Jueves, 25 Febrero 2021 09:31

CRISIS HUMANITARIA LIBIA

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Refugiado libio: "A veces nos secuestran y nos llevan a lugares desconocidos".

Los refugiados en Libia viven con miedo; sin embargo, el domingo fueron rescatadas más de 150 víctimas de trata de personas. La policía del distrito sur de Kufra fue notificada el domingo por uno de los cautivos torturados que había escapado. Quince mujeres, junto con cinco niños, se encontraban entre los rescatados.

Las condiciones para esta crisis siempre presente comenzaron hace casi 10 años. La administración Obama, en 2011, derrocó violentamente al régimen de Muammar Gaddafi en Libia. Según Obama, "Esto marca el final de un capítulo largo y doloroso para el pueblo de Libia, que ahora tiene la oportunidad de determinar su propio destino en una Libia nueva y democrática".

La siguiente guerra civil fue mal administrada por la comunidad internacional, ya que asignaron dinero a los campos de refugiados en lugar de resolver el conflicto. El gobierno reconocido por las Naciones Unidas en la capital, Trípoli, ha estado involucrando a varias facciones a lo largo de los años que controlan la mayor parte del país.

Después de crear un atolladero, los izquierdistas centraron sus esfuerzos en crear fronteras abiertas en lugar de perseguir el desarrollo económico y las operaciones de paz en la región.

Los obispos de Estados Unidos están respaldando el impulso global para abrir fronteras. El arzobispo de San Antonio, Gustavo García-Siller, es solo uno de los muchos que pregonan esta agenda de izquierda, que permite que la trata de personas prospere en el país y en el extranjero. Siller dice: "La respuesta será una reforma migratoria integral".

La inmigración segura encarece el cruce ilegal y disuade a los traficantes al hacer que el mercado no sea rentable.

El Papa Francisco lidera la carga en Europa, condenando a los políticos cuyas políticas establecen procedimientos de inmigración seguros, diciendo: "Una persona que solo piensa en construir muros, una y otra vez, y no en construir puentes, no es cristiano".

Pero Libia es un centro importante para los cruces de inmigrantes ilegales hacia Europa, y cientos mueren en los intentos.

Turquía, miembro de la OTAN, ha utilizado mercenarios terroristas para apoyar al gobierno reconocido en Trípoli. Mientras tanto, Rusia, nación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, utiliza mercenarios para apoyar a los rebeldes libios. Mientras las principales potencias compiten por influencia en la nación rica en petróleo, las víctimas de la trata que no son rescatadas se ven obligadas a la prostitución y al trabajo esclavo.

Los globalistas de la ONU y los líderes de la Iglesia Católica están permitiendo que las empresas criminales en Libia, entre otros lugares, prosperen. Mientras los débiles sean explotados por estas poderosas fuerzas, espere que continúen las violaciones y la tortura.

 

 

24/02/21 www.churchmilitant.com