Domingo, 10 Febrero 2013 14:40

Sabiduría para novios - Cómo vivir el noviazgo

Sabiduría para novios -Benedicto XVI, 8 junio, 2012, Encuentro Mudial de las Familias.

Desde el s. XIX, viene la emancipación del individuo, de la persona, y el matrimonio no se basa en la voluntad de otros, sino en la propia elección; comienza con el enamoramiento, se convierte luego en noviazgo y finalmente en matrimonio.

En aquel tiempo, todos estábamos convencidos de que ese era el único modelo justo y de que el amor garantizaba de por sí el «siempre», puesto que el amor es absoluto y quiere todo, también la totalidad del tiempo: es «para siempre».

Desafortunadamente, la realidad no era así: se ve que el enamoramiento es bello, pero quizás no siempre perpetuo, como lo es también el sentimiento: no permanece por siempre. Por tanto, se ve que el paso del enamoramiento al noviazgo y luego al matrimonio exige diferentes decisiones, experiencias interiores. Como he dicho, es bello este sentimiento de amor, pero debe ser purificado, ha de seguir un camino de discernimiento, es decir, tiene que entrar también la razón y la voluntad; han de unirse razón, sentimiento y voluntad.

En el rito del matrimonio, la Iglesia no dice: «¿Estás enamorado?», sino «¿quieres?», «¿estás decidido?». Es decir, el enamoramiento debe hacerse verdadero amor, implicando la voluntad y la razón en un camino de purificación, de mayor hondura, que es el noviazgo, de modo que todo el hombre, con todas sus capacidades, con el discernimiento de la razón y la fuerza de voluntad, dice realmente: «Sí, esta es mi vida».

Yo pienso con frecuencia en la boda de Caná. El primer vino es muy bueno: es el enamoramiento. Pero no dura hasta el final: debe venir un segundo vino, es decir, tiene que fermentar y crecer, madurar. Un amor definitivo que llega a ser realmente «segundo vino» es más bueno, mejor que el primero. Y esto es lo que hemos de buscar. 

Y aquí es importante también que el yo no esté aislado, el yo y el tú, sino que se vea implicada también la comunidad de la parroquia, la Iglesia, los amigos. Es muy importante esto, toda la personalización justa, la comunión de vida con otros, con familias que se apoyan una a otra; y sólo así, en esta implicación de la comunidad, de los amigos, de la Iglesia, de la fe, de Dios mismo, crece un vino que vale para siempre.


 

Lo necesario para ser novios

Hay varias cosas que un cristiano debe considerar indispensables ANTES de entrar en un noviazgo: 

1: Que ambos estén libres para casarse. Por ejemplo, no está libre quien ya ha contraído un matrimonio canónicamente válido o quien tiene problemas psicológicos que le impiden asumir responsabilidades o quienes tienen vínculos cercanos de sangre.

2: Que compartan de corazón la fe. Lo ideal es que los conyuges compartan la fe. Si uno ama profundamente a Jesús mientras que el otro no, entonces habrán dificultades porque no pueden compartir lo mas importante. 

San Pablo escribe:
¡No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues ¿qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas? II Corintios 6,14

Otro caso son los 
Matrimonio Mixtos. Estos presentan también un reto porque no hay plena comunión en la fe, pero pueden tener éxito si se respetan mutuamente, son capaces de vivir la fe que tienen en común y de aceptar los sacrificios inherentes por sus diferencias. Finalmente están los que Nadie debería abandonar su fe por conveniencia ni casarse con quien se opone a la fe. 

3: Estar profundamente enamorados. Es una realidad que envuelve a la persona completa, cuerpo y alma. Por lo tanto es mas que un sentimiento.    

4. Edades cercanas y madurez.

5. Pedir al Señor su guía, vivir en gracia de Dios y estar sinceramente dispuestos a obedecerle. Si no puede ser un matrimonio como Dios manda, estar dispuestos a no entrar en el.  

Hay otros factores que ayudan, como tener un nivel de cultura similar y esperar un tiempo prudente.  
Alguien podría objetar que siguiendo estos requisitos nunca se podría casar. Es posible. Los cristianos optamos por un camino estrecho y seremos probados. Pero mejor es no casarse que casarse mal. 

En los corazones de Jesús y María,
Padre Jordi Rivero


 

Escoge a un hombre virtuoso

Recomendación de Jesús a las jóvenes, por medio de sor Josefa Menendez:   
 
  “Hay en el mundo muchas jóvenes que cuando llega el momento de decidirse para contraer matrimonio, se sienten atraídas hacia aquel en quien descubren cualidades de honradez, vida cristiana y piadosa, fiel cumplimiento del deber, así en el trabajo como en el seno de la familia, todo, en fin, lo que puede llenar las aspiraciones de su corazón.

