Sábado, 28 Febrero 2015 12:24

Cuando la verdad "no milita"

 

 Por Carlos Alvarez Cozzi (·)

Las agencias de noticias internacionales revelaron que el primer “matrimonio” homosexual celebrado en la Argentina por Alex Freyre y José Di Bello hace algunos años no fue real, es decir, si bien se contrajo, los “esposos” no eran y no soy gays, y que, ellos mismos acaban de admitir que lo hicieron como “acto militante” kirchnerista para impulsar la ley de “matrimonio homosexual”. (http://tn.com.ar/sociedad/la-respuesta-de-alex-freyre-y-jose-di-bello-un-divorcio-es-solo-un-divorcio_573797).

Y ello se suscitó a raíz que acaban de solicitar el divorcio ante la Justicia.

Toda una revelación, verdad? Justamente es la verdad la que no “milita” en este triste caso.

Creo que los homosexuales activos deberían ser los primeros en estar molestos con este gesto abusivo y engañoso de estos dos oficialistas.

Esta triste realidad no es nueva. Ya algunos países del mundo, entre ellos Argentina y Uruguay han sancionado leyes de denominaron eufemísticamente de “matrimonio igualitario”. Bachelet, en Chile, con receta que trajo de su anterior cargo en ONU Mujeres se apresta a impulsarlo en su país junto con la legalización del aborto.

El futuro secretario general de OEA, el ex canciller uruguayo de Mujica, Luis Almagro, acaba de afirmar que desde ese alto cargo interamericano habrá de impulsar la nueva agenda de “derechos” en el continente, inclusiva del aborto y el “matrimonio” homosexual.

En cambio, afortunadamente en Ecuador el presidente de izquierda Rafael Correo ha asegurado que en su país la ideología de género no será reflejada en la legislación por ser antinatural e ir contra la persona y la familia.

En Paraguay, recientemente, se le ha pedido al secretario general de Naciones Unidas que deje de presionar a su país para que acepte la agenda de género y legisle consecuentemente. Lo que demuestra que esta ola no es aceptada por todos.

Sabiamente el papa Francisco ha dicho que esto es “colonialismo cultural” y cultura del “descarte” e instó a los países, sobre todo latinoamericanos, a no dejarse colonizar en contra de la cultura autóctona.

Por eso, lo del título, en el caso argentino que comentamos la que no “militó” fue precisamente la verdad, pero claro, eso parece no importarle a muchos.               

Seguramente lo consideran un “detalle” menor y despreciable. Acaso para ellos el fin no justifica los medios?

 

(·) Jurista y dirigente socialcristiano uruguayo