Sábado, Diciembre 14, 2019

Política de Estado


Lunes, 31 Octubre 2016 10:22

El descenso de la natalidad en Chile invita a estimular la fecundidad y a fortalecer el concepto de familia

 

 

 

En Chile, desde la incorporación de los métodos anticonceptivos, junto con el efecto del mayor desarrollo económico, social, educacional y sanitario, la natalidad ha presentado una sostenida reducción, especialmente entre los años 1990 y 2004. Deseo compartir con Uds algunas cifras preliminares analizadas por mí en torno a los cambios demográficos experimentados en el país en los últimos 15 años y que estimo constituyen un problema país por sus múltiples implicancias (Figura 1).

Figura 1. Tendencia de la natalidad en Chile, 1990 - 2004.

La mujer chilena tiene actualmente mayores posibilidades de desarrollo educacional, laboral, académico y profesional, que sumado al fácil acceso para el control de su fertilidad, hace que la tasa global de fecundidad en 2004 fuese de 1,9 hijos por mujer (1).

 

Lo preocupante es que esta cifra es inferior a la tasa de recambio poblacional que es de 2,1 hijos por mujer, concepto que significa que los hijos nacidos por cada mujer no alcanzarían para renovar la población al momento del fallecimiento de sus progenitores. Es importante destacar que CELADE proyectaba para Chile alcanzar esa tasa en el año 2020 (2).

 

Es así que en 1990 se registraron 292.510 nacidos vivos ocurridos e inscritos y en 2004 solo 230.606 nacidos vivos, reducción equivalente a 21,2% (1).

 

Chile se encuentra en la etapa de transición demográfica avanzada, definida por una baja tasa de natalidad (año 2004: 14,9/1000 habitantes) y de mortalidad (año 2004: 5,4/1000 habitantes), que se traduce en un crecimiento natural también bajo (año 2004: 1%).

 

Una de las características de la transición demográfica de un país es que los grupos etarios que forman su población no crecen simétricamente. Es así que hay un aumento progresivo de los grupos etarios mayores de 65 años (año 2004: 8% de la población total), como consecuencia de la alta natalidad del pasado y de la baja mortalidad actual, con una progresiva reducción de la población de 15 a 64 años, definida como la potencialmente activa de un país.

 

Esto trae como consecuencia un mayor descenso de la natalidad, el envejecimiento poblacional, como también problemas sociales, económicos y de salud pública, derivados de ese fenómeno.

 

Desde el punto de vista de salud poblacional, el control de la fecundidad, especialmente en mujeres de mayor riesgo materno-perinatal, como las menores de 15 años, las mayores de 35 años y las con enfermedades crónicas, permitiría reducir aún más la mortalidad materna (3) e infantil (4).

 

Sin embargo, entre los años 1990-2004, el impacto en esos grupos no ha sido lo suficientemente efectivo en la reducción del número absoluto de nacidos vivos, y como se aprecia en la Figura 2, ha sido mayor en los subgrupos de mujeres entre 20 y 29 años, definidos como de bajo riesgo reproductivo.

 

Situación similar se aprecia en el análisis de las tasas de fecundidad específica por edad, si bien en todos los rangos de edad las mujeres disminuyen la tasa, son los grupos de menor riesgo reproductivo los que presentan mayores cambios (Figura 3), debido al envejecimiento poblacional dentro del rango de edad fértil (Figura 4).

 

Esto significa que la población obstétrica actual es de mayor riesgo y es de esperar una desaceleración de la curva de descenso de la mortalidad materna (5) e infantil en los próximos años.

Figura 2. Porcentaje de cambio del número de nacidos vivos según edad materna, 1990 y 2004.

Figura 3. Porcentaje de cambio de la tasa de fecundidad específica por edad, 1990 y 2004.

Algunos países, especialmente los desarrollados, han tratado de compensar cambios similares a los observados en Chile, a través de incentivos sociales y económicos para aumentar los nacimientos, e indirectamente por la inmigración. Sin embargo, en nuestro país, aún la emigración (año 2000: 453.000 emigrantes) supera la inmigración (año 2000: 195.000 inmigrantes) (6).

Figura 4. Porcentaje de cambio de la población de mujeres según edad, 1990 y 2004.

Un estudio socioeconómico sobre la fertilidad en Chile (7), concluye que el descenso de la mortalidad infantil perderá relevancia en los cambios de la tasa de fecundidad, y explicaría una reducción promedio de hasta 0,81 hijos mujer hasta 1985; que el costo de formar hijos, especialmente educacional, es el principal determinante del descenso de la fertilidad en matrimonios o convivencia; que el mayor ingreso familiar solo es determinante en la decisión de tener un tercer o cuarto hijo, y que el mayor ingreso al campo laboral de la mujer casada o en convivencia tiende a posponer la fertilidad de los primeros 2 hijos.

 

Otro estudio sobre la fertilidad en Chile (8), entre otras conclusiones muestra que hay un fuerte aumento de los nacimientos fuera del matrimonio, cuya tasa se incrementa de 16 a 54% entre 1960 y 2003; la caída de la tasa de natalidad es mayor en las mujeres casadas, convergente a la tasa de las no casadas; parte importante de la caída de la natalidad no se relaciona directamente con el mayor ingreso per cápita o con mayor participación laboral de la mujer;

 

la fuerte caída de la mortalidad infantil contribuye a reducir el número efectivo de hijos, puesto que es posible alcanzar el número deseado de hijos con menos nacimientos; la caída de la fertilidad es particularmente importante en los estratos socioeconómicos más bajos, acortando la brecha con los de mayores ingresos; los nacimientos fuera del matrimonio caracterizan preferentemente a mujeres de menor ingreso familiar; las madres solteras tienden a ser más jóvenes, vivir en el hogar paterno y desarrollar estudios o trabajo remunerado; etc.

 

Todo lo anterior sugiere que las políticas gubernamentales en el campo social, salud, vivienda, educación, etc., deben ser reformuladas y orientadas a estimular la fecundidad, y a fortalecer el concepto de familia.

 

Invito a los profesionales responsables de la salud reproductiva del país a meditar sobre las cifras y conceptos presentados.

 

Dr. ENRIQUE DONOSO SIÑA. 
Editor Jefe. 
Revista Chilena de Obstetricia y Ginecología.

 

 

 

Bibliografía

 

1. Instituto Nacional de Estadísticas. Anuario de Estadísticas Vitales, Chile 2004.

2. CELADE. Estimaciones y proyecciones de población, 1950-2050. Boletín Demográfico N 69, 2002.

3. Donoso E. Reducción de la mortalidad materna en Chile de 1990 a 2000. Rev Panam Salud Pública 2004;15(5):326-30.

4. Taucher E, Jofré I. Mortalidad infantil en Chile: el gran descenso. Rev Méd Chile 1997;125(10):1225-35.

5. Donoso E. Mortalidad materna en Chile, 2000 - 2004. Rev Chil Obstet Ginecol 2006;71(4):246-51.

6. CEPAL. Migración internacional. Observatorio Demográfico 2006. Hallado en: www.cepal.org/publicaciones

7. Cerda RA. ¿Dónde están los niños? Determinantes socioeconómicos e institucionales de la disminución de la tasa de fertilidad en Chile. Hallado en:http://sechi.facea.uchile.cl/sechi/invitados_1/cerda_rcer.pdf

8. Larrañaga O. Fertilidad en Chile, 1960-2003. Hallado en: http://sechi.facea.uchile.cl/sechi/Invitados_2/larra naga_osva.pdf

 

 

 

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