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Miércoles, 20 Enero 2016 17:47

El Partido Demócrata Chileno, aliado de Bachelet, se opone a la legalización del aborto ¿Imprevisión o ingenuidad?

ABORTO EN CHILE.                                                                                                                                     

 

Por Carlos Álvarez Cozzi

 

En política no se debe actuar con imprevisión ni ingenuidad.  Sobre todo cuando de alianzas políticas se trata. Porque eso es lo que justamente le está sucediendo al Partido Demócrata Cristiano chileno en la actualidad.

Integró desde hace años la Concertación Democrática con el Partido Socialista en los gobiernos democráticos pos-dictadura, con la presidencia de Patricio Alwyn, Ricardo Lagos y Michele Bachelet durante sus administraciones, la segunda en curso.

 

Si bien en los primeros gobiernos el Partido Socialista respetó el acuerdo de que no procuraría la legalización del aborto, en el actual de Bachelet, (ex presidenta de ONU Mujeres, y connotada partidaria de la ideología de género) que ya había anunciado en su campaña electoral, que de alcanzar el poder legalizaría no sólo el aborto sino también el “matrimonio homosexual”, lo quiere concretar.

Entonces cabe preguntarse ¿De qué se sorprende o se queja al respecto, la ex senadora y ministra chilena Soledad Alvear del PDC (http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=25793)?

No creemos que la señora Alvear sea ingenua o incauta. Nos parece que las incoherencias e imprevisiones en política tienen un costo y no se debe luego mirar para otro lado o quejarse cuando el tema era muy anunciado.

Si un partido político como el PDC apoyó a una candidata a presidente que prometió al electorado esa legislación, por más que no la comparta, nos parece que no le es lícito luego quejarse porque justamente con sus votos ayudó a que ese presidente, cumpliendo su promesa de campaña, luego quiera concretar lo prometido.

En todo caso el error del PDC chileno, como lo ha cometido en otros países, es coaligarse con sectores marxistas que claramente promueven legislación antivida y antifamilia.

Se puede cooperar con sectores marxistas en proyectos concretos que mejoren los derechos humanos pero lo que nunca es moralmente lícito es cooperar con llevar adelante y concretar proyectos de ley que van contra la filosofía humanista del PDC, que debería ser el pensamiento socialcristiano de siempre.

Ahora el mal, en Chile, está prácticamente concretado y ayudado por quien debería haberlo evitado a toda costa. La moraleja es que la colaboración con el mal moral no sólo es reprobable, desde el punto de vista ético, sino que el PDC definitivamente debería advertir y con dolor, que nunca lleva a buen destino. Y que jamás el fin (alcanzar el poder) justifica los medios (apoyar a un partido y candidato abortista).