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Lunes, 29 Agosto 2016 10:29

Bolivia: los obispos piden el fin del enfrentamiento

 

La situación se ha agravado por el secuestro y asesinato del viceministro del Interior.

 

Los obispos de Bolivia, reunidos en retiro espiritual, expresaron dolor e indignación por los violentos enfrentamientos entre mineros cooperativistas y policía boliviana.

La situación se agravó ulteriormente por el secuestro y asesinato del viceministro del Interior de Bolivia, Rodolfo Illanes, que había acudido a la región de Panduro, a 190 kilómetros de La Paz, para negociar con los mineros.

Los sindicatos y trabajadores de la minería mantienen las carreteras bloqueadas para protestar contra las modificación de una ley sobre cooperativas recientemente promulgada por el gobierno del presidente Evo Morales, quien denunció una conspiración y declaró héroe al ministro asesinado y tres días de luto nacional.

En el comunicado leído por Mons. Oscar Aparicio, arzobispo de Cochabamba y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Boliviana “en nombre de Dios” exige a ambas partes “deponer actitudes de confrontación y extremar todos los recursos para instalar un diálogo responsable a la brevedad posible”. Señalan sus oraciones por las víctimas y expresan su cercanía hacia los familiares.

A continuación el texto completo:

Dios no olvida el clamor de los afligidos” (Cfr. Salmo 9,12)

Los Obispos de Bolivia, reunidos en retiro espiritual, pero atentos a la realidad del mundo y de nuestro país, expresamos nuestro sentido pésame por las víctimas del terremoto que azotó Italia y, unidos con el Papa Francisco, ofrecemos nuestras plegarias por los familiares y los heridos en la catástrofe.

Asimismo expresamos nuestro dolor e indignación por los violentos enfrentamientos entre mineros cooperativistas y policía boliviana que, en la víspera, de acuerdo con las versiones de FENCOMIN y los medios de comunicación, han costado la vida de los mineros Fermín Mamani Aspeti y Severino Ichota y han dejado un número considerable de heridos en ambos sectores, en la carretera Oruro-Cochabamba.

Lamentamos profundamente que este conflicto, que ya lleva tiempo sin solución, haya crecido hasta desembocar en los hechos dramáticos que hoy enlutan al país. La violencia nunca lleva a soluciones verdaderas y duraderas y, por el contrario, es fuente de dolor y muerte, como en el presente conflicto.

Una vez más como Iglesia, defensora de la vida, condenamos vehementemente la violencia, venga de donde venga. Urge de parte de todos optar por el diálogo que, para que sea verdadero, necesita sinceridad y honestidad, único camino responsable y efectivo para solucionar nuestros problemas.

Especial responsabilidad tienen las autoridades nacionales y regionales, pues son los llamados a velar por un estado de derecho que garantice la vida y los derechos fundamentales de las personas.

En nombre de Dios, exigimos a ambas partes deponer actitudes de confrontación y extremar todos los recursos para instalar un diálogo responsable a la brevedad posible.

Expresamos nuestra cercanía y solidaridad con los familiares de las víctimas, a ellos les aseguramos nuestras oraciones al Dios de la Vida por el eterno descanso de los fallecidos, el pronto restablecimiento de los heridos de ambas partes y para que el Señor consuele a sus seres queridos.

Los obispos de Bolivia,

Cochabamba, 25 de agosto de 2016

 

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