Sábado, 11 Junio 2016 10:22

Investigación de psicólogos alerta que existe un incremento del acoso sexual entre varones adolescentes

 

Cuando se habla del acoso sexual, frecuentemente se piensa en hombres agrediendo a mujeres. Pero una investigación realizada en España, con el auspicio de una universidad del Reino Unido, demuestra que está creciendo el acoso entre varones.

 

 

No es el primer estudio que muestra cambios de conductas en personas que viven en sociedades donde ha sido impuesta la ideología de género, y su inherente relativismo. Sin embargo el estudio al que hacemos referencia -publicado en la revista International Journal of Clinical and Health Psychology-, tiene una lamentable novedad: Identifica un incremento del acoso sexual entre adolescentes del mismo sexo. Especialmente adolescentes varones víctimas de acoso, ejercido por sus pares del mismo sexo.

La investigación fue liderada por un equipo de psicólogos clínicos vinculados a la Universidad de Greenwich (Reino Unido) y se realizó en colegios de Andalucía (España). Un 63% de los alumnos varones dicen haber sido víctimas de acoso verbal o visual (haber sido expuestos a imágenes sexuales sin su consentimiento), y un 34% señaló haber sufrido acoso físico. La proporción de chicas es la mitad en el primer caso y tres veces menos en el segundo. Ello confirma, señala el estudio, que “el fenómeno del acoso sexual entre adolescentes es un tópico que está tomando especial relevancia”.
 
Los investigadores entrevistaron a 3.500 adolescentes (desde 3º de Secundaria a 2º de Bachillerato: 15-17 años) matriculados en institutos públicos de Andalucía. El objetivo, era “testar la estructura factorial de la escala de violencia sexual en chicas y chicos; analizar su prevalencia entre los adolescentes”, señala el resumen del informe. Para proveer información fidedigna al estudio, investigaron por separado conductas y actos de acoso físico, por una parte, y luego los casos de acoso verbal y visual. En total, los chicos y chicas fueron entrevistados y evaluados sobre trece conductas distintas; yendo desde el “hacer comentarios, bromas o gestos” de contenido sexual, hasta “obligar o forzar a alguien a sostener algún acto sexual”.

En este ámbito el estudio confirma conclusiones de otras investigaciones, respecto a que es mayor el porcentaje de varones agresores que el de mujeres agresoras. Así, la conducta más extendida entre los estudiantes es  “hacer comentarios, bromas o gestos de contenido sexual” (un 36% reconoce haberlo hecho). El estudio identifica que lo común es utilizar el insulto obsceno (un 17% de chicas ha incurrido en este comportamiento y 33% de los adolescentes varones encuestados).

Varones que acosan a otros varones
 

Es significativo además conocer que en su vida cotidiana, más de un 10% de los chicos acosan físicamente a otras personas, cuestión poco frecuente entre las chicas (3,5% a lo sumo). También ellos llevan la delantera en el envío de imágenes o mensajes obscenos a través del móvil, o en el uso de enseñar partes íntimas de su cuerpo.

Sin embargo, lo sorprendente del estudio es que entre quienes denuncian haber sido víctimas de acoso hay muchos más chicos que chicas, incluso con casos de abuso físico. Solo en el apartado de los comentarios y gestos obscenos hay una proporción similar en ambos sexos. En cambio, el porcentaje de víctimas varones es más del doble para los insultos, los mensajes o imágenes obscenas e incluso los acosos físicos más graves.

¿Frutos de la ideología de género?

Las cifras totales deberían mover a reflexión y a una inmediata intervención multidisciplinaria, como del Estado: Un 64% de los chicos dicen haber sido víctimas de acoso verbal o visual. Pero además un 34% de chicos señala haber sufrido acoso físico, contra un 14% de las chicas.

En la introducción al estudio, las investigadoras apuntan a algunas características inherentes a la adolescencia como factores explicativos de este fenómeno: la pubertad, que lleva consigo un mayor interés por los iguales del otro sexo, unida a la falta de habilidades de los adolescentes para expresar el interés sexual, “puede constituir en sí misma un riesgo para que surjan episodios de acoso sexual entre adolescentes”.

No se dice nada, en cambio, de otras posibles causas como son: la erotización, la pornificación de la cultura juvenil; y la influencia que desde las leyes, internet, publicidad, cine, medios de comunicación y otras instancias masivas ejerce el relativismo debido a la ideología de género.  Cuestión que hace algún tiempo la afamado sociólogo alemana Gabriele Kuby precisaba así en Portaluz:

“Vivimos en una época en que las normas sexuales -como nunca antes en la historia de la humanidad- están siendo transformadas poniéndolas completamente de revés. Ninguna sociedad había hecho esto. Ninguna sociedad había dicho alguna vez: "Vive tu impulso sexual como quieras". Pero nuestra sociedad lo hace. Creo que este enfoque de la sexualidad es un ataque medular contra la dignidad del ser humano y la sociedad en su conjunto, ya que si una sociedad abandona su moralidad en general -especialmente en el área de la sexualidad-, cae en la anarquía, en el caos y esto puede dar lugar a un nuevo régimen totalitario liderado por el Estado”.

 

 

portaluz.org