Miércoles, 25 Marzo 2015 10:01

500 sacerdotes en Inglaterra y Gales instan al Sínodo a mantenerse firme en la doctrina y práctica de la Iglesia

Estoy estupefacto. Leo en el Catholic Herald que casi 500 –461 sacerdotes, exactamente– de lo más granado de la Iglesia en Inglaterra y Gales han firmado una carta suplicando a los «padres sinodales» para que confirmen la fe y destierren la confusión que reina en el ambiente.

El texto es duro y claro para quien quiera entenderlo (traduzco a vuela pluma).

Después del Sínodo Extraordinario de Obispos celebrado en octubre de 2014, se ha levantado mucha confusión en relación con la enseñanza de la moral católica.

Deseamos, en esta situación, como sacerdotes católicos, volver a afirmar nuestra fidelidad inquebrantable a la doctrina tradicional sobre el matrimonio y el verdadero significado de la de la sexualidad humana, fundada en la Palabra de Dios y enseñada por el Magisterios de la Iglesia durante dos milenios.

Nuevamente nos comprometemos con la tarea de presentar esta enseñanza en toda su plenitud, toda vez que acogemos con el amor del Señor a aquellos luchan por responder a las exigencias y desafíos del Evangelio en una sociedad cada vez más secular.

Además afirmamos la importancia de mantener la disciplina tradicional de la Iglesia con respecto a la recepción de los sacramentos, y que la doctrina y la práctica permanezcan firme e inseparablemente en armonía.

Instamos a todos los que van a participar en el segundo Sínodo, en octubre de 2015, a que hagan un anuncio claro y firme de la enseñanza inmutable enseñanza moral de la Iglesia, para que la confusión desaparezca y la fe sea confirmada.

Atentamente (y los nombres de los 461 sacerdotes)

 

 

Según cuenta Madeleine Teahan algunos sacerdotes no han firmado por presión de «sus superiores»:

 

Vaya por delante que este tipo de actuaciones en la Iglesia no me gustan, no creo que sean el modo de hacer las cosas y me consta que muchos de los firmantes opinan lo mismo.

Por eso comento la noticia, porque supone una reacción extraordinaria en circunstancias extraordinarias.

Por otro lado, es una iniciativa que muestra una profunda preocupación pastoral por las almas, que al margen del modo, me ha emocionado por la intención.

Y en tiempos de zozobra agradezco que haya pastores que dan la cara, y muestran misericordia y verdad, no se puede dar la una sin la otra.

Como declaró uno de los firmantes:

«La misericordia requiere tanto amor como verdad. Hay mucho en juego. No todos los sacerdotes estarían cómodos expresándose en una carta abierta, pero estaría muy preocupado si hubiesen sacerdotes que estuviesen en desacuerdo con las opiniones que contiene»

Me ha parecido una manera muy british de decir las cosas, siendo el colegio episcopal británico el que es.

En cualquier caso, me uno a la petición de oración y os animo a todos.

 

 

 infocatolica.com