Domingo, 02 Marzo 2014 18:00

Las sutilezas a que recurre satanás en los momentos actuales

 

 

Un modo de combatirlas útil incluso para los que no creen.

 

El padre Dwight Longenecker tiene la teoría de que las influencias o posesiones demoníacas son más comunes de lo que los pensamos porque son intermitentes y muchas veces débiles o lights. Ver aquí.
 
Pero también es conciente de que es difícil hablar hoy a los cristianos de lo demoníaco, porque descreen.
 
Pero en todo caso, se crea o no en el demonio, un pastor puede trabajar de manera simbólica para eliminar las influencias demoníacas sutiles que se están viendo crecer. 

 

En su experiencia, es mucho más probable que lo diabólico se insinúe en las vidas ordinarias en formas mucho más sutiles de lo que ha sido habitual. ¿No es eso lo que esperaríamos del Padre de las Mentiras, la Gran Serpiente?

Esto quiere decir que satanás tiene más probabilidades de controlar ciertas partes de nuestras vidas en forma sutil, las que hemos cedido a él. Lo imagina como una serpiente constrictora presionando alrededor de ciertas partes de nuestras vidas, aprisionándolas, con la esperanza de poco a poco tomar el control de nuestra voluntad por completo hasta que estemos arruinados.

UN EJEMPLO QUE VIVIÓ

 

Este es un ejemplo que da:

He trabajado con un joven que había cedido a la pornografía y la promiscuidad sexual. Cuando empezamos a hacer un trabajo espiritual, en esta zona tenía un punto ciego completamente. Quería crecer en la gracia, pero realmente no podía ver el problema del pecado. Cuando insistí surgió la furia y fue extraordinario y aterrador verlo. En realidad me miró de una manera extraña. Sus ojos se encendieron como con furia y exhaló a través de sus dientes como un silbido. Sólo duró un instante, pero algo más estaba allí.

Exorcismo gran escala no era necesario. Aquí estaba un hombre que iba a la confesión y la misa regularmente y parecía ser un buen cristiano. Sin embargo, algo más estaba en funcionamiento. Había una parte de su vida que no fue redimida y una batalla que estaba pasando por su alma.

Esta no era una  posesión demoníaca como tal, sino que a veces se le llama “obsesión”. Es como si la persona fuera infectada con un virus que está trabajando en el cuerpo como un agente extraño y causando la enfermedad, pero no la muerte.

LOS REMEDIOS

 

El padre Longenecker está convencido de que este tipo de infección demoníaca es muy común y en aumento. Entonces, ¿qué hacer al respecto?

Él sugiere la confesión implacable y regular como el primer remedio. El arrepentimiento y un examen completo y abierto de conciencia. Si esto se puede hacer con un sacerdote director espiritual aún mejor.

En segundo lugar, cree que debemos tener en cuenta lo que ha llamado “auto liberación.” Esta es una manera de usar la vida de oración para nombrar y expulsar conscientemente las influencias demoníacas. Recitar el Padre Nuestro lentamente con un enfoque en “líbranos del mal” es un poderoso remedio.

Tercero, el uso de agua bendita, escapularios, velas bendecidas, imágenes y otros sacramentales son útiles.

Por último, una verdadera concentración consciente de la presencia del Señor Jesús y de su santo nombre en la Eucaristía puede ayudar a expulsar al demonio que existe en nuestra vida ordinaria.

UNA METODOLOGÍA PASTORAL QUE NO IMPLICA NECESARIAMENTE QUE SE CREA EN EL DEMONIO

 

En esta teoría que Longenecker está desarrollando está dispuesto a aceptar que estas influencias pueden ser demoníacanas o no. Pero considera que es de buen sentido práctico verlas como demoníaco. Nos ayuda a identificar el problema, nombrarlo y echarlo fuera.

Así, por ejemplo, una persona puede estar luchando con el alcoholismo y puede llamarla “la bebida del demonio”. El problema puede tener una dimensión demoníaca o puede que no. En realidad no importa. Lo que importa es que la persona vea el problema como un problema objetivo real y tome medidas positivas para expulsar al “demonio”.

Esto parecería poner el caso en el ámbito de la “práctica ritual” y el “lenguaje simbólico útil”, en medio de una mentalidad que niega la realidad objetiva de lo demoníaco. Pero no tiene por qué. Uno puede afirmar el valor positivo del“ritual práctico” y el “lenguaje simbólico” sin dejar de ser agnóstico sobre la realidad objetiva de lo demoníaco en casos particulares.

La conclusión es que es mejor creer en lo demoníaco y tratar los casos pastorales como si fueran reales que si no lo fueran.

Es mejor recordar que nuestro adversario el diablo, anda al acecho como león rugiente buscando a quien devorar.

 

Fuentes: Dwight LongeneckerSignos de estos Tiempos

 

forosdelavirgen.org  02-03-2014