Viernes, 16 Abril 2021 11:45

Nuevas restricciones en Argentina: el Gobierno dispone el cierre de templos

La medida es por 15 días y rige para todos los servicios religiosos en lugares cerrados. Obispos piden cumplirlos, para cuidar la vida. ¿Cómo afecta a musulmanes que están celebrando el mes sagrado del Ramadán?.
 

Las nuevas restricciones sanitarias anunciadas por el presidente Alberto Fernández ante la segunda ola de la pandemia de coronavirus afectarán sustancialmente la vida religiosa, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), dado que se dispuso el cierre de todos los lugares de culto por 15 días y rige para los servicios religiosos en lugares cerrados.

 

En los próximos 15 días quedan suspendidas las actividades recreativas, sociales, culturales, deportivas y religiosas en lugares cerrados, subrayó el primer mandatario al hacer anoche el anuncio. No queda claro en las disposiciones si los lugares de culto podrán permanecer abiertos para la oración personal, como ocurrió en gran parte del confinamiento de la primera ola de contagios.

 

La medida alcanza a todos los credos, que deberán poner el énfasis, otra vez, en las celebraciones virtuales a través de redes sociales, y repercute sustancialmente en la comunidad musulmana que está celebrando el mes sagrado del Ramadán.

 

El Centro Islámico de la República Argentina informó recientemente que en la mezquita Al Ahmad, del barrio porteño de San Cristóbal, se llevan a cabo las oraciones del Magrib (Crepúsculo), Isha (Noche) y Tarauih. Momentos que las nuevas disposiciones impiden, pese a los protocolos previstos. En tanto, ya no realizaba el iftar (desayuno) en ese y otros lugares de culto musulmán debido a la situación imperante.

 

Ante una consulta de VR, fuentes episcopales pidieron a los fieles acatar las normas de las autoridades civiles a fin de preservar el don sagrado de la vida y anticiparon que se irán dando detalles de la modalidad que se dispondrá en cada diócesis.

 

Días antes, tras conocerse el DNU presidencial, varios obispos del AMBA habían acordado con intendentes protocolos de cumplimiento estricto, sobre la base de una “presencialidad cuidada”, para poder seguir con las celebraciones con fieles. Como norma general, se permitían reuniones para 20 personas, en espacios abiertos o cerrados ventilados y con un aforo máximo del 30% de la capacidad del templo.

 

Ahora quedaron sin efecto. Varios obispos, entre ellos el presidente del episcopado, Oscar Ojea, también habían expresado su preocupación por el agobio del personal sanitario y reclamado una vacunación más equitativa, a fin de cuidar la vida. E

 

l martes, la Comisión Nacional de Justicia y Paz (CNJP) expresó su "profunda preocupación y pesar" ante la segunda ola de la pandemia del coronavirus en el país, y pidió a la dirigencia en general que "fortalezcan los mecanismos de consulta federal y cooperen con responsabilidad".

 

El órgano dependiente de la Conferencia Episcopal Argentina consideró que “es urgente y necesaria una concertación de todas las fuerzas políticas de gobierno y oposición a nivel nacional, provincial y municipal, para establecer una política común frente al grave desafío”. En esa línea, la comisión insistió en pedir "a todos nuestros dirigentes políticos, sociales, económicos, sindicales, que- con la grandeza que requiere este grave momento- fortalezcan los mecanismos de consulta federal y cooperen con responsabilidad en la necesaria unidad de todos los argentinos en función del bien común".

 

Asimismo, pidió "acordar las acciones necesarias para proteger a la población más vulnerable mediante el esfuerzo común con la campaña de vacunación, la observación de los protocolos sanitarios y el desarrollo de las medidas de asistencia económica y social" y destacó que “para ello es imprescindible olvidar diferencias y unirnos como pueblo, haciendo de la salud una política de Estado”.

 

 

Cristohoy.enargentina.com.ar