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Lunes, 25 Noviembre 2013 17:21

El ocaso de muchos partidos políticos social cristianos o humanistas cristianos

La razón: el olvido de sus fuentes y del respeto por los “principios no negociables”.

 

 Por Carlos Álvarez Cozzi (.)  25-nov-2013

 

I)          INTRODUCCION

 

Luego de la segunda guerra mundial, Europa asistió al gran crecimiento de la Democracia Cristiana, con Adenauer en Alemania y De Gásperi en Italia, quienes fueron los pilares de la reconstrucción del devastado viejo continente. La influencia del pensamiento de Jacques Maritain, sobre el humanismo cristiano, se hizo también patente en el despertar de tantos cristianos a la actividad política.

En América, el primer partido socialcristiano fue la vieja Unión Cívica de Uruguay que, en 1947, en Montevideo, junto con otros pro-hombres de América, fundaron la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), que reúne a todos los partidos humanistas cristianos del continente.

Pero el proceso de deterioro comenzó a comienzos de la década de los sesenta, coincidente con el Concilio Ecuménico Vaticano II, pero no por culpa de éste, sino, en algunos casos, por su errónea e interesada interpretación y aplicación.

 

II)          LA SITUACION EN ALGUNOS PAISES DE EUROPA.

 

Donde el pensamiento socialcristiano se mantiene en el poder es en Alemania, con la canciller Angela Merkel, reelecta y fuerte. En Italia, los desastres conocidos llevados adelante por hombres de gobierno, provenientes del Partido Demócrata Cristiano, llevaron prácticamente a su desaparición.

En España el Partido Popular, actualmente en el gobierno, ha tratado de desandar muchas leyes nefastas aprobadas durante los gobiernos socialistas que sucedieron al de Adolfo Suárez, bisagra entre el fenecido franquismo y el resurgir democrático peninsular. Aun así, el embate contra el pensamiento cristiano en la península ibérica, continúa con expresiones de intolerancia y persecución contra todo lo cristiano y en particular lo católico.

En la enseñanza, en el tratamiento impositivo, con planteos de gravar con varios impuestos a los cultos religiosos, etc. Quizás, el ejemplo de la fe pujante del pueblo polaco, con Solidaridad y Juan Pablo II, que terminaron derribando el muro de Berlín, con la implosión del socialismo real soviético y sus satélites, sea el caso más claro de la influencia del pensamiento cristiano contra la tiranía comunista. El materialismo individualista que impera en Europa, es el ejemplo más claro de decaecimiento del pensamiento socialcristiano.

 

III)          LA SITUACION EN ALGUNOS PAISES DE AMÉRICA.

 

América, el continente de la esperanza cristiana, frente a Europa, casi territorio de misión, ha sufrido también, lamentablemente, el ocaso de los partidos de pensamiento socialcristiano.

Si tomamos el caso de mi país, el Uruguay, que supo tener el primer partido socialcristiano de América, la Unión Cívica del Uruguay, fundador en 1947, junto con otros partidos humanistas de América, de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), a comienzo de la década de los años 60 del siglo XX un grupo de dicho partido se escindió para crear el Partido Demócrata Cristiano del Uruguay (PDC), que se fue desfigurando en la defensa de la ortodoxia de los principios cristianos, hasta el punto de fundar, en 1971, la coalición Frente Amplio, integrada también por comunistas, prestando incluso su lema para las elecciones nacionales de ese año.

Coalición que aún integra, aunque temporalmente en 1989 la abandonó (unos años antes su líder el Arq. Juan Pablo Terra había reconocido el error de integrar el partido al FA dominado por sectores marxistas) para formar el Nuevo Espacio, junto con el Partido por el Gobierno del Pueblo y la Unión Cívica. 

Vuelto al Frente Amplio, y participando de los gobiernos nacionales del Frente Amplio, así como de los Departamentales en estos años, actualmente está desdibujado dentro de Alianza Progresista, que a su vez integra el Frente Líber Seregni, dentro de la coalición Frente Amplio.

De sólo pensar que comparte grupo con ex comunistas, realmente puede apreciarse el grado de abandono de los principios, porque el comunismo es materialista marxista y el pensamiento cristiano cree en los valores del espíritu.

