Lunes, 19 Abril 2021 10:26

Hong Kong: Lee Cheuk-yan y otros ocho activistas condenados a prisión

 

Es la escandalosa decisión del juez, que ha condenado a los líderes democráticos por una protesta pacífica. Entre ellos, también el activista que, en 2019, participó en el encuentro de Tempi en Milán. «Aquí tenemos el virus de la dictadura».

 

De uno a ocho años de cárcel: es esta la entidad de la pena para los nueve líderes democráticos de Hong Kong, culpables de haber participado a una o más manifestaciones pacíficas en 2019. En el estrado estaban el líder sindical Lee Cheuk-yan, los exdiputados Albert Ho y Cyd Ho, la abogada Margaret Ng, el magnate editorial Jimmy Lai, el «padre de la democracia» Martin Lee, el activista Leung «cabellos largos» Kwok-hung, además de Au Nok-hin y Leung Yiu-chung.

 

Lee Cheuk-yan, secretario general de la Confederación de los sindicatos de Hong Kong y presidente de la Alianza que apoya a los movimientos democráticos en China, diputado de 1995 a 2016, es el activista que, en noviembre de 2019, Tempi invitó junto a Albert Ho para que participaran en el encuentro «La libertad es mi patria. Desde plaza Tienanmen a Hong Kong» (aquí el vídeo), que tuvo lugar en Milán. Albert Ho no pudo participar porque fue agredido una noche por su activismo político.

 

Algunos acusados han recibido la libertad condicional. Lee Cheuk-yan y Jimmi Lai han sido condenados a catorce meses de cárcel. Albert Ho y Margaret Ng han sido condenados a doce, pero han recibido una suspensión de la pena de dos años y no irán a prisión. Martin Lee ha sido condenado a  once meses, pero con la libertad condicional de veinticuatro; Leung Yiu-chung a ocho meses con la condicional de doce. «Cabellos largos» pasará en cambio dieciocho meses en la cárcel, Cyd Ho, ocho, y Au, diez.

 

«La ley debe servir al pueblo»

Hablando en la sala del tribunal antes de la condena, la abogada Ng ha declarado, como se lee en el  discurso que ha hecho llegar a tempi.it: «Su Señoría, el pueblo de Hong Kong es disciplinado y ama la paz. No existen derechos más valiosos para el pueblo de Hong Kong que la libertad de expresión y de reunión pacífica. La libertad de decir la verdad no es solo el corazón de la dignidad humana, sino que también es el ancla definitiva de salvación para una sociedad democrática. Respetar estos derechos forma parte de la defensa del Estado de derecho. He crecido en el servicio al Estado de derecho.

 

Comprendo por qué Tomás Moro es el santo patrón de la profesión legal. Él fue procesado por traición porque no quiso doblegar la ley a la voluntad del rey. Sus últimas palabras son conocidas. Y son auténticas. Las utilizaré para mi caso: soy un buen servidor de la ley, pero el pueblo viene antes. Porque la ley debe servir al pueblo, y no el pueblo a la ley».

 

«En la cárcel están los traidores de Hong Kong«

Fuera de la sala de West Kowloon se habían congregado decenas de partidarios de los líderes democráticos. Junto a ellos había algún partidario del régimen: «Estoy aquí para asistir a la condena de los traidores de Hong Kong», afirma uno de ellos a Hkfp. «Espero que la sentencia sea dura y que estén en la cárcel mucho tiempo. Lo merecen por haber violado la ley sobre seguridad nacional«. En realidad, el proceso a los nueve no tiene nada que ver con la ley impuesta por Pekín el 1 de julio pasado, pero sus palabras son indicativas.

 

Desde que China incluyó esta ley en la mini Constitución de Hong Kong empezó el rápido declive de la libertad de los ciudadanos. En menos de un año, las libertades de expresión y de reunión han sido eliminadas, los opositores del gobierno arrestados y encarcelados, se ha introducido el adoctrinamiento en las escuelas, se ha revisado la ley electoral para impedir cualquier tipo de oposición democrática.

 

En resumen, como ha declarado Lee a tempi.it, «el modelo ‘Un país, dos sistemas’ ha muerto. Han destruido todo el sistema democrático. Incluso han declarado inconstitucional la Constitución».

 

«Aquí lo que hay es el virus de la dictadura»

En unos meses serán enjuiciados 53 diputados y políticos del frente pandemocrático, acusados de haber llevado a cabo las primarias para la elecciones de septiembre, después pospuestas un año. En la revisión que ha hecho de la ley electoral, Pekín ha impuesto que solo los candidatos «patriotas», es decir, fieles al Partido Comunista chino, puedan presentarse a las elecciones; también ha incluido que invitar a otros ciudadanos a votar en blanco es un delito punible con tres años de cárcel.

 
 Como ha declarado Lee: «Lo único que nos queda, el único modo de combatir, es vivir en la verdad y no en el miedo. Es lo que hizo el pueblo de Polonia y de otros países de Europa del Este. Hoy, Hong Kong está en la misma situación de esos países antes de 1989. La cárcel parece ser un destino  inevitable. Sé que estáis sufriendo mucho a causa del coronavirus; nosotros, en cambio, sufrimos a causa de otro virus, igual de peligroso: el de la dictadura».

 

 

Infovaticana.com