Viernes, 15 Noviembre 2013 19:00

Secuelas graves tras el aborto, un problema de salud pública para mujeres y hombres

 

Insomnio, irritabilidad, llanto fácil, tristeza, ansiedad aguda, depresión, ...
'Red América de Acompañamiento Post Aborto' coordina la atención especializada en América.

 

Consecuencias físicas y mentales que muy a menudo se sufren en silencio y en la clandestinidad. Red América de Acompañamiento Post Aborto coordina la atención especializada para las mujeres y hombres, segundas víctimas del aborto.

REDACCCIÓN HO.- Durante el recién concluido VI Congreso Internacional por la Vida, celebrado en Guayaquil (Ecuador), se dio la palabra a los expertos que acompañan a las segundas víctimas del aborto, los padres.

Al menos cinco investigaciones científicas, metodológicamente bien amparadas, según los expertos en psiquiatría que asistieron al Congreso, señalan una clara relación entre el empobrecimiento de la salud física y mental de la mujer y el aborto quirúrgico y químico.

Y no sólo las afectadas son las madres que se someten al aborto, sino también los padres.

Entre las los estudios mencionados se encuentran los realizados en Nueva Zelanda (Fergusson, 2008); Australia (Pingle, 2008); Noruega (Pedersen 2008); Francia (Rousset 2011 secuelas por aborto químico) y China (Huang 2011).

Red América de Acompañamiento Post Aborto

Desde 2007 está trabajando para paliar las consecuencias del aborto Red Americana de Acompañamiento Post Aborto que busca la coordinación de los diversos programas que ya existen en América Latina como el Instituto para la Rehabilitación de la Mujer (IRMA México);  Viñedo de Raquel (EU) y Proyecto Raquel (Argentina); Camino de Guadalupe(Argentina), Proyecto Esperanza (Chile) y Lluvia de Gracia (Ecuador), para  realizar un trabajo coordinado en apoyo y atención de las mujeres (y hombres) que hayan recurrido al aborto y que “cuenten con un abanico de solidaridad”.

En el panel “Nuestro Compromiso con la Mujer que sufre”, realizado en el VI Congreso Internacional Pro Vida y moderado por el presidente de Family Life CouncilDan Zeidler, la doctora en Psiquiatría, Danelia Cardona, miembro del Colegio Nacional de Psiquiatras de Inglaterra, Colombia y la directora del Proyecto Esperanza de ChileElizabeth Bunster, llamaron a las sociedades de América Latina a no ignorar los efectos que provoca el aborto en la salud mental de la mujer.

Secuelas del síndrome post aborto

Insomnio, irritabilidad, llanto fácil, tristeza, ansiedad aguda,  sensaciones somáticas, depresión e incluso tendencias suicidas están detrás de una herida profunda  y un incidente traumático como es el aborto, explica Cardona.

En Nueva Zelanda, la Revista de Psiquiatría publicó con base en la investigación de Fergusson  que una mujer que recurre al aborto, tiene 30 posibilidades más de padecer trastornos psiquiátricos.

Asimismo, agregó la psiquiatra, un meta análisis  realizado por Coleman en siete países y que tomó en cuenta 22 estudios,  da cuenta de que las mujeres que han recurrido al aborto tienen riesgo elevado de 81 por ciento de desarrollar trastornos mentales, recurrir a sustancias psicoactivas como alcohol y drogas, depresión y conductas suicidas.

En tanto, dijo  en una comparación entre embarazo no desea llevado a término y aborto, se encontró  un riesgo elevado de 55 por ciento de desarrollar trastornos mentales entre las mujeres que optaron por cancelar la vida en gestación.

Acompañamiento y esperanza tras el aborto

Por ello, Danelia Cardona fue clara al sostener que la mujer que recurre a un aborto “no es una asesina” y este procedimiento se debe analizar en un entorno biológico, psicológico y social.

“El aborto no sólo mata un ser humano, acaba con la vida de mujeres y hombres que  recurren a este proceso y lo padecen en silencio, en la clandestinidad, lo que poco a poco va minando la salud de la sociedad”.

“No podemos pasar indiferentes ante el dolor del aborto”, dijo, Elizabeth Bunster  fundadora del Proyecto Esperanza de Chile,  quien agregó que sólo  hay un dolor más grande que el dar a luz a un hijo y es la decisión de no tenerlo.

Por ello, a través de la sociedad civil,  el Proyecto Esperanza brinda acompañamiento a las personas que sufren las secuelas del aborto.

“Si las personas conocieran lo que sufre una mujer que la pasado por la experiencia del aborto, no estaría de acuerdo con la legalización”, por lo que el reto, dijo, es mostrar  a estas personas que padecen en silencio y para muchos son invisibles.

Y es que la mujer que ha experimentado el aborto tiende a justificar racionalmente la decisión como “lo mejor, pero a la vez experimenta un profundo dolor, hay una disociación entre su pensar y su sentir, por ello, aparecen casos con tendencias a repetir el ciclo del aborto con sus hijas que se embarazan", señaló Bunster.

 

hazteoir.org   13-11-2013