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Martes, 12 Enero 2016 12:16

Los efectos de la ruptura matrimonial: los hijos de familias monoparentales se multiplicaron por tres en 50 años

 

En 1960, el porcentaje de niños que vivían con padre y madre originales era del 73%, ahora es del 46%; el de los que viven con un solo progenitor ha pasado del 9% al 26%. Se mantiene el de padres en segundas nupcias; mientras el de parejas que cohabitan no existía y ahora es el 7%

 

Cuando Estados Unidos estornuda, el resto del mundo se resfría. Este viejo dicho, que se suele aplicar a la economía, se hace realidad también para el mundo occidental en lo relativo a la familia. Y es que la vida familiar está cambiando, hasta tal punto que los hogares biparentales estadounidenses están en auténtico declive.

Mientras tanto, surgen nuevas formas familiares como la cohabitación, inexistente hace 50 años y que ahora se manifiesta en un 7% de hijos de padres que viven juntos sin estar casados, mientras se mantienen en ese tiempo los que viven con padres casados ensegundas nupcias.

Sin embargo, los mayores efectos de la ruptura matrimonial se plasman en un espectacular incremento de familias desestructuradas: los hijos de familias monoparentales se han multiplicado por tres desde 1960.

Así, a día de hoy más de tres de cada diez nacimientos se dan entre mujeres que son solteras, viven solas tras su separación, o viven con una pareja

Para los niños, la creciente diversidad en los arreglos de vida de las familias

Para los niños, la creciente diversidad en los arreglos de vida de las familias

sin estar casados.

El declive matrimonial

 

De hecho, las rupturas matrimoniales y los divorciosno han hecho otra cosa que aumentar en los últimos 54 años, con lo que el número de hijos que viven con su padre y su madre originales ha caído en ese tiempo 27 puntos porcentuales. En 1960 eran un73%; en 2014 habían pasado al46%, como se puede apreciar en el gráfico de la derecha, reproducido a partir del estudio ‘La familia americana de hoy’, elaborado por el Pew Research Center.

También se aprecia una posición intermedia, la de 1980, donde los niños que vivían en una familia formada por padre y madre casados en su primer matrimonio eran el 61%.

De esta manera, la familia tradicional “ya no es una forma de familia dominante en Estados Unidos”, y “los padres de hoy están criando a sus hijos en un contexto cada vez más diverso”, dicen las conclusiones del estudio.

Las monoparentales se multiplican por tres

 

Al mismo tiempo, en el gráfico se observa también que el porcentaje de hijos que viven con un solo progenitor, es decir en familia monoparental o desestructurada, ha crecido en 17 puntos porcentuales, pasando del 9% al 26% en ese mismo periodo de 54 años. Y en 1980 el porcentaje era del 19%.

Otra cuestión que destaca el estudio en este apartado es que, “en un período de tres años, alrededor de tres de cada diez (31%) niños menores de seis años habían experimentado un cambio importante en su estructura familiar o del hogar, en forma de divorcio de los padres, de separación, de matrimonio, de cohabitación o de muerte”.

El gráfico muestra más datos en ese sentido: en 1960, un 14% de los niños vivían con padres vueltos a casar en segundas nupcias, y esa cifra apenas ha variado con el paso del tiempo. En 1980 suponían el 16% y, en 2014, el 15%.

Tampoco ha habido apenas cambios en los niños sin padres: en 1960 y 1980 eran el 4%, y en 2014 el 5%.

El estudio añade que “estos cambios han sido impulsados en parte por el hecho de que los estadounidenses de hoy están saliendo del matrimonio en mayor proporción que en el pasado”.

“Ahora, cerca de dos tercios (67%) de las personas menores de 50 años que se había casado están todavía en su primer matrimonio”. En comparación, ese porcentaje “era del 83% en 1960”, añade.

El trasvase a familias monoparentales

 

El estudio muestra también las cifras globales, es decir sumando los hijos de padres en primer matrimonio y los de segundas nupcias, del porcentaje de niños que viven con sus dos padres y el de los que viven con un solo padre o madre.

En este otro gráfico, reproducido también a partir del estudio, se puede ver que los niños que vivían con su padre y su madre en un mismo hogar en 1960 eran el 87%, mientras que en 2014 habían caído hasta el 69%, o sea 18 puntos porcentuales menos. Se trata del “punto más bajo en en más d medio siglo”, recuerda el informe.

 

El declive de los hogares formados por padre y madre con hijos

 

Asimismo, el porcentaje de hijos de familia monoparental era del 9% en 1960 y, 54 años después, ese porcentaje había crecido hasta el 26% (17 puntos más), con lo que se puede hablar de prácticamente un trasvase del número de niños que han pasado de una situación a otra.

