Sábado, 13 Febrero 2021 10:40

EL ENCUBRIMIENTO CONTINÚA

La Iglesia Católica ha adquirido una imagen pública como un refugio para los abusadores sexuales y, desafortunadamente, hay pocas esperanzas de que los obispos estén haciendo para cambiar esa imagen.

En este punto de la historia de la Iglesia Americana, los obispos han cambiado su autoridad moral por grandes cuentas bancarias diocesanas y artículos de opinión en Fox News. La mayoría de los pastores de la Iglesia han pasado los últimos 50 años no alimentando a las ovejas, sino en su lugar, alimentando las ovejas a los lobos.

En muchos casos, como con el ex cardenal Theodore McCarrick y otros obispos depredadores sexuales, los obispos mismos eran los lobos.

El resurgimiento de la Misa Tradicional en Latín es un signo de esperanza para un laicado cansado del catolicismo afeminado que se ha convertido en la norma. Algunas personas estaban horrorizadas por décadas de abuso litúrgico, predicación herética y comportamiento abiertamente homosexual en los seminarios.

Pero como han estado aprendiendo las personas que se asocian con la Sociedad de San Pío X, el mero hecho de que una organización tenga el TLM con toda su pompa, campanas e incienso no la hace inmune a los mismos problemas que plagan al llamado Novus. Iglesia de Ordo.

Lo que hay que recordar es que los problemas en la Iglesia no comenzaron con el Vaticano II. Comenzaron años antes cuando el clero realizaba sus ejercicios religiosos con una formalidad externa pero sin corazón en su interior.

Los mismos hombres que aprendieron teología y filosofía tomista en latín se apresuraron a desechar una liturgia de 1.500 años por "una fabricación, un producto banal del momento", según Cdl. Joseph Ratzinger.

Los mismos obispos que diseñaron el Concilio Vaticano II y, lo que es más importante, su implementación accidentada, tuvieron una de las formaciones religiosas más completas de la primera mitad del siglo XX. 

Lo que se necesita es una conversión genuina de corazones al evangelio de Cristo, no a un evangelio modernizado y diluido. 

La Misa tradicional en latín definitivamente puede ayudar a predisponer las almas para recibir fructíferamente las infinitas gracias ofrecidas con el Santísimo Sacramento. Pero como con todo, todavía se reduce a un acto de voluntad, ya que Dios nunca obliga al hombre a amarlo.

 

 

12/02/21 www.churchmulitant.com