ellos, nos evita que vayamos a ése horroroso sitio.

          1. Spes. Creo que no ha leído mi comentario o ha pasado por alto el detalle “La madre sin arrepentimiento”
            El arrepentimiento es necesario para que el sacramento sea válido. Eso me enseñaron. Podemos entrar en detalles que si la contrición perfecta, que si esto o lo otro, pero no creo que sea el caso.

      1. Miguel, que no lo deguellen, porque ¡sabrá sólo usted qué es deguellar! Tampoco es necesario que lo degüellen, porque la cortada debe de ser dolorosa, como toda cortada. Su madre ya nació, está bautizada, le da un somnífero y cuando esté inconsciente la degüella. Y así directo para el cielo. Usted se confiesa y confesado que le hagan igual. Y tendremos dos ángeles en el cielo.

  4. Bueno, aquí como que no estoy de acuerdo Mariela.
    Un sincero arrepentimiento vale una entrada al cielo, una confesión sin ése arrepentimiento, es una segura entrada al infierno.
    Lo mejor es confesar con dolor de los pecados, y así, borrón y cuenta nueva.
    Dios olvida el mal que se hizo, aunque “los vidrios rotos” los habremos de pagar con una buena rostizadita. ,

    1. Perdón, perdón, seguro estoy aún dormida por la desvelada Mariela, tienes razón. Y qué cosas, lo leí según yo, bien. No cabe duda de que soy toda una experta en éso de equivocaciones, ,
      Ahora falta que éste no lo pasen

  5. Santa Maria, madre de Dios y madre nuestra, ¡ruega por nosotros!

     

     

    01/01/2016 www.infovaticana.com