Respecto a los hijos de padres que cohabitan, el estudio pone el acento en que a ese 7% actual, habrá que sumar “una parte mucho más grande que va a experimentar este tipo de arreglo de hogar en algún momento de su infancia”.

Cabe añadir que “las estimaciones sugieren que alrededor del 39% de los niños tendrán una madre en una relación de cohabitación en el momento en que tengan 12 años; y cuando tengan 16 casi la mitad (46%) tendrá la experiencia con su madre conviviente”.

Y concluye el estudio en esta parte que “en algunos casos, esto va a suceder porque una madre que nunca se han casado entra en una relación de cohabitación; en otros casos, una madre puede entrar en una relación de cohabitación después de una ruptura matrimonial”.

Los niños negros, mayoría monoparental

 

Por otra parte, el estudio constata cómo “los niños negros y los que tienen padres con menor educación tienen menos probabilidades de estar viviendo en hogares biparentales”, como se observa en este tercer gráfico.

Los niños negros y los que tienen padres con menos educación tienen menos probabilidades de estar viviendo en hogares biparentales

Los niños negros y los que tienen padres con menos educación tienen menos probabilidades de estar viviendo en hogares biparentales

En la primera parte del gráfico se ve cómo “la mayoría de los niños blancos, hispanos y asiáticos viven en hogares con ambos padres, mientras que menos de la mitad de los niños negros viven en este tipo de convivencia”.

“Además, al menos la mitad de los niños asiáticos y blancos viven con dos padres, ambos de su primer matrimonio. Los porcentajes de los niños hispanos y negros que viven con dos padres en su primer matrimonio son mucho más bajos”, agrega el estudio.

En cualquier caso, “los niños asiáticos son los más propensos a estar viviendo con ambos padres; son el 84%, incluyendo el 71% que viven con padres en su primer matrimonio. Un 13% de los niños asiáticos viven en un hogar con un solo padre, mientras que el 11% vive con padres que se han vuelto a casar, y sólo el 3% viven con padres que cohabitan”, completa.

Al mismo tiempo, “aproximadamente ocho de cada diez (78%) de niños blancos viven con dos padres, incluyendo cerca de la mitad (52%) con los padres en su primer matrimonio y el 19% con dos padres en un nuevo matrimonio; el 6% tiene padres que cohabitan. Entre los niños blancos, cerca de uno de cada cinco (19%) viven con un solo padre”.

“Entre los niños hispanos, dos tercios viven con dos padres. En total, el 43% viven con dos padres en su primer matrimonio, mientras que el 12% vive con sus padres en un nuevo matrimonio, y el 11% viven con padres que cohabitan. Un 29% de los niños hispanos viven con un solo padre”, señala el estudio.

En cuanto a los niños negros, “la mayoría -54%- viven con un solo padre. Sólo el 38% viven con sus dos padres, incluyendo un 22% que viven con dos padres en su primer matrimonio. Algunos 9% están viviendo con padres que se han vuelto a casar, y el 7% están residiendo con los padres que cohabitan”.

Cuanto más bajo es el nivel académico de los padres, mayor es la posibilidad de que el niño viva en una familia desestructurada

Cuanto más bajo es el nivel académico de los padres, mayor es la posibilidad de que el niño viva en una familia desestructurada

Los estudios académicos de los padres, factor clave

 

En la segunda parte del gráfico se constata también que existe una relación entre los estudios de los padres y la unidad en el seno de la familia.

Por una parte, “los niños con al menos un padre con estudios universitarios tienen muchas más probabilidades de estar viviendo en un hogar con dos padres”, dice el estudio.

“El 88% de los niños que tienen al menos un padre con un título de licenciatura o más viven en un hogar con dos padres, incluyendo un 67% que viven con dos padres en su primer matrimonio”, añade. En este apartado, los hijos de padres que cohabitan son el 3% y los de monoparentales el 13%.

“En comparación, cerca del 68% de los niños que tienen un padre con un poco de experiencia de la universidad viven en un hogar con dos padres, y sólo el 40% viven con padres que son un primer matrimonio”, señala.

“Seis de cada diez (59%) que tienen un padre con un diploma de escuela secundaria están en un hogar con dos padres, incluyendo un 33% que están viviendo con los padres en su primer matrimonio. Mientras tanto, más de la mitad (54%) de los niños cuyos padres carecen de un diploma de escuela secundaria están viviendo en un hogar con dos padres, incluyendo el 33% de padres en su primer matrimonio”, concluye el estudio en este apartado.

 

 

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