Miércoles, 03 Septiembre 2014 14:30

Un gran tema para el Sínodo de las Familias: más de la mitad de los divorciados se arrepienten

 

Algo de lo que no se está debatiendo en la Iglesia.
 
El divorcio es un flagelo que está atacando a las familias, a tal punto que está siendo un punto de debate dentro de la Iglesia Católica en este momento, especialmente referido a la posibilidad de dar la comunión a los divorciados vueltos a casar.

 

O sea que predomina la lógica de reducir las pérdidas antes que la lógica de la reparación.

Pero datos de encuestas muestran que más de la mitad de los divociados se arrepiente del divorcio y casi 8 de cada 10 de estos, le quisieran dar a la relación una nueva oportunidad. No sabemos qué proporción de los católicos divorciados piensan así, sería interesante una encuesta al respecto, pero probablemente la cifra sea similar o incluso superior.

Claro que esto no es tan fácil de operar, porque para “bailar el tango se necesitan dos” y “si uno no quiere dos no pueden”, y en esto sería importante que la pastoral de los divorciados prestara atención y divulgara su trabajo.

¿Qué hace la pastoral de los divorciados? ¿Sólo trata de consolar y contener a los que han formado nuevas parejas? ¿Tiene alguna actividad pastoral para recomponer el vínculo roto de los matrimonios originales? ¿Y cuáles son esas actividades?

Francamente los católicos de a pie no tienen información al respecto. Y una buena difusión de este tema podría acercar a muchos, y una buena operación podría recomponer parejas.

Este es un punto central de los divorcios – el arrepentimiento y como manejarlo – del que no se ha oído hablar de cara al Sínodo de la Familia, sino que la discusión se ha centrado en reahabilitar a los divorciados que se casaron de nuevo.

Es lícito que en la Iglesia Católica se plantee la discusión de si dar la comunión a los divorciados o no, porque hay muchos divorciados vueltos a casar que se sienten maltratados por la Iglesia por no poder comulgar; veremos que resuelve el sínodo.

Pero en realidad, es más importante el planteo reparatorio de las parejas divorciadas. El cómo puede hacer la Iglesia para recomponer los matrimonios.

La encuesta a que aludimos fue realizada en el Reino Unido y muestra que más de la mitad de los divorciados se arrepiente de haber renunciado a la relación.

En la encuesta de 2000 personas, entre hombres y mujeres que estaban divorciados, cuando se preguntó si el divorcio era la opción correcta 54% de ellos dijo que no.

El arrepentimiento es tal que el 42% de los divorciados consideran dar a la relación otra oportunidad y que el 21% de ellos regresarían a sus ex compañeros.

El Diario Extra de Brasil, habló con la terapeuta de parejas Daniela Ervolino, quien dijo que esas situaciones reveladas en la encuesta son similares a las de Brasil.

“Muchas parejas se separan por impulso. Cada vez más personas quieren resolver todo al instante y tienen menos paciencia para dedicarse a la relación”, dice.

La terapeuta entiende que el arrepentimiento por el divorcio ocurre por la falta de diálogo en la relación.

“La gente no habla sobre los problemas por temor de iniciar una discusión, por prejuicio y por hallar que el otro ya debería conocer ciertas cosas. Hablar y escuchar es la clave”.

El periódico también planteó las diez razones principales que generan el arrepentimiento:

1 Sentir la falta de la o el Ex

2 Sentirse un fracaso

3 Andar apasionado por la o el Ex

4 Sentir que la pareja no fue razonable en la decisión

5 Sentirse solitario/a

6 Descubrir que “la hierba del vecino no siempre mas verde”

7 Ver al o a la Ex con una nueva pareja

8 Percibir que los dos son mejores juntos que separados

9 Tener problemas de relacionamiento con los hijos

10 Ver que la vida de los hijos fue afectada

Fuentes: Gospel Prime, Signos de estos Tiempos 03-09-2014