Jueves, 21 Noviembre 2013 14:35

Argentina acepta la presión de los organismos internacionales imbuidos de la agenda relativista y de género

ARGENTINA SIGUE LE RECETA DE LA PRESIÓN DE LOS
ORGANISMOS INTERNACIONALES IMBUIDOS DE LA
AGENDA RELATIVISTA Y DE GENERO.

Por Carlos Álvarez Cozzi (·)

El Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires, ante el intento parlamentario de
reforma del Código Civil, hacia uno de clara raigambre antinatural ha formulado diez
objeciones capitales a lo proyectado.

Como viene sucediendo como oleada, con otras legislaciones latinoamericanas, se
pretende dar fuerza legal a la agenda relativista, de reingeniería social antinatural,
dominada por la ideología de género, que afectarán el matrimonio, la familia y la
reproducción humana.

Las diez objeciones fundamentales que los médicos católicos formulan al proyecto de
ley del nuevo Código Civil son:

Lo que sigue es la lista de los 10 señalamientos que los médicos católicos hacen al proyecto de nuevo Código Civil:

1) Autorización para crear seres humanos en los laboratorios con la fertilización artificial, independizando el maravilloso acto del abrazo y unión carnal conyugal con la acción de crear un ser humano. Aplicación a estos casos de la palabra fertilización "asistida" cuando en realidad no se asiste a nada. Solo se hace algo artificial. Se crea un ser humano -no en la natural intimidad de una mujer- sino de manera artificial en un laboratorio. El proyecto autoriza además la fecundación artificial extramatrimonial.

2) Permiso para la fecundación postmorten. El proyecto reformista permite la fecundación de la mujer dentro de un año del fallecimiento de la persona. Esta aberración natural está reglamentada por los articulos 500 y 563 de dicho proyecto.

3) Autorización implícita de la dación o venta de gametos, sean espermatozoides u óvulos. Esto es lo que en la inmensa mayoría de los casos necesita la fertilización artificial. Es indispensable conseguir o comprar gametos para poder trabajar en el laboratorio. Estos gametos pasan a ser una mercadería básica, indispensable y necesaria para la artificialidad de lo que luego se hará con ellos.

4) Desprecio de los embriones fruto de esas fertilizaciones artificiales, con permiso legal para congelarlos, experimentar con ellos, descartarlos o eliminarlos. Todo esto de acuerdo con la decisión y conveniencia económica de los técnicos, de la calidad y normalidad de los embriones y del espacio en sus laboratorios. Es decir, para este proyecto de reforma el embrión -mientras no esté implantado en la mujer- es una "cosa" sin dignidad, ni protección legal alguna. Diferencian y consideran los autores, que existen dos clases de embriones: los que no han sido aun implantados -a los que no consideran personas- y los ya implantados a quienes sí otorgan categoría de personas.

5) Autorización para el "matrimonio" de personas del mismo sexo. El proyecto ratifica la antinatural ley nacional Nº 26 618 que autorizó con la palabra "matrimonio" la unión de dos personas del mismo sexo. Al redactar este artículo, los autores olvidaron su habitual predilección por usar la palabra género en vez de sexo.

6) Autorización para que las personas homosexuales puedan "adquirir" hijos.Si son mujeres, comprando espermatozoides. Si son varones, comprando óvulos y alquilando vientres para que los embriones se desarrollen en ellos.

7) Crear injustas diferencias entre los niños. Mientras el proyecto permite que tanto los niños en general, como los adoptados, puedan conocer su identidad y averiguar quiénes fueron sus padres, niega taxativamente este derecho a los niños que provienen de fertilizaciones artificiales o de alquiler de vientres. Los convierte así en seres diferentes desprovistos de derechos que les corresponden a los demás niños.

8) Destrucción de la dignidad matrimonial. El proyecto no exige en el matrimonio ni cohabitación, ni procreación, ni educación de los hijos, ni fidelidad cierta. Solo una cooperación y un incierto deber moral.

9) Facilitación del divorcio. El proyecto permite el divorcio sin causa alguna y sin necesidad de que ambos cónyuges estén de acuerdo. Se hace así más fácil el divorcio, que el casamiento. A los fines prácticos, se equipara el matrimonio con la simple convivencia de dos personas.

10) Finalmente, hay otra serie de artículos de índole jurídica que están en contra del sentido común y de los derechos fundamentales de la persona humana como por ejemplo el que exime de responsabilidad judicial a los actos y funcionarios del Estado. Esto ya ha sido claramente refutado por las asociaciones de abogados.

 

Lo que más preocupa es la baja incidencia de los sectores que se
oponen a esta nueva legislación y sobre todo la aparente pasividad
de colectivos con buena formación en estos temas.

Descontamos que la sociedad civil, por medio de las organizaciones intermedias
haga lobby para tratar de evitar la aprobación de las modificaciones
propuestas al Código Civil.

Descontamos también que la Conferencia
Episcopal Argentina emitirá su postura al respecto.nu

 

----------------------------------------------------------------------------------------
(·) Catedrático universitario de Derecho en Uruguay.