Y además, porque hay que decir bien claro que en el programa del FA no sólo estaba la legalización del aborto, ya ley desde 2012, sino también la adopción por homosexuales, ya también ley, el matrimonio gay, también ya ley, el cambio de sexo registral, también ley y siguen otras tantas contra la vida y la familia como la reciente ley de técnicas de reproducción humana asistida, que es abortiva y cosificante del embrión humano.

No se escuchó, salvo para el aborto, que el PDC uruguayo levantara su voz en contra de toda esta legislación. La Unión Cívica, lamentablemente, está aliada al Partido Nacional dentro del sector Alianza Nacional, que votó en el Parlamento las leyes de matrimonio homosexual y de reproducción asistida!!!

Pero si miramos al nuevo continente, también encontraremos cómo, recientemente, el Partido Demócrata Cristiano chileno, otrora famoso con Eduardo Frei Montalva en la defensa de los principios socialcristianos, primero integró la Concertación con el Partido Socialista chileno, llevando a la presidencia de la República por primera vez a Michele Bachelet, y hoy integra la llamada Nueva Mayoría con el Partido Socialista y el agregado del Partido Comunista de Chile, que ganaron la primera vuelta de las elecciones nacionales y que el 15 de diciembre en el ballotaje, seguramente alcanzarán el gobierno.

Pero será un gobierno diferente del anterior el de Bachelet, donde los democristianos habían logrado que se respetara en la legislación la vida y la familia con un compromiso con el Partido Socialista. Ahora la situación empeoró, porque Bachelet anunció, seguramente influenciada por su vuelta del cargo en ONU Mujeres, la legalización del aborto y del matrimonio homosexual.

En Argentina, el PDC siempre fue débil y votó en acuerdo con el Partido Justicialista de Perón. Pero vemos también como un país católico, sufrió y está sufriendo el embate de la agenda relativista y de género, llevada adelante actualmente por la presidente Cristina Fernández, como antes lo hizo el difunto presidente Néstor Kirchner.

 

IV)          RAZONES PARA EL OCASO.

 

Creo firmemente que, cuando los partidos nombrados comenzaron a no respetar los llamados principios no negociables, como por ejemplo el respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, y no se opusieron o lo hicieron en forma tibia, incluso algunos votando en sus Parlamentos la legalización del aborto, el matrimonio gay, la reproducción humana asistida, la adopción por homosexuales, la eutanasia y otras impuestas por el relativismo y la ideología de género, eso mismo fue el comienzo de su ocaso.

Porque la razón de ser de los partidos políticos de inspiración cristiana es justamente la defensa de los principios no negociables, y si ellos no son defendidos, que sentido tendrán pues estos partidos políticos?

Los laicos, estamos llamados a ayudar a cambiar el mundo según el plan de Dios porque, junto con otros, debemos trabajar por el bien común. Pero ese aporte debe hacerse desde nuestra identidad específica, porque si la sal no sala ¿para qué sirve? si la luz no ilumina ¿para que sirve?, tomando las frases evangélicas.

Los laicos cristianos tenemos autonomía y libertad para actuar en política, pero esa autonomía no es la de los principios no negociables, porque los mismos están ínsitos a nuestro propio ser, y porque la política es una de las formas más elevadas de caridad para con el prójimo; es una actividad ética, como lo ha enseñado reiteradamente la Iglesia Católica, por medio de su Magisterio, en especial con Juan Pablo II y Benedicto XVI.

La Iglesia, no obstante, tiene gran parte de responsabilidad en esta situación, porque quizás falló por medio de sus Episcopados nacionales, a la hora de la formación de los laicos en el tema de su militancia en política.

 

V)          CÓMO SE SALE DE ESTA SITUACIÓN:

 

Solamente con el retorno al respeto de los principios con que los partidos humanistas cristianos recuperen su dignidad, comenzando por no votar leyes que son violatorias de los principios cristianos no negociables, ni cuando son gobierno ni tampoco cuando integran la oposición. Sólo de esa forma recuperarán su ser mismo, su propia esencia, para estar solamente al servicio del bien común.

Así como la mundanización entró lamentablemente en algunos sectores de la Iglesia, afectándola seriamente, también el relativismo ético lastimó más fácil a los partidos humanistas cristianos, para dejarlos en la situación de ocaso en que se encuentran, en gran parte del mundo, con honrosas excepciones. Tenemos el mejor mensaje que partido político alguno puede tener, sólo basta volver a abrevar en las fuentes y ponerlo por obra.

 

 

 

(.) Catedrático de Derecho, escritor y dirigente político socialcristiano en Uruguay.