Viernes, 07 Enero 2022 15:07

Mons. Báez denuncia «el terrible sufrimiento de los presos políticos a causa de la crueldad de una dictadura inhumana»

Mons. Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, que tuvo que salir de Nicaragua para que no corriera peligro su vida, ha denunciado en Twitter la situación de los presos políticos en su país bajo la dictadura sandinista.

 

(Café con Voz/InfoCatólica) El prelado ha comentado la noticia publicada por Café con Voz:

Familiares de secuestrados políticos, denunciaron que sus parientes opositores encerrados, se enfrentan a problemas psicológicos y mentales, debido al maltrato implementado en las celdas de «El Nuevo Chipote»

 

Uno de los casos de mayor preocupación es el de Róger Reyes, integrante del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco, UNAB; y quien lleva más de 138 días secuestrado por la dictadura sandinista, que lo acusa de «traición a la patria».

 

«Mi esposo está perdiendo la memoria y está sumido en una profunda depresión, producto de llevar más 45 días en una celda de castigo por segunda ocasión, lo que sumado al aislamiento anterior, conlleva a más de 100 días de aislamiento injustificado» indicó Fernanda Guevara, cónyuge de Reyes.

 

«Roger se encuentra en una celda de dos metros por dos metros, totalmente sellada, solamente tiene un pequeño agujero en el techo por donde entra el mínimo de oxígeno», añadió.

 

Castigado por almacenar jugos

Guevara aseguró que su esposo fue trasladado a una celda de castigo, solo por tener guardados algunos jugos que le había llevado y que no consumió.

 

«Desde que se encuentra en esa celda, está perdiendo la memoria. Empezó olvidando pequeños detalles cotidianos, como cepillarse los dientes o si se había bañado y desayunado. Esto ha venido empeorando, al punto de no recordar el rostro y nombre de sus hijas. Lo más grave, fue que no pudo recordar que tenía más de una hija, y cuando le dije que teníamos dos hijas y le recordé sus nombres y las describí, le causó gran tristeza y desesperación», relató Guevara.

 

Según la denuncia, Reyes tampoco puede recordar cómo, cuándo y dónde fue capturado, cuántos días lleva secuestrado.

 

«Tuve que recordarle todos los detalles de su captura y de todo lo que ha olvidado. También está presentando problemas de la vista, insomnio y estreñimiento, una nueva condición desde finales de diciembre», añadió Guevara.

 

La esposa de Reyes digo que especialistas le han asegurado, que su cónyuge está entrando en una psicosis transitoria o desconexión de la realidad debido al aislamiento prolongado.

 

«Esta situación es la de mayor urgencia ya que causa daños irreparables en la integridad psicológica y física. El aislamiento es una de las peores formas de tortura y no se puede minimizar», dijo la esposa de Reyes.

 

Guevara exigió a la dictadura el cese inmediato de las torturas, incluidos el aislamiento y la incomunicación, que se le permita ser examinado y tratado de emergencia por un especialista de la salud mental y además, que se le permita ingreso para una valoración independiente por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

 

Sufren desmayos

Los familiares de los secuestrados, hicieron hincapié en las condiciones de los presos políticos adultos mayores, especialmente en el caso de José Pallais, quien ha perdido 90 libras, Edgar Parrales, quien carece de intestino, tiene una hernia y ha perdido 12 libras en 40 días; Violeta Granera, que ha perdido piezas dentales; y Juan Lorenzo Hollman, quien tiene una mancha en el ojo y ha sufrido desmayos.

 

«Mauricio Díaz que ha perdido alrededor de 30 libras, se ha desmayado dos veces, tiene manchas en su piel y lagunas mentales», señala la denuncia.

 

«En la mayoría de los casos no se ha admitido valoraciones y seguimiento médico externo o de especialistas, ni siquiera en los casos de condiciones preexistentes; ya han desarrollado otras afecciones y sus vidas están en riesgo permanente», indicaron el martes en una rueda de prensa virtual.

 

MIRA EL VIDEO EN YOUTUBE: https://youtu.be/LgkZKR1Ztwk

 

 

 

Infocatolica.com