Domingo, 24 Enero 2021 11:21

¿Aumenta la convivencia antes del matrimonio las posibilidades de divorcio?

Una investigación revela que la convivencia prematrimonial está vinculada a una mayor posibilidad de divorcio en los matrimonios que tienen más de un año, y a una menor calidad marital.

En un artículo del Instituto de Estudios Familiares (IFS), el profesor de investigación en la Universidad de Denver (Estados Unidos), Scott M. Stanley, indicó que, a diferencia de la creencia de la mayoría de las personas, la convivencia antes del matrimonio no mejora las probabilidades de que una unión triunfe.

Stanley señaló que, según el estudio publicado por Michael Rosenfeld y Katharina Roesler en 2018, “la convivencia antes del matrimonio se asocia con un menor riesgo de divorcio en el primer año de matrimonio, pero con un mayor riesgo a partir de ese punto”.

Rosenfeld y Roesler “señalaron que vivir juntos antes del matrimonio podría darles a las parejas una ventaja al principio del matrimonio, porque hay menos necesidad de adaptación a estar casados ​​y específicamente a vivir juntos. Pero encontraron que esta ventaja era de corta duración”, indicó Stanley.

La investigación, dijo Stanley, reveló que a partir del primer año de matrimonio otros factores toman importancia en la pareja, como la influencia de la convivencia en una mayor aceptación del divorcio.

El estudio de Rosenfeld y Roesler afirma que el riesgo de divorcio asociado a la cohabitación prematrimonial ha permanecido prácticamente sin cambios en los últimos 40 años.

Además, indicaron que las parejas que cohabitaron antes de casarse fueron más propensas a tener un hijo antes del matrimonio que aquellas que no convivieron, diferencia que se ha duplicado a lo largo de las décadas.

Stanley afirmó que, si bien los padres que cohabitan tienen “más probabilidades de romper que los padres casados, incluidos los que tienen hijos antes de casarse, también es cierto que tener hijos hace que sea más probable que una pareja permanezca junta”.

El profesor señaló que estos factores fuerzan a una inercia prematura que mueve a la relación a continuar cuando “un camino distinto podría haber llevado la relación a su final o ayudado a una pareja a tomar decisiones más claras que respalden el compromiso”.

Stanley indicó que actualmente se busca afirmar que el riesgo de la convivencia ha desaparecido y aseguró que, contrario a la creencia general, la cohabitación prematrimonial afecta a la calidad conyugal.

“Todos los estudios relacionados con la controversia sobre si el efecto de la convivencia aún existe o no se centran solo en las probabilidades de divorcio y no en la calidad conyugal”, resaltó.

El profesor indicó que la calidad marital “es menor entre quienes comenzaron a vivir juntos antes del compromiso o el matrimonio”, especialmente durante el periodo de tiempo donde otros estudios argumentan que la convivencia no afecta a la relación matrimonial.

Finalmente, señaló que, frente a la libertad de los investigadores al escoger su conjunto de datos, variables incluidas y excluidas y modelos estadísticos, es necesario recordar el llamado de Rosenfeld y Roesler a la “transparencia en la forma en que los investigadores toman sus decisiones”.

“La extraordinaria complejidad de los cambios en el matrimonio y la convivencia en las últimas cinco décadas hace imposible dar cuenta de todo lo que pueda importar a la hora de analizar e interpretar datos sobre este tema”, indicó.

Puede encontrar el artículo completo en inglés AQUÍ. Para más información sobre la investigación en inglés puede ingresar AQUÍ.

 

6 comentarios en “¿Aumenta la convivencia antes del matrimonio las posibilidades de divorcio?”
  1. Desvincular la sexualidad del matrimonio y la apertura a la vida, destroza la sexualidad, destroza el matrimonio y destroza la procreación. Es lo que estamos viendo, lo que estamos padeciendo. Ya ni siquiera sabemos lo que es el matrimonio y la familia. La Amoris Laetitia contribuye al fracaso y lo premia con la comunión sacrílega.

  2. Andrés Roemer (México, 1963) plantea el siguiente dilema: Imagine dos parejas. Una ha convivido cuatro años antes de casarse y otra ha esperado a casarse antes de convivir. ¿Cuál cree que es más probable que termine divorciada?
    Se rompen más las parejas que han convivido antes. En teoría, disponen de mejor información, saben si el otro ronca o es un hábil escaqueador, pero lo que determina que alguien se divorcie no es una cuestión práctica, sino de principios: la solemnidad del matrimonio. Si te juntas con alguien sin más ceremonias, “es porque no te importan las convenciones”, dice Roemer, “porque casarse no es para ti un gran asunto, y separarse, por tanto, tampoco”.

  3. Hay algo que hace complejo la vida conyugal: el gusto que genera el egoísmo favorecido de mil maneras por el mundo de hoy. Es lo primero que se ve en la vida conyugal y si no se tiene la madurez para esquivarla, comienza a pesar. La experiencia de ver tantos “solitarios” jóvenes en departamentos con sus mascotas es el signo más palpable de las consecuencias de una vida egoísta: “estoy mejor sola” o solo. Si es una mujer, tendrá una mascota más grande y si es hombre tendrá un perro insignificante (nota de color)

  4. Siento ser crítica, pero esta vez la noticia me parece pomposa y absurda. Yo creo en la doctrina católica tradicional (ahora hay que ponerle ese adjetivo para entendernos), pero estos artículos “científicos” como queriendo “demostrar” nuestra verdad creo que le hacen poco favor. Obviamente, las parejas que “esperan” a casarse es porque YA tienen de antemano unos valores y principios que, obviamente, harán menos probable que sucumban a la corriente dominante de romper el matrimonio a la primera. No hay que presentar este hecho como un descubrimiento llamativo y sensacional…

  5. Yo tenía muy claro que, antes de casarme, no podía tener relaciones pre matrimoniales y, después de casarme, tampoco extramatrimoniales. Ahora nadie quiere recordar esta Verdad, que asegura el éxito. Bergoglio se ha vendido a quienes están destruyendo todo, empezando por la familia. ¡ Así nos va !

     

     

    23/01/21 www.infovaticana.com