Miércoles, 14 Abril 2021 08:36

El Vaticano fue silencioso con la persecución de los cristianos para no alimentar «el choque de civilizaciones»

Gallagher: «Fue una elección dictada por el deseo de no dar la impresión de que la Iglesia estaba alimentando el choque de civilizaciones, un teorema que algunos incluso han tratado de difundir».

 

Sobre el tema de la persecución de los cristianos, la Iglesia se mostró tímida en ocasiones, pero «reaccionamos con fuerza, aunque no de manera pública». Así lo afirma el «ministro de Relaciones Exteriores» del Vaticano -Secretario para las Relaciones con los Estados-, Paul Richard Gallagher, en una entrevista con la revista «Le sfide» de la fundación Craxi, dirigida por Mario Barbi, anticipada por Adnkronos.

 

“Fue una elección -explica Gallagher- dictada por el deseo de no dar la impresión de que la Iglesia estaba alimentando el choque de civilizaciones, un teorema que algunos incluso han tratado de difundir”.

 

“Muchos países y comunidades tuvieron entonces una cierta vacilación, dictada por una concurrencia de causas, en poner el acento en la persecución, también para no tener que decir abiertamente que son una realidad cristiana. Esta actitud fue dictada por diferentes motivos en Occidente más que en las realidades de mayor riesgo, donde también hubo una tendencia a abordar el tema de manera más amplia, hablando de minorías religiosas perseguidas en lugar de solo cristianos, también para evitar represalias», dijo el arzobispo de 67 años.

 

“Pero, de manera más general recientemente hemos registrado una sensibilidad creciente sobre este tema. Por ejemplo, la Farnesina ―nombre del palacio donde se encuentra el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Italiana― gestiona un fondo de ayuda y apoyo a los cristianos perseguidos”, explicó.

 

“La propia Hungría se ha esforzado mucho en esto. Por supuesto, todavía hay muchos obstáculos por superar y todavía estamos en presencia de una resistencia generalizada, por ejemplo en los organismos internacionales a la hora de aprobar resoluciones de condena. A menudo nos hemos encontrado con esta dificultad en Europa”.

 

 

Infovaticana.com