Viernes, 25 Junio 2021 12:36

Ofensiva de la Unión Europea contra Hungría por su ley contra la propaganda LGTBI a menores

El parlamento de Hungría aprobó días atrás una ley que considera delito sexual proporcionar pornografía y contenido que promueva la reasignación de género y la homosexualidad a cualquier persona menor de 18 años. Algo tan lógico y natural ha provocado una reacción furibunda de varios países europeos, entre los que se encuentra España.

 

(Agencias/InfoCatólicaLa ley aprobada establece que «la pornografía y el contenido que represente la sexualidad para sus propios fines o que promueva la desviación de la identidad de género, la reasignación de género y la homosexualidad no se pondrán a disposición de las personas menores de dieciocho años».

 

Las clases de educación sexual, dice también la ley, «no deben tener como objetivo promover la segregación de género, la reasignación de género o la homosexualidad».

 

En un claro ejemplo de lo que es hoy la Unión Europea, durante una una reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Generales, los países del Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) han impulsado una declaración en contra de la ley húngara, iniciativa que que fue secundada en un primer momento por 14 estados, incluidos Alemania, Francia y España.

 

La ministra belga de Asuntos Exteriores, Sophie Wilmès, una de las impulsoras del texto, ha celebrado el éxito de su iniciativa: «Estamos decididos a proteger los valores europeos y ¡los derechos de todos!»,

Wilmès ha anunciado hoy que otros cuatro estados, entre los que se encuentra Italia, se han sumado a la declaración:

 

Por otra parte, la pre sidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que Bruselas comenzará un procedimiento de infracción contra Hungría, al entender que la ley que prohíbe hablar en las escuelas de homosexualidad e identidad de género contraviene el derecho comunitario. «La ley húngara es una vergüenza», ha asegurado la política alemana.

 

Orban: la educación de los niños en moral sexual se realiza en casa 

 

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha defendido la ley de su país. Tras recordar que «en la Hungría comunista los homosexuales eran perseguidos» ha asegurado que «ahora, el Estado no solo garantiza los derechos de los homosexuales sino que los protege de forma activa» y ha añadido «la libertad del individuo es el mayor bien».  pero ha advertido que en material de moral sexual «la educación de los niños debe realizarse en casa».

 

Además de Orban, la Ministra de Justicia magiar, Judit Varga, ha hecho una encendida defensa de la ley y ha replicado a los argumentos de los países de la Unión Europea que pretenden quebrantar la soberanía de su nación. Previamente a la reunión donde se presentó la iniciativa contra su país, había dicho:

 

«Otro día, otro Consejo de Asuntos Generales en Luxemburgo. No cederemos a los chantajes, sino que defenderemos el honor de nuestra patria».

 

Judit Varga: la ley protege a los menores, no interfiere en cómo viven los adultos

 

Y posteriormente, ha ofrecido los siguientes argumentos:

 

  • La nueva ley de Hungría no entra en conflicto con las leyes europeas. Garantiza el derecho de los padres a decidir sobre la educación sexual de sus hijos. La educación no debe entrar en conflicto con la voluntad de los padres.
  • En Hungría nadie interfiere en cómo viven los adultos su vida. En nuestra opinión, un adulto libre no debe dar cuenta de su vida ante ninguna autoridad secular, sólo ante Dios cuando llegue el momento.
  • Por lo tanto, la ley húngara no se aplica a la vida y las prácticas sexuales de los adultos mayores de 18 años, ni a lo que están expuestos como adultos en el ámbito público. No queremos interferir en el estilo de vida de los adultos. Sin embargo, hay que proteger a los niños.
  • En contra de las críticas, la ley no limita la libertad de opinión, sólo limita la forma en que una opinión puede llegar a un menor. Les protege de acceder a contenidos que puedan contradecir los principios con los que sus padres les educan hasta que ellos mismos sean adultos.
  • La libertad no es sólo la libertad de elección/de expresión/de reunión/de asociación, sino también el derecho a defender a nuestras familias y a educar a nuestros hijos. Es un derecho soberano en el que no hay competencias concurrentes de la UE. Defendemos que la educación de sus hijos debe ser decidida únicamente por los padres.

 

 

Infocatolica.com