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Viernes, 24 Enero 2014 10:47

Una montaña de dinero para destruir la familia

La socióloga y ensayista alemana Gabriele Kuby, en una reciente entrevista publicada en "Tempi" (11 de enero, a cargo de Vito Punzi), ha expresado su gran aprecio por el libro de Peeters sobre la «Revolución cultural occidental», porque le «ha abierto los ojos».

Y sobre todo por revelar quién está realmente detrás de los masivos financiamientos que sirven a los ideólogos de Naciones Unidas —y últimamente de la Unión Europea— para ganar visibilidad y espacios en los medios de comunicación: «grupos industriales globalizados, grandes fundaciones como Rockefeller y Guggenheim, personas muy ricas como Bill y Melinda Gates, Ted Turner y Warren Buffett, [...] y la Unión Internacional de lesbianas y homosexuales (Ilga)». Grandes lobby, en suma, grupos de poder en capacidad de autofinanciarse y, por tanto, de acceder a los medios de comunicación y controlarlos en forma contundente y permanente.

Kuby es una convertida, bautizada el 12 de enero 1997. En el 2012 se publicó su último libro, “La revolución sexual global. Destrucción de la libertad en nombre de la libertad", que aún no se ha traducido al italiano. Después de su conversión —dice— «se me han caído las vendas de los ojos».

Según la socióloga, la revolución cultural actual está llevando a cabo uno de sus programas más nefastos: la destrucción de la familia humana natural, con el pretexto de promover una completa liberación sexual. La ideología y el «concepto de "Género" —observa Kuby en la entrevista— presupone que cualquier orientación sexual [...] es equivalente y debe ser aceptada por la sociedad», y «cualquiera que se enfrente a esto» es «discriminado como “homofóbico”».

Estamos, por tanto, frente a «un ataque mundial contra el orden de la creación» y, por eso, «contra la humanidad entera». El objetivo es destruir «el fundamento de la familia», para «reducir el crecimiento de la población en este planeta». Además «son pocos los que están conscientes de que detrás se esconde una estrategia de las élites de poder, de la ONU a la Unión Europea, a las altas finanzas".

Los católicos no callan

Si diéramos una credibilidad acrítica a los medios de comunicación laicos (tv, diarios, radio, informática), parecería que el mundo católico y civil, en general, están taciturnos o casi dormidos ante este diseño subversivo. Taciturnos, en cambio, son los medios de comunicación, puesto que el catolicismo sí ha reaccionado y no sólo en la voz de Peeters, de Kuby o de otros perspicaces autores, en el ámbito civil y social.

La lista de las iniciativas populares es inmensa e involucra a cientos de miles de personas: "La Manif por tous" en Francia (con filiales también en Italia), que denuncia las políticas antifamiliares y antieducativas del gobierno socialista de Hollande; los comités italianos "Centinelas en pie" o "Sí a la familia», activos por motivos similares; foros y asociaciones pro-vida, como la "no194”, por la realización de un referéndum para derogar la ley italiana que permite el aborto; movimientos religiosos; prensa escrita católica y online.

Es una batalla que se ha vuelto cotidiana, especialmente desde el año 2005, luego del fracaso del referéndum por la derogación de la Ley 40, que reducía en Italia los males de la fecundación artificial. Los Papas y los Obispos han apoyado y alentado a lo largo del tiempo las distintas iniciativas, que no son importantes solo en el ámbito cristiano católico, sino que son vitales para el bien común del género humano.

Hace pocos días (7 de enero), según lo ha informado el Pontificio Consejo para la Familia, el Papa Francisco «ha alentado al Obispo de Malta a oponerse a la ley de adopciones gay», y en su Mensaje para la Jornada de la Paz 2014 (1 de enero) ha vuelto al tema de la familia y los roles «complementarios de todos sus miembros, en especial del padre y la madre».

 

http://www.vanthuanobservatory.org/  24-01-2014