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Sábado, 28 Junio 2014 05:41

El Vaticano presentó el resultado de la encuesta sobre los problemas que enfrenta la familia

 

El documento de trabajo para el Sínodo de la Familia.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede presentó el jueves, el Instrumentum Laboris de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los obispos (del 5 al 19 octubre 2014) cuyo tema es “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”.Una Asamblea General Ordinaria con un mayor número de obispos y de participantes tendrá lugar un año más tarde. El documento completo de más de 70 páginas puede ser leído aquí.

 

El documento pide misericordia y una mejor formación para los católicos que luchan con la enseñanza de la Iglesia. Los católicos que no siguen las enseñanzas de la Iglesia deben ser tratados con misericordia, pero al mismo tiempo necesitan ser educados mejor en su contenido. También promueve una “pastoral de la misericordia”.

LA PRESENTACIÓN DEL INSTRUMENTUM LABORIS

 

Durante la presentación, el secretario General del Sínodo de los Obispos, el cardenal Lorenzo Baldisseri, ha explicado que el Instrumentum Laboris consta de tres partes,

“La primera, -ha dicho- dedicada al Evangelio de la familia, trata del plan de Dios, del conocimiento bíblico, magisterial y de su recepción, de la ley natural y de la vocación de la persona en Cristo…”.

“La segunda parte aborda los desafíos pastorales inherentes a la familia, tales como la crisis de la fe, las situaciones críticas internas, las presiones externas y otras problemáticas”.

“En la tercera parte se presentan primero las cuestiones relacionadas con la apertura a la vida, tales como el conocimiento y las dificultades en la recepción del Magisterio, las sugerencias pastorales, la praxis sacramental y la promoción de una actitud abierta a la vida…”

EL TONO GENERAL

 

Este documento, que servirá de base para las discusiones de los obispos cuando se encuentren, sugiere que si bien el enfoque pastoral de la Iglesia no necesariamente cambie, tiene que ser mejor articulado.

Parece particularmente preocupado de que la familia se encuentra bajo la presión de una variedad de ángulos. En Occidente hace un listado que incluye el hedonismo, el relativismo, el individualismo, la transitoriedad y el deseo de gratificación inmediata, mientras que en África y partes de Asia la poligamia y el divorcio por motivo de que una mujer es incapaz de tener hijos.

El documento también hace frecuentes referencias críticas a la “teoría de género”, la idea de que el género es una construcción social, como otra amenaza para el matrimonio.

Al mismo tiempo, el documento muestra una sensibilidad a los problemas financieros – incluyendo la falta de una vivienda adecuada – que llevan a las parejas jóvenes a retrasar casarse y hace un llamado a la Iglesia a desarrollar programas pastorales para ayudar a aquellos en los matrimonios irregulares y dar la bienvenida a los hijos de parejas homosexuales.

Dice que se carece de conocimiento de la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio entre los católicos y que algunos clérigos no están preparados para explicar la enseñanza sobre la sexualidad, mientras que otros expresan indiferencia.

Esta ignorancia es especialmente evidente cuando se trata de la ley natural, el fundamento filosófico de la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la sexualidad. Muy pocos católicos demostraron una comprensión del concepto y algunos creen que “natural” significa “lo que viene naturalmente.” Asimismo, señalizó que en la evolución de occidente, la biología y la neurociencia argumentan que la ley natural no es “científica”.

COMUNIÓN PARA DIVORCIADOS VUELTOS A CASAR

 

Hay parejas divorciadas y vueltas a casar que son simplemente ignorantes de su unión irregular, dice el documento, mientras que aquellos que son conscientes “se sienten frustrados y marginados”, debido al hecho de que no pueden recibir la comunión.

“Algunos se preguntan por qué otros pecados pueden ser perdonados y no el de ellos”.

“Otros no pueden ver cómo los religiosos y sacerdotes pueden recibir una dispensa de sus votos y obligaciones sacerdotales para que puedan casarse, mientras que las personas divorciadas y vueltas a casar no pueden recibir la comunión”.

Sin embargo, el documento afirma que estas cuestiones,

“ponen de relieve la necesidad de proporcionar la formación adecuada y la información sobre el asunto.”

Al mismo tiempo, sin embargo, el tono es pastoral, con una solicitud de las jerarquías locales de la Iglesia a

“ejercer más ampliamente la misericordia, la clemencia y la indulgencia hacia las nuevas uniones”.

Continúa diciendo que:

“Con gran misericordia, la Iglesia está llamada a encontrar formas de acompañamiento, que puedan apoyar a sus hijos en el camino de la reconciliación. Con paciencia y comprensión, ella debe explicar a estas personas que el no poder celebrar los sacramentos, no significa que se les excluye de la vida cristiana y de la relación con Dios”.

Por otra parte, el documento implica un consenso entre los obispos para que el proceso de anulación sea más fácil y más eficiente.

LAS PAREJAS DEL MISMO SEXO

 

No hubo ningún indicio de un cambio en la aceptación de las uniones entre homosexuales.

Las conferencias episcopales, sin embargo, dicen que están tratando de encontrar una actitud “respetuosa, sin prejuicios” para las parejas homosexuales, aunque el documento señala que no hay consenso.

Hace hincapié en que las parejas homosexuales deberían recibir un apoyo“de la misma manera que cualquier otra pareja”, cuando busca el bautismo para sus hijos. La descendencia de los homosexuales también debe ser recibida con la misma “sensibilidad y preocupación que se da a otros niños.” 

ANTICONCEPCIÓN

 

El documento indica que la gran mayoría no son conscientes de los“aspectos positivos” de la Humanae Vitae - encíclica del Papa Pablo VI, reiterando la prohibición de la anticoncepción artificial.

“Una gran mayoría de las respuestas hacen hincapié en como la valoración moral de los diferentes métodos de control de la natalidad se percibe comúnmente hoy en día como una intromisión en la vida íntima de la pareja y una invasión de la autonomía de la conciencia”,explica.

También dice que las parejas por lo general no consideran que el uso de la anticoncepción sea un pecado y una cuestión para la confesión (lo contrario, sin embargo, se cree sobre el aborto).

La Humanae Vitae, concluye el documento, debe hacerse más conocida en los cursos de preparación al matrimonio y esto debe hacerse en colaboración con aquellos que están médicamente entrenados.

Por último, como un signo de esperanza, el documento apunta al deseo continuo entre los jóvenes a casarse y formar una familia.

“Este es un verdadero signo de los tiempos que debe considerarse como una oportunidad para el ministerio pastoral”, afirma.

 

 

Fuentes: Vaticano, The Tablet, Signos de estos Tiempos  27-06-2014