Miércoles, 04 Mayo 2016 09:53

La Unión Europea permitirá pagar para no aceptar refugiados

La Comisión Europea plantea un sistema que permite que los países no ayuden en la crisis de refugiados.

 

 

La Unión Europea sigue debatiendo sobre cuál es el mejor sistema para buscar la acogida de los refugiados que huyen de las guerras e intentan la acogida en Europa.

Se trata de un sistema de doble sanción: por un lado para los países que no quieran aceptar a los demandantes de asilo y por otro lado sanciones a los demandantes que piden asilo en varios países o que piden el asilo en un país y luego intentan vivir en otro distinto.

Bruselas intenta que se comparta la responsabilidad de la acogida en todos los países de la Unión Europea y sopesa el poner sanciones de hasta 250.000 euros por cada uno de los refugiados que finalmente no sean acogidos.

Se trata de una propuesta que hoy presenta la Comisión Europea y que intenta modificar el marco común. Se permitirá así que alguno de los países miembros no participe en el sistema.

Habrá una distribución automática de refugiados que se activa si algún Estado recibe un 50% más de las demandas que puede asumir.

Los países tramitarán las peticiones que reciban hasta que el número supere las expectativas. Ahí comenzará un sistema corrector que obligue a la participación de todos los Estados miembros. A no ser que pague…

El país que no participe deberá pagar una multa disuasoria que aún está pendiente de negociación y que recibirá el país que se haga cargo de la petición.

De igual manera se plantean sanciones para los demandantes que vulneren las reglas.

Se plantea por los diversos “agujeros” legales que son utilizados para buscar refugio. El 24% presenta papeles en más de un Estado y algunos sólo aceptan en los países más benévolos con los refugiados.

Igualmente obligarán a los refugiados a permanecer en el lugar donde se pide la solicitud o donde finalmente sean reubicados.

La sanción que plantea la Comisión Europea pretende ser una medida disuasoria y que anime a la participación en el sistema.

El costo de acoger un refugiado se calcula en 12.000 euros por persona. 250.000 puede ser la multa por no acogerlo. Un sistema que ayudará a la acogida pero que, a su vez, abre una nueva vía: pagar por cerrar las fronteras.

Pagar un dinero por mirar para otro lado, “lavar” la conciencia y dejar que sean otros los solidarios.

 

 

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