  Pero en aquella cabeza germinan pensamientos de soberbia… y empieza a discutir así: tal vez éste satisfacerá los anhelos de mi corazón, pero en cambio, no podré figurar ni lucir en el mundo.  Entonces se ingenian para buscar a otro, en el cual pasarán por más nobles, más ricas, llamarán la atención  y se granjearán la estima y los halagos de las criaturas.
   
  “¡Ah!  ¡Cuán neciamente se ciegan estas pobres almas!  Oyeme, hija Mía, no encontrarás la verdadera felicidad en este mundo y… quizá no la encuentres tampoco en el otro.  ¡Mira que te pones en gran peligro!”.


 

¿Hasta donde las caricias?

Hola. Soy una joven católica atormentada por tentaciones sexuales. No he tenido relaciones sexuales, respeto a Dios y quiero conservarme para el matrimonio. Pero me es muy difícil saber como debo de limitar las caricias dentro del noviazgo. El problema es que en la actualidad con quien salgas se cree que es normal cualquier cosa. Dicen que estoy pasada de moda. 

RESPUESTA 

Es cierto que el mundo no nos ayuda a vivir la pureza. 

La batalla solo se puede ganar si sabemos que Dios nos ama y nos decidimos a confiar en El. Jesús esta comprometido con nuestra salvación. El no nos faltará. Pero hay que ser valiente. Si estamos sometidos a las condiciones impuestas por el enemigo no podemos ganar. Nos sometemos a sus condiciones cuando nos da pena ser católicos, nos da pena ser diferentes que los demás, queremos no caer pecado pero al mismo tiempo cedemos a las actitudes de pecado que nos rodean. 

Debes tomar una decisión fundamental sobre tu identidad y tus propósitos.  Decídete: "Quiero ser toda de Dios. Quiero ir al cielo y llevar a otros con mi ejemplo.  Quiero entonces renunciar a todo lo que se opone a la voluntad de Dios y no jugar con fuego".  Te dirán: "Pero todo el mundo lo hace" Tu responde: "Yo no soy todo el mundo. No sigo la corriente sino a Jesucristo".

Entonces cada día te levantas, alabas a Dios y te dedicas a lo que debes hacer ese día con una profunda fe y disciplina. Cada día orientas tu día hacia el Señor, teniendo tu tiempo de oración, tu lectura espiritual…. El Señor te bendecirá con la virtud de la castidad. Ver 
Castidad

Preguntas sobre las caricias.  Hay que ser honestos. No te preguntes, hasta donde se puede acariciar. Mas bien discierne que está ocurriendo, si es un gesto puro o si se están dejando llevar por la lujuria. Haz todo con un profundo amor y respeto a Dios, a ti misma y a la otra persona, de manera que toda la orientación de la amistad sea dentro del orden moral que Jesús nos enseña. Si una pareja se encierra en un lugar y se comienza a acariciar, ¿Crees que van a parar? No. Una vez que la pasión controla ya no se piensa. Hay que pensar antes y evitar la ocasión de pecado. 

Un beso o un abrazo con pureza se caracterizan por su brevedad y la intención de no aprovecharse. Aun así puede que sientas esa "electricidad" del contacto con el sexo opuesto, pero la brevedad del contacto y la recta intención sirven de protección. Por supuesto, se deben evitar los contactos con las áreas privadas del cuerpo porque eso ya no sería un gesto de amor casto y puro. ¿Que es difícil? Cierto. Además, el ambiente, en vez de ayudar, nos hace la contra. Pero ser de Cristo es lo mas importante así que la lucha vale la pena y El siempre de la gracia necesaria para la lucha.  
  
Cuando salgas con muchachos no te rebajes a lo que ellos en su lujuria quieran hacer contigo bajo el pretexto de que te aman. Tu tienes dignidad para declarar sin miedo y desde el principio que eres católica y que ante todo deseas ser fiel al Señor. Por lo tanto no quieres expresiones de intimidad sexual. Quieres una relación casta. Esta es una buena oportunidad para dar testimonio de tu fe y evangelizar al muchacho. Tu no vas a ceder ni ponerte en condición de peligro (evitarás la ocasión de pecado). Tu eres la que das la pauta de lo que tu vas a permitir.
 
Si al muchacho no le parece bien tu posición, no tiene que salir contigo. Se que es duro porque hay pocos hombres de verdad fieles a Dios. Pero no puedes rebajarte por eso. Piensa en tus hermanas que te precedieron en la fe. Santas como Cecilia, Lucía, Agueda, Inés y muchas otras... Ellas fueron martirizadas por su fe. Hoy también ser discípulo de Cristo requiere el valor de llevar la cruz.  Quien no lo haga ni será feliz tampoco en la tierra. ¿Para que quieres una relación con un hombre que es incapaz de dominarse a si mismo ni respetar a una mujer que dice que ama?

 

Fuente: www.catolico.org

http://www.catolico.org/sacramentos/matrimonio/noviazgo